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El enfriamiento económico amenaza al Presupuesto con un récord de gasto que aprueba el Gobierno

El Ejecutivo vasco mantiene las previsiones de crecimiento en el 6,4% a pesar del frenazo económico que anuncia el Banco de España

La consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, el lehendakari y el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu. / Irekia
La consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, el lehendakari y el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu. / Irekia

El Ejecutivo vasco aprueba este martes en su reunión del Consejo de Gobierno el proyecto de Cuentas para 2022 en Euskadi. Serán los Presupuestos con más capacidad de gasto de la historia, ya que van a poner a disposición del Gabinete Urkullu más de 13.000 millones de euros, de los que, como adelantó Urkullu, se destinarán 1.600 millones a la inversión. Las diputaciones aportarán de su recaudación más de 11.000 millones, también un registro récord, y el Gobierno ampliará sus recursos con la deuda que podrá ascender a unos 630 millones gracias a la capacidad del 0,9% de endeudamiento sobre el PIB aprobada en la Comisión Mixta de Concierto el pasado verano. Una de las claves que sostienen esa capacidad de gasto descansa en la previsión de crecimiento económico que el Gobierno vasco prevé para Euskadi en un 6,4% para el 2022, una magnitud que marca la recaudación de impuestos, que es sobre la que descansan los ingresos del Presupuesto, pero que choca con la situación económica global está lastrada por la crisis de los suministros y la energía. La propia consejera de Desarrollo Económico del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, señalaba que "la recuperación es sólida, pero quizá un poco más ralentizada de lo que preveíamos incialmente". 

La luz y los suministros, amenazas para el crecimiento

El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, aseguró este viernes que el Gobierno vasco mantiene las previsiones de crecimiento económico para 2022 aunque reconoció que "como siempre, y más en estos momentos de especial zozobra económica," están sujetas a contingencias "difícilmente predecibles". El Banco de España, en cambio, ha lanzado un mensaje mucho más pesimista este lunes. Su gobernador Pablo Hernández de Cos, ha anunciado que a finales de año rebajará de nuevo las previsiones de crecimiento para España, fijadas para el año que viene en un 5,9%, cinco décimas menos que las previstas para Euskadi. 

El mensaje de Hernández de Cos ha señalado a los problemas de la distribución, en el suministro o el coste energético como causas de este frenazo para la economía. En el caso de la luz ha llegado a señalar que el aumento de un 10% del precio de la luz sobre el cliente final puede suponer una merma de tres décimas en el crecimiento en dos o tres años. 

La deuda y partidas no ejecutadas como recursos

De momento, las cuentas del Gobierno encontrarán en la deuda un refugio para ampliar los recursos. El acuerdo alcanzado en la Comisión Mixta de Concierto permite al Gobierno vasco recurrir a unos 630 millones, el 0,9% del PIB. Aunque será el último año, tal y como ha señalado el consejero Pedro Azpiazu porque "nos va a venir la situación y hay que adaptarse a la normalidad". Y es que, según el Banco de España, la deuda en Euskadi en el último año se ha incrementado en 1.900 millones de euros, la segunda autonomía que más ha aumentado su endeudamiento, si bien es cierto que ha aprovechado que es una de las más saneadas para recurrir a esta vía de financiación. 

Además, cuenta con un exceso de recaudación de algo más de 700 millones de euros gracias a que el comportamiento de la recaudación en 2021 se comportó mejor de lo previsto.  Además, se añad las partidas que no ha gastado de las actuales Cuentas de este 2021. En todo caso, el reto está en el enfriamiento que la economía vasca está sufriendo, al igual que la de su entorno mundial, con motivo de la crisis de los suministros y la energía en un fenómeno de calentamiento de la demanda. El

El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno vasco, Pedro Azpiazu, ha defendido en el Parlamento la necesidad ir abandonando la política de endeudamiento en la confección de los Presupuestos. El responsable de las finanzas del Ejecutivo ha avanzado que en unas semanas presentará las Cuentas para el 2022 en Euskadi y ha advertido que será el último año en que se recurrirá a deuda porque "nos va a venir la situación y hay que adaptarse a la normalidad". Y es que, según el Banco de España, la deuda en Euskadi en el último año se ha incrementado en 1.900 millones de euros, la segunda autonomía que más ha aumentado su endeudamiento, si bien es cierto que ha aprovechado que es una de las más saneadas para recurrir a esta vía de financiación. 

Además, el habitual remanente que surge de las partidas que quedan sin ejecutar aportará otros recursos para la confección de las Cuentas. Así, hace un mes, el Gobierno anunciaba una reordenación de partidas para obtener 250 millones más con los que aumentar las inversiones. El lehendakari Urkullu ya adelantó en el Pleno de Política General que Euskadi contará con más 1.600 millones de inversión que se repartirán esencialmente en políticas sociales, industria y las comarcas más afectadas por la crisis.

 

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