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Ademi, la asociación de accionistas de IMQ, pide impugnar la última junta de accionistas

Consideran que parte del consejo no podía utilizar los votos que tenían delegados.

Clínica IMQ Zorrozaurre en Bilbao / EP
Clínica IMQ Zorrozaurre en Bilbao / EP

Ademi, la asociación de accionistas del grupo IMQ, la principal aseguradora de salud del País Vasco, ha presentado ya la demanda que había anunciado meses atrás exigiendo la anulación de varios acuerdos adoptados por la junta. Concretamente, este colectivo considera que varios miembros del consejo de administración utilizaron de forma ilegal la delegación de voto que habían depositado en ellos un buen número de accionistas, lo que impidió el cese de varios consejeros.

Los representantes legales de este colectivo ya habían anunciado en el transcurso de la junta de accionistas su discrepancia con esa actuación del anterior consejo y en particular de la presidenta, Beatriz Astigarraga. El cese de varios consejeros fue una propuesta presentada en la propia junta por Ademi y por lo tanto el sentido de los votos que habían sido delegados no estaba prefijado. Los representantes legales de Ademi mostraron en la reunión su opinión contraria a que se utilizasen esas delegaciones de accionistas que no habían acudido a la junta, mientras que otros dos letrados, uno del despacho Garrigues y el secretario del consejo, de la firma Cuatrecasas, consideraron que la presidenta podía usarlas.

Con esta demanda ya son dos las actuaciones judiciales que se han iniciado en IMQ desde que estallase a principios de 2019 una batalla interna sobre el futuro de la compañía. La otra, presentada hace ya algún tiempo, trata de anular acuerdos del consejo de administración del grupo que permiten establecer un blindaje en torno al cambio de accionistas de la sociedad. En este caso la demanda fue presentada por la asociación PAI, en la que están agrupados los accionistas más favorables a una venta de las acciones.

Tal y como ha informado El Correo, detrás de ambos conflictos subyace precisamente la guerra en torno al destino del grupo IMQ. La última junta de accionistas, en una votación que no ha sido impugnada, decidió por mayoría la apertura de una fase de estudio y negociaciones para buscar una solución al conflicto. Con ello se quiere plantear a los accionistas una alternativa para que puedan vender sus acciones a precio de mercado, al tiempo que se autorizaba al consejo a iniciar conversaciones con algún grupo interesado en la compra de los títulos. En concreto se indicó la posibilidad de abrir estas negociaciones con la aseguradora SegurCaixa Adeslas, que ya posee en estos momentos el 45% de la filial más importante de la compañía, la dedicada a los seguros de salud.

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