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El cómic vasco, en buena forma

El panorama de autores y dibujantes vascos está formado por una larga lista, en la que cada vez hay más mujeres, que aseguran no es nada fácil poder vivir solo del cómic

Portada del cómic “La Divina Comedia de Oscar Wilde” / Astiberri
Portada del cómic “La Divina Comedia de Oscar Wilde” / Astiberri

Posiblemente sea Astiberri la editorial vasca más conocida a nivel estatal. Hace veinte años, Fernando Tarancón decidió emprender un proyecto centrado en la edición de obras gráficas con notable peso literario. Alrededor de setecientos títulos avalan a la casa bilbaina que aún no sabe de qué forma celebrará una fecha tan señalada. Una consecuencia más de la pandemia que vivimos.

Los dos últimos Premio Nacional del Cómic han ido a parar a publicaciones de Astiberri, la última, “La Divina Comedia de Oscar Wilde” que firma el autor bilbaino Javier de Isusi. En palabras de Tarancón, “en 2020 nuestra cosecha de premios ha sido bastante buena y hemos lanzado nuestra colección infantil en la que publicamos en castellano, euskera y catalán, y potenciado el cómic digital”.

El getxotarra Borja Crespo, director de cine, escritor e ilustrador, apunta que “el cómic vasco goza desde hace tiempo de muy buena salud creativa. Hay editoriales, grandes y pequeñas, que funcionan muy bien más allá de nuestras fronteras. Hay muchas iniciativas de autoedición, proyectos alternativos como TMEO o XABIROI siguen adelante, se publican viñetas en euskera, se expone en los centros culturales. Siempre ha habido cierto cariño hacia las viñetas desde las instituciones vascas, lo que es de agradecer.”

Iñaki Larrimbe, cofundador de la veterana revista TMEO, no esconde que “la situación este último año ha sido complicada porque el TMEO vive en parte de los pequeños anunciantes, en su mayoría bares. Y los bares llevan ya nueve meses sufriendo todas estas medidas restrictivas muy enfocadas hacia ellos. Durante todos estos meses nos les hemos cobrado la publicidad ni tampoco hemos repartido en los bares, sólo en kioscos y en librerías especializadas. Nos ha salvado del desastre que en abril sacamos el especial "Puto virus" en versión digital a un precio "paga lo que quieras" que ha sido exitazo total.”

En 2017, se publica Komikia, un catálogo de la exposición "Komikia: Euskal komikia 1975-2017 El cómic Vasco" organizada por la Diputación Foral de Bizkaia y comisariada por los autores Kike Infame y Mikel Begoña. En palabras de Infame: Komikia fue un libro que me cambió la vida. Supuso una inmersión total en nuestro cómic y su historia desde 1975. En mi caso me he relacionado, sobre todo, con el cómic en castellano a lo largo del tiempo y Mikel con el cómic en euskera. Es una muestra de lo que ha pasado muchas veces en nuestro entorno, que ha habido dos realidades que han transitado calles paralelas sin apenas cruzarse. Komikia supuso una intersección en la que ambos caminos confluían y desde entonces no hemos dejado de caminar juntos”.

El panorama de autores y dibujantes vascos está formado por una lista nada desdeñable. Bien es cierto que no es fácil poder vivir sólo del cómic. “Sobreviven los que tienen la suerte de tener un trabajo complementario y, después, tienen tiempo para hacer sus historietas. También unos pocos dibujan en la única revista de cómic de humor que existe en el Estado, como es El jueves. Si dibujas en El Jueves, tienes un salario mensual. Podríamos hablar de alguno que dibuja tira diaria en algún periódico. Con eso también puedes comer. Sobre los que pueden trabajar para mercados externos, como el americano, dibujar superhéroes, eso ya se me escapa. O dedicarse a la animación” apunta “Larri” (Iñaki Larrimbe).

Desde Astiberri apunta Tarancón que “tradicionalmente ha habido muchos más hombres que mujeres en el mundo del cómic, afortunadamente la cosa está cambiando mucho. Este año por ejemplo un tercio de nuestras publicaciones son de autoras”.

Raquel Alzate, Elizabeth Casillas, Amaia Arrazola, Ainara Azpiazu, Josune Urrutia, Maite Gurrutxaga son solo algunos nombres de autoras vascas que cada día cuentan con mayor protagonismo.

Al mismo tiempo, las publicaciones en euskera aumentan y alcanzaron casi la treintena el pasado año. Diez años atrás, apenas sumaban media docena. Kike Infame considera que “el cómic en euskera está conociendo un gran crecimiento, tanto en la variedad de las propuestas como en su calidad”.

Tendencias al alza

Por un lado, la publicación de títulos dirigidos al público infantil. Infame aporta que “las editoriales se están esmerando en ofrecer productos contemporáneos que atraigan a los chavales con propuestas frescas y no con refritos de los tebeos que leían sus padres cuando eran niños”.

“En cosa de cinco años ha crecido mucho la oferta de cómic infantil de calidad” confirma Fernando Tarancón, que ha visto como la pasada primavera fueron publicados los primeros títulos (disponibles en tres idiomas) de la nueva línea infantil y juvenil creada por Astiberri.

En relación al cómic digital, la tendencia no es tan clara (el formato físico tiene mucho peso aún), pero sí es una opción que ya ofrecen muchas editoriales. Opina Borja Crespo que “el público de siempre quiere los títulos en papel, oler el papel... Hay un público de webcómic diferente, mucha gente mira cosas en Instagram pero ahí se queda... El formato digital y el analógico pueden convivir perfectamente. En general las editoriales independientes, que apuestan por el cómic de autor, cuidan mucho las ediciones físicas. Son objetos artísticos”.

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