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Los efectos de la tercera ola en la economía podrían recortar la recaudación en más de 500 millones

El estancamiento de las exportaciones, la ralentización en la creación de empleo y las nuevas restricciones enfrían la economía vasca que se aleja de las previsiones para este 2021, a la espera de una rápida vacunación y de los Fondos Europeos

Actividad económica en una industria vasca / EP
Actividad económica en una industria vasca / EP

La nueva paralización de la actividad que está generando esta tercera ola está llevando a varios ajustes en las previsiones de crecimiento para el 2021. Entre los estudios que se publicaron ayer destaca la del BBVA, que corrigió su previsión de crecimiento para Euskadi hasta rebajarla a un 5,3%. Un ajuste de más de tres puntos sobre la previsión del Gobierno vasco, que la ha cifrado en un 8,6%. Una diferencia que reduciría la recaudación en unos 513 millones de euros.

La evolución del coronavirus con el nuevo incremento de contagios y las medidas que, desde las administraciones, se están llevando a cabo para tratar de contenerlo, se están dejando notar también en la economía. El Gobierno vasco señaló esta misma semana que, si bien el comportamiento del otoño había sido positivo en la economía vasca, quedaba pendiente conocer el impacto de la denominada tercera ola en los últimos días del mes pasado y hay datos como las exportaciones, el empleo y el consumo que ensombrecen el horizonte.

Así se desprende del informe del Servicio de Estudios Económicos del BBVA, del Termómetro Económico del Gobierno vasco o del Observatorio del impacto de la covid-19 sobre las empresas de la patronal alavesa, SEA-Empresas alavesas. Todos documentos presentados ayer. También la máxima autoridad europea de la banca, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, reconocía esta misma semana que, aunque se mantenía el compromiso con la inyección de liquidez de la entidad que preside, era posible un parón económico generado por esta nueva ola de contagios.

Estancamiento en el consumo, las exportaciones y el empleo

Los síntomas de la economía que anuncian este estancamiento de la recuperación iniciada en el segundo trimestre del año pasado serían tres elementos detectados en el mes de diciembre: el descenso del consumo, la afección de los ERTE y el frenazo en Europa por la covid-19 de países como Alemania, Francia y Reino Unido, que son tractores para la exportación vasca.

El Servicios de Estudios del BBVA señala que el parón de la actividad en Europa se va a notar en las exportaciones, una locomotora necesaria para el movimiento de la economía vasca. Esta, junto a otros datos como el descenso en el consumo detectado en el uso de las tarjetas de crédito y el incremento de los trabajadores afectados por un ERTE en Euskadi entre noviembre y diciembre, son elementos que la entidad financiera señala para enfriar sus previsiones.

 

El BBVA ha revisado en 0,5 puntos a la baja la previsión de crecimiento del País Vasco para este 2021, reduciendo el desarrollo de la economía de Euskadi hasta un 5,3%. Se trata una previsión bastante más pesimista que la del Gobierno vasco, que señaló el pasado lunes un tasa de crecimiento del 8,6%. Así, si con las previsiones del Ejecutivo la recaudación ascendería a 14.250 millones de euros, este ajuste supondría reducir esa cantidad en 513 millones.

Por su parte, el Termómetro de la Economía Vasca, del Gobierno vasco, publicado ayer, coincide también en señalar en que no detecta todavía una mejora en el empleo. El indicador está en 40,7, sobre una escala de 100. Un registro que se encuentra en una zona denominada de “decrecimiento”. Y es que el dato tras registrar un valor por debajo de 30 en abril, recuperó en septiembre los 40 puntos, pero todavía no se ha movido de ahí.

Sea-Empresas alavesas hizo público ayer también su observatorio sobre el impacto de la covid-19 a la economía. La patronal alavesa alerta de que en diciembre, si bien se han reducido las empresas acogidas a un ERTE, ha aumentado considerablemente el número de trabajadores afectados por los mismos.

Problema de solvencia en las Pymes

Y es que el propio BBVA alerta del problema de la falta de solvencia en las empresas. Según explican los expertos, las ayudas y préstamos covid, si bien han ralentizado el proceso de cierres, sobretodo de Pymes, no resuelven el problema de la falta de demanda sostenida. Así que, mientras no haya medidas más contundentes para contener la deuda o reestructurarla van a surgir problemas de solvencia. 

Las vacunas, los Fondos Europeos y no subir impuestos

Las claves para acelerar la recuperación, según los expertos del BBVA, residen principalmente en tres vectores: una vacunación rápida, efectiva y masiva, que permita relajar las restricciones a la actividad económica y la movilidad; el impacto de los recursos ligados a los Fondos Europeos; y una política fiscal expansiva. Se trata de los tres elementos que favorecerían, a partir de la segunda mitad de 2021, el aumento de las inversiones y el consumo, así como la recuperación del turismo. Un escenario en el que se aceleraría la actividad.

En cualquier caso, con estos ritmos de crecimiento sería imposible alcanzar los niveles económicos pre covid antes de 2022. Será ese año, como señala la entidad financiera, cuando el ritmo económico puede alcanzar en Euskadi un crecimiento del 7,5%. Por lo que, la recuperación total de esta crisis se retrasaría hasta finales del año que viene.

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