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Euskadi cierra la puerta al uso del gas vasco tras la Ley de Cambio Climático

Expertos señalan que el gas es necesario como elemento que garantice el suministro, mientras el año pasado el puerto de Bilbao recibió un volumen de gas equivalente a 58.000 GWh

Buque gasero en el puerto de Bilbao / EP
Buque gasero en el puerto de Bilbao / EP

El PNV lo intentó en el Congreso de los Diputados con tres enmiendas a la Ley de Cambio Climático que buscaban que la nueva normativa permitiera el uso del gas como energía de transición para lograr la reducción de emisiones de CO2, siempre y cuando no se empleara la técnica del fracking para su extracción. Pero fueron rechazadas y, aún así, la formación jeltzale decidió no descolgarse de la apuesta verde la nueva ley y, aunque había anunciado la abstención, terminó votando con el bloque de la investidura a favor de la nueva regulación que imposibilita la creación de nuevas explotaciones de yacimientos de hidrocarburos como el gas. Como la Ley no impedía las autorizaciones ya concedidas, como la que tenía el Gobierno vasco para explorar en Álava el yacimiento de Subijana para analizar cuánto gas acumulaba, esta actividad estaba permitida. Pero, al final, el Gabinete de Urkullu decidió ayer a mediodía desistir de esta exploración, dado que no tenía sentido saber qué gas había, sino se iba a poder explotar. Así que el PNV viéndose sin ni siquiera el apoyo de su socio, el PSE, decidió ayer a última hora de la mañana hacer público su abandono incluso del proyecto de sondeo con el que contaba.

Esta situación abre un nuevo escenario en el que debe analizarse como afrontar el compromiso de reducir las emisiones de CO2 sin contar con el gas autóctono, mientras que el año pasado llegaron a Euskadi 58 buques gaseros con combustible equivalente a 58.000 GWh. En el País Vasco llevamos, además, tres años sin a penas incrementar la generación eléctrica instalada con energías renovables. El nuevo terreno de juego reforzará el papel de Bahía de Bizkaia gas como recurso para seguir trayendo este combustible desde África, principalmente. En cualquier caso, la duda que se genera entre los expertos es si, en el "mix de generación energética", el País Vasco puede garantizar el suministro prescindiendo del carbón, la energía nuclear y el gas. La opinión es unánime: con el grado de desarrollo actual de las energías renovables, es necesario seguir contando a modo transitorio con una de estas de tres fuentes de generación y, en este caso, lo más "responsable" es contar con el gas que, además, en su sistema de almacenamiento y distribución presenta numerosas sinergias con la tecnología del hidrógeno. 

"El gas es la apuesta más sostenible para apoyar la transición del sistema energético"

De este modo, el gas es la apuesta más sostenible para apoyar la transición del sistema energético hacia uno en el que la generación se apoye exclusivamente en renovables. Así lo destaca Juan Carlos Latasa, Ingeniero Industrial en la especialidad de Procesos Energéticos, quién también recuerda que "nuestro consumo es muy superior a la capacidad de generación instalada", por lo que "desde una perspectiva técnica no es responsable comprar gas fuera, si lo tenemos aquí, aunque hay que atender la perspectiva social y lo que establezcan las mayorías". En este sentido, Javier Quintela, Ingeniero Industrial y de Telecomunicaciones y especialista en Sistemas Automatizados de Diseño y Producción, recuerda que "el gas es el combustible que menos emisiones genera y su extracción local podría generar un conocimiento y una tecnología que podría aplicarse también al hidrógeno". Por su parte, el ecologista y diputado por Unidas Podemos por Álava en el Congreso, Juantxo López Uralde, señala que es "un error comparar el gas que se importa con otra cosa que todavía no se sabe que será, ni cuál sería el coste de su extracción". A su juicio, se trata de una "apuesta política por las renovables".

El gas representa más de un 20% de la generación

Euskadi consumió en 2020 13.678 GWh, según el Ente Vasco de la Energía (EVE). En ese mismo año, llegaron al puerto de Bilbao hasta 58 buques cargados de gas, y es que ese combustible es en el que se apoya más de un 20% del consumo de energía. Se trata de datos que confirman este combustible como una de las claves para garantizar la base del suministro. Es el problema del sistema eléctrico del País Vasco, esa base que garantice ese suministro "las 24 horas del día", como señala Javier Quintela, que recuerda que "mientras no podamos almacenar la energía obtenida en las fuentes renovables, debemos buscar una fuente de energía que garantice el suministro". A su jucio, en ese escenario "y mientras se desarrolla la tecnología, el gas es el mejor recurso". 

Juan Carlos Latasa, director de Proyectos de Ingeniería en Idom, recuerda que "el gas cuenta sólo con un átomo de carbono, lo que en la combustión genera también uno de CO2, por los entre 20 y 80 de los hidrocarburos". Latasa recuerda que nuestro sistema energético viene de buscar una base de generación para garantizar el suministro en el carbón, la nuclear y el gas. Y, sobre esa base recurre a la potencia metida en la red por las energías renovables. Para el ingeniero de Idom está claro "ahora mismo el gas natural es la mejor energía". 

El combustible con menos emisiones de CO2

En este contexto, tanto Quintela como Latasa coinciden en que desde una perspectiva técnica, no tiene sentido "comprar fuera lo que tenemos aquí". Latasa además señala que los costes que supone el transporte y el proceso de licuar el gas aumentan el gasto y generan un procedimiento que a su vez aumenta las emisiones de CO2. Por su parte, Quintela destaca el riesgo también que implican las plantas de regasificación. 

 

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