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La economía vasca despierta de su letargo y se prepara para la pospandemia

Los datos y los expertos apuntan a una recuperación condicionada al ritmo de vacunación y con la incógnita de qué pasará cuando terminen las ayudas

Actividad económica en una industria vasca / EP
Actividad económica en una industria vasca / EP

La economía vasca se despereza. Poco a poco sale del letargo del parón provocado por la pandemia y cada vez son más las voces que se suman a la visión optimista del futuro inmediato apuntando a un claro repunte en la segunda mitad de la año. 
Los datos así lo corroboran. Ha mejorado el empleo, hay menos trabajadores en ERTE, aumenta la producción industrial y la creación de empresas se recupera. 
"Un poco de luz en este largo túnel que nos está tocando cruzar" decía gráficamente el lehendakari Iñigo Urkullu hace unos días ante los empresarios. "La rueda de la economía empieza a girar", afirmaban desde la patronal abriendo la puerta a la esperanza. 


Pero si las previsiones económicas siempre están sujetas a la incertidumbre, ahora lo están más que nunca,  ligadas irremediablemente al mayor ritmo de vacunación y al menor impacto del virus. Un condicionante sanitario que "provoca movimientos tan bruscos en la economía que hacen muy difíciles las previsiones", señalan los expertos. Porque si algo nos ha enseñado esta pandemia es que todo puede cambiar de la noche a la mañana, en lo sanitario y también en lo económico. No hay más que ver cómo han tenido que cambiarse los previsiones de crecimiento económico del Gobierno vasco desde 8,9% a finales del pasado año hasta el 6,7. "La clave está en las vacunas". Eso  es algo en lo que coinciden todos, administraciones y expertos,  para ver si recuperación se hace finalmente una realidad y "deja de ser solo un deseo en la ecuación". 

Pero además la economía está en estos momentos "asistida", con ERTE que facilitan el mantenimiento del empleo o ayudas directas a las empresas o a los autónomos para que puedan mantener su actividad y su desaparición en el futuro introduce un elemento de preocupación  que no se puede olvidar.  "Habrá que ver qué pasa cuando se terminen las ayudas, cuando se deje de asistir a la economía. Entonces se verán los daños. Se verá el tejido que hemos perdido", como señala Joseba Madariaga, responsable del Servicio de Estudios de Laboral Kutxa. "Se verá los que pueden continuar y los que se han quedado por el camino" en una crisis sin precedentes de la que parece que la economía vasca empieza a salir.

Porque lo cierto es que descontando la prudencia imprescindible ante los bandazos de esta crisis mundial, los datos objetivos apuntan a la recuperación y al crecimiento y como consecuencia, a la reducción del desempleo.  

 

Un punto de inflexión en el empleo

El mes pasado se registraron 3.039 personas menos sin empleo, un 2,34 % menos, con lo que el número de desempleados se colocó por debajo en 126.982, una cifra que no se alcanzaba desde febrero de 2020.
Respecto al mes de  abril del año pasado, cuando el confinamiento derivado de la pandemia disparó el paro en 10.430 personas hasta los 138.643, las personas apuntadas en Lanbide han disminuido en 11.661, un 8,41 % menos. 

"Estos datos muestran un punto de inflexión" en la evolución del empleo,  dice el presidente del Consejo de Relaciones Laborales vasco (CRL) Tomás Arrieta,  porque se ha mejorado la tasa de paro, pero también la ocupación y la afiliación a la Seguridad Social.

De hecho, Euskadi ha registrado el pasado mes de abril una media de 957.660 afiliados a la Seguridad Social, lo que supone 2.599 más que en marzo y 8.689 más que en el mismo mes de 2020.  Es decir, disminuye el paro, pero también crece la ocupación.

Arrieta considera que "aunque había dudas sobre si los ERTE acabarían convirtiéndose en ERE" , lo cierto es que " se ha convertido en una herramienta efizaz para contener la tasa de paro" y poco a poco se van reduciendo.  

En abril la cifra de trabajadores en ERTE descendió en  3.000 personas, al pasar de 28.576 en marzo a los 25.758 trabajadores. Nada que ver con los más 150.000 empleados en ERTE que llegaron a registrarse hace un año, en lo peor de la pandemia.


"Parece que capea el temporal y empezamos a ver luces de recuperación" dice Tomás Arrieta, aunque advierte de que "habrá que esperar un poco para ver si se confirma esta recuoeración y se puede sacar  "lo que es un deseo de todos de la ecuación". 


La mejora del empleo esta ligada a un crecimiento del PIB que según recuerda Arrieta, lleva tres meses consecutivos de crecimiento. "Si se mantiene este crecimiento se incrementará la actividad, se sacarán más trabajadores de los ERTE y se generarán nuevos empleos". Pero advierte, sin embargo, que no será tan rápido como nos gustaría, porque el crecimiento del PIB no siempre tiene un relación inmediata con la creación de empleo.


Tirón de la industria y mayor inversión

Tras conocerse los últimos datos de empleo, desde el Gobierno  vasco se veía "razones para la esperanza". porque se ha "consolidado la resistencia y la confianza que el tejido productivo vasco está demostrando en esta dura crisis".   Y se ponía como prueba que en su sector "tan crucial" para Euskadi como la industria,  el desempleo ha descendido un 3% en el mes de abril y en casi un 13% en un año, pese a los ERE en sectores de tubos os tubos y el aeronáutico.

Lo cierto es que la industria recupera la actividad y empiezan a mejorar los datos de producción industrial. El IPI correspondiente al mes de marzo supone un 12,2% más con respecto al mismo mes del año 2020, según el Eustat. Aunque hay que recordar que hace un año estábamos confinados y con la mayor parte de la industria parada. Así, hay mejoría y comparando con el mes de  febrero, la producción industrial vasca ha aumentado un 0,7%.

"El sector industrial está empezando a tirar con fuerza y eso se puede ligar a la inversión que va a tener un buen comportamiento", señala Joseba Madariaga. 
Un tirón industrial que se deja ver en un mayor consumo de la energía y también en las impresiones que trasladan a los empresarios en las encuestas que realizan las patronales que se traducen en una mayor confianza en las expectativas de futuro.

Esta mejora de las expectivas se sustentan, por ejemplo en un buen comportamiento de las exportaciones que ascendieron a 2.359,1 millones de euros en el mes de marzo, un 39,0% respecto al mismo mes del año anterior, y un crecimiento del 9,1% en el primer trimestre del año. O en que se estén creando nuevas empresas:318 en el mes de abril, el mejor dato para este mes en cinco años, según un informe de la patronal vasca Confebask. A pesar de esta subida todavía hay 1.189 empresas menos que antes de febrero de 2020. Nadie cuenta con recuperar todas las perdidas en la crisis y ahora el foco está en las nuevas oportunidades y de impulso a nuevos sectores que puedan posibilitar los fondos europeos.


Mas consumo

"Creo que este año va a ser de crecimiento importante", señala Madariaga, que considera que una vez confirmada la apertura "el consumo va a tirar con fuerza". Eso sí, insistiendo en que "todo depende de las vacunas". 
Si la pandemia lo permite, "habrá un boom del consumo", porque según recuerda Madariaga, hay una tasa de ahorro muy elevada porque "no se ha podido gastar". 
De hecho, el año pasado la renta bruta disponible cayó un 3,3%, pero el consumo se redujo un 12%, mientras que en otras crisis como en la de 2009 esta reducció  fue del 5%. 

"El consumidor no ha podido consumir y ahora se va a impulsar con fuerza llevando al alza la economía", dice Un mayor consumo que impulsará con fuerza sobre todo el sector servicios en especial lo relacionado con los viajes y el ocio.

 

Recaudación y precios

La mejora de la economía empieza a traducirse en un incremento de la recaudación de las Haciendas vascas.
Ya el 2020 se cerró con una pérdida de  recaudación para las arcas forales mucho menor que la esperada, un 9,8%, bastante inferior al 20% vaticinado al inicio de la crisis sanitaria. 


Y en este primer trimestre del año la mejora de los ingresos de las Haciendas también corroboran una normalización de la economía. Entre enero y marzo la recaudación de impuestos creció 4,7% comparado con el mismo periodo del año pasado -todavía sin pandemia-. En total 141  millones más sobre 3.136 millones de euros ingresado por impuestos concertados

También el IPC situado en Euskadi en el 2,5%, 11 décimas superior a la del mes anterior indica que la actividad de la economía va en buena dirección. No obstante, algunos expertos temen que puede darse una tendencia excesivamente inflacionista a nivel europeo que lleve al Banco Central Europeo a introducir modificaciones en la política monetaria que dificulten la recuperación. Pero eso sería una cuestión de futuro.

El presente que permitirá afianzar los indicios ciertos de recuperación pasa por cuatro marcas de vacuna y la rapidez con la que lleguen a la mayor parte de la población.

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