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La IA en el cine: De anticipar los gustos del público a predecir el éxito de un guión

Festival de San Sebastián es uno de los certámenes pioneros en impulsar este tipo de tecnologías a través de Zinemaldia Startup Challenge

Cine de ciencia ficción. Enfilme
Cine de ciencia ficción. Enfilme

Hace décadas que las nuevas tecnologías y formatos digitales invaden la gran industria cinematográfica y uno de los mayores exponentes del ocio y entretenimiento en la actualidad. Las dobles sesiones y el celuloide inflamable, díficil y costoso de producir son ya un lejano recuerdo de una época en la que el futuro era todavía demasiado distante como para pensar en él. Un futuro de profundos cambios y transformación que protagonizan ahora las denominadas tecnologías de la información y comunicación. El blockchain, la realidad virtual, inteligencia artificial, big data o tecnologías del lenguaje crean narrativas diferentes y nuevas oportunidades de negocio, y el Zinemaldia Startup Challenge es un ejemplo de ello. El concurso dirigido a equipos emprendedores y startups europeas de reciente creación que se celebrará el 23 de septiembre cuenta este año con cinco finalistas procedentes de Dinamarca, España y Francia que aspiran a un premio de 10.000 euros, acceso gratuito a un espacio de incubación durante el primer año en un BIC de la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi y a una financiación de hasta 500.000 euros.

Según trasladan desde el festival, iniciativas de este tipo están teniendo una importante influencia en el análisis y estudio de los hábitos de consumo y una repercusión en los modelos de producción y distribución del sector. En esta línea, el uso cada vez más intensivo de las plataformas de contenidos ha impulsado la utilización de herramientas basadas en la inteligencia artificial con aplicaciones como LargoAI, el proyecto ganador en 2019 que aplica la inteligencia artificial para detectar las posibilidades de éxito de una película en sus fases iniciales de producción y proporcionar información útil para su mejora. 

En este caso, la IA comprende el contenido y añade "ingredientes cinematográficos al proyecto, creando un ADN del contenido", analiza los patrones de la historia, sus dosis de drama, acción, comedia, así como el ritmo de la película, además de funcionar como una herramienta de democratización. A través del análisis de datos, la IA abre la puerta a profesionales que pueden estar "escondidos". Según relata Sami Arpo, responsable en LargoAI, en un caso de estudio se comprobó que el número de actores propuestos por la Inteligencia Artificial, ascendía a más de 1000, "un paso hacia la captación de nuevos talentos en una industria reticente a los cambios de este tipo", explica

Otra de sus grandes funcionalidades es la previsión financiera, por ejemplo a través del cálculo de los potenciales resultados en taquilla, "de manera mucho más precisa que los métodos tradicionales". En esta línea, son empresas como Amazon y Netflix las pioneras y más avanzadas en materia de inteligencia artificial, ante la que la industria está cada vez más dispuesta. "Las grandes empresas tienen capacidad para desarrollar departamentos propios, el gran desafío pasa por los pequeños productores o cine de autor, el reto es crear un segmento de Inteligencia Artificial  para esos productores y utilizarla en aras de conseguir una mejor financiación"

Limitación de la creación humana

Respecto a la limitación de la creación humana, reside en el mismo equipo y en el uso que quiera darle a la Inteligencia Artificial. "Es algo complicado, puesto que es una herramienta que no nos dice que hay que hacer, sino que da una serie de patrones, y es el humano quien toma la decisión final en base a ellos. Si la IA llega incluso a elaborar esos guiones si estarís sustituyendo una funcion humana", explica en una jornada organizada recientemente por Zinemaldia & Technology. "Ha habido casos, en concreto una película con un guión escrito mediante inteligencia artificial que, analizado mediante esta misma tecnología nos decía que no era una buena película, todavía queda un largo camino por recorrer y el sector no avanza en esa dirección".  A su juicio, no se trata de que la tecnología determine la historia sino que ayude a mejorarla. 

Numerosas tecnologías

El concurso impulsado por el Festival de San Sebastián no se reduce solo a una tecnología. Las inscripciones son evaluados por un comité de expertos profesionales que se tienen en cuenta el grado de innovación del servicio y producto y su encaje en el ámbito audiovisual, la viabilidad técnica y económica del proyecto y su potencial de crecimiento a corto y largo plazom así como su potencial para generar empleo. Cinesmart fue, de hecho, seleccionada el pasado año, solución orientada al exhibidor de cine que, gracias al big data, posibilita la monetización de las campañas a través de la fidelización y conocimiento del perfil cliente. Por otra parte, el proyecto ganador de la edición del año pasado, FilmChain, aúna todos los eslabones de la cadena dando servicio, mediante blockchain, a los agentes de la industria audiovisual que pueden utilizar ese servicio de cobro digital rápido, trazable y seguro.

Este año cobra fuerza de nuevo la Inteligencia Artificial, esta vez para estudios 3D, que compite con aplicaciones móviles, servicios web AWS e incluso una chaqueta háptica que reproduce sensaciones físicas mientras se está viendo una película de la mano de OWO Entertainment.

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