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Kutxabank y Laboral Kutxa inyectan al crédito en Euskadi 4.800 millones de euros obtenidos de Europa

La cantidad se añade a los 3.900 millones de euros aportados a un tejido empresarial que sigue viendo nubarrones en el horizonte.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo

Las dos entidades financieras con mayor cuota de mercado en Euskadi, Kutxabank y Laboral Kutxa, inyectan 4.800 millones de euros en el sistema económico vasco provenientes del Banco Central Europeo. Se trata de una cantidad de dinero, en mayor proporción en manos de Kutxabank, para tramitar operaciones de préstamo con sus clientes que no tengan que ver con refinanciación de deuda o con compra de vivienda. Es, por lo tanto, un empujón a la inversión, al gasto y a movilizar el ahorro generado por los meses de parón, claves para la reactivación económica.

Ambas entidades han acudido a las subastas realizadas por el Banco Central Europeo para impulsar las operaciones de financiación a largo plazo (LTRO) en su tercera convocatoria. Es un mecanismo por el que el BCE ofrece dinero a los bancos a interés negativo (-1%), es decir, las entidades ganan con sólo cogerlo, pero se comprometen a destinar el capital a inversión y a mantener su volumen general de crédito al mismo nivel los próximos tres años. Si cumplen esos requisitos, las entidades vascas ganarán 48 millones de euros, más los intereses que cobren a sus clientes que serán bajos.

Estas nuevas cantidades de Europa llegan a las entidades, después de que hayan incrementado de un modo importante su esfuerzo crediticio. En el caso de Kutxabank, suman los 600 millones de euros prestados a través de las líneas Elkargi e ICO, y los 2.600 millones de euros para empresas. Por su parte, Laboral Kutxa aportó en el primer semestre 700 millones a empresas y a través de líneas ICO y Elkargi.

Esfuerzo crediticio

Estas operaciones han supuesto un crecimiento importante en el crédito en los primeros 6 meses del año, en el caso de Laboral Kutxa, en un 15,6% para pequeños negocios y autónomos, y un 27% para PYMES. Mientras que para Kutxabank del 40%.

Aunque ambas entidades presentan tasas de morosidad más que saludables, 2,5% Kutxabank y 3,6% Laboral Kutxa, a nadie se le escapa que en marzo, cuando empiecen a vencer las moras de los créditos, toda la carga crediticia tensionará el sistema. Con ratios de solvencia del 17,5%, Kutxabank, y el 19,69% en el caso de Laboral Kutxa, hay músculo para soportarlo. Pero ante la duda de cuánto va a durar la situación, el Banco Central Europeo vuelve a poner liquidez en manos de los bancos de un modo tentador para que, bajo ningún concepto, deje de fluir el crédito.

En esta tercera convocatoria de operaciones de financiación a largo plazo, LTRO, el Banco Central Europeo concede a los bancos, en el momento de la entrega del dinero, un 0,5%. Es decir, las entidades cobran por acceder al dinero y, 3 años después, si se cumplen las condiciones, les entrega el otro 0,5%. De ahí que se trate de intereses negativos. Estas condiciones sólo se dan si la entidad financiera que ha participado en el programa mantiene su volumen de crédito y esta cantidad no se destina ni a refinanciar deuda, ni crédito hipotecario.

Y es que, mientras las consecuencias económicas que está generando el coronavirus están dejándonos unas cifras de caídas en el crecimiento económico por encima de los dos dígitos,  hay una gran diferencia sobre la anterior crisis del 2008. Ahora hay liquidez en el sistema y desde Europa el compromiso es firme para mover el dinero.

Gasto público

Así, las administraciones han aumentado su endeudamiento para elevar el techo de gasto en los presupuestos pudiendo soportar medidas como los ERTE, que han salvado muchos puestos de trabajo. La dificultad ahora está en ver cuánto tiempo se puede mantener esta tensión del gasto público. En el caso del País Vasco, Gobierno y Diputaciones podrán aumentar su deuda en 4.516 millones de euros en los próximos años. Así, el gobierno vasco ya ha emitido 600 millones y la Diputación de Bizkaia 300, aunque Álava ha desechado esta medida para 2020.

Otra de las líneas de oxígeno que llega de Europa son esos 140.000 millones de euros en ayudas, de los que la mitad no habrá que devolver. Aunque todavía queda concretar el modo, las cuantías y los plazos de llegada a Euskadi, el gobierno vasco ha elaborado ya una lista de 66 proyectos tractores por valor de 11.000 millones.

En todo esto es clave el papel de las entidades financieras y su tarea para lograr uno de los objetivos clave en este momento: luchar contra la reacción defensiva  de guardar el dinero, un movimiento reflejo en tiempos de dificultad. El incremento del ahorro y la reducción del gasto que se lleva a acumulando desde el mes de marzo es uno de los fenómenos al que se quiere dar la vuelta para empujar a la economía a una reactivación.

Incógnitas, ERTEs y más líneas de crédito

Pero las incógnitas siguen estando en la capacidad de aguante, en la morosidad que deban afrontar los bancos, así como en la caída de su rentabilidad. En tanto que la empresa sigue necesitando aumentar la cartera de pedidos para sostener el empleo y mantener la liquidez. Para esto, Confebask ya ha planteado la necesidad de prorrogar los ERTEs y aumentar las líneas de crédito de los ICO y Elkargi.

 

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