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Una prueba inhumana en 'El Conquis'

La nueva fase de 'El Conquistador del Caribe' empieza con fuerza. Hasta tres concursantes, Iker, Enetz y Terete, quedan eliminados

Iker, Enetz y Terete, a casa.
Iker, Enetz y Terete, a casa.

La fase de la unificación de 'El Conquistador del Caribe' empieza con sorpresas. En la primera prueba de inmunidad, la victoria fue para Sara, una de las concursantes a priori menos completas. Y en la prueba de eliminación los tres concursantes en liza se fueron para casa por no superar el mínimo exigido. 

Empezaremos a contarlo por el final, por ser lo más impactante del episodio de ese lunes. Enetz, Terete e Iker quedaron eliminados por su incapacidad para realizar el duelo de eliminación. Dicho así suena a fracaso estrepitoso de los tres. Lo que habría que ver, sin embargo, es cuántas personas, incluso entre las bien preparadas físicamente, pueden superar semejante reto. Es probable que ni deportistas de élite puedan con algo así.  

En puridad, esta prueba es un clásico del programa, pero eso no la hace más sencilla. Lleva por nombre "los palos borrachos" y consiste en subir con dos bulones a pulso, sin utilizar las piernas, por un tronco agujereado. Por si la cosa no era ya suficientemente complicada, en esta edición los troncos estaban inclinados, de forma que se trataba de una tarea casi inhumana. 

Era una prueba de locos. Y sólo podía tener un desenlace de locos. Los tres, derrotados e impotentes, a casa. Y a otra cosa mariposa porque "en esta fase los duelos son exigentes". Si este era el primero, cómo serán los siguientes..

Nos gusta 'El Conquis' por su extrema dureza. Nos encanta la lucha sin cuartel por la supervivencia. Y nos chiflan las pruebas complicadas. Pero en esta ocasión la cosa era sencillamente imposible. Demasiada fuerza hacia falta para superar algo así. Cualquiera que siga el espacio sabe que esta triple eliminación estaba cantada y, asimismo, cualquiera tendrá la certeza de que ninguno de los que quedan en el concurso lo hubiera conseguido. Los hacedores del programa deberían reflexionar sobre qué aporta, más allá de la escabechina explicada, una prueba de tamaña dificultad. 

Antes del sorprendente final del episodio vimos a Sara ganar contra pronóstico en la prueba de las antorchas. Vimos a todos los concursantes comer durante un tiempo proporcional a su posición en el juego. Vimos a la ganadora invitar a su amigo Iri, uno de los más carismáticos de este año, a disfrutar de un premio de los que no se olvidan. Y vimos una asamblea donde los antiguos rojos unieron fuerzas para nominar a Enetz. 

Todo eso que vimos previamente entraba dentro de la lógica de un concurso tan entretenido e imprevisible como exigente. Pero ese final ya explicado, tan duro, tan abrupto y tan carente de emoción, rompía la magia de 'El Conquis'. 

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