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La apuesta de Mercedes por el vehículo eléctrico afecta a la producción de su planta en Euskadi

La compañía alemana acelera la implantación de una furgoneta totalmente eléctrica para 2024 que afectará a la producción de la planta de Vitoria

Cadena de montaje en la fábrica de Mercedes / CV
Cadena de montaje en la fábrica de Mercedes / CV

Daimler va a reforzar su apuesta por la furgoneta eléctrica en un movimiento que afectará al plan de producción de su planta en Euskadi a partir de 2024, donde estaba previsto priorizar desde ese año la cuarta generación de la Vito, la clase V de Mercedes con el modelo VS21. La decisión de la marca alemana es priorizar un vehículo diseñado íntegramente eléctrico con una nueva plataforma o chasis diseñada a esos efectos lo que requerirá un gran esfuerzo para readaptar toda la cadena de montaje.

Los trabajos obligarían a revisar cómo la plataforma del nuevo vehículo podría ensamblarse en la cadena de montaje de Vitoria y ver qué parte de la planificación e inversión en preparar la VS21 podrían aprovecharse para este nuevo vehículo. En cualquier caso, supondría una oportunidad para la planta vasca para posicionarse en la producción de uno de los vehículos de la compañía alemana con mayor valor añadido. 

Mercedes quiere añadir varios modelos en 2025

El pasado mes de octubre, el nuevo presidente del consejo de dirección de Daimler, Ola Källenius, ya anunció en la presentación de la nueva estrategia de la compañía la apuesta por el “compromiso con la electrificación total de nuestra gama de productos”. Una línea de trabajo en la que anunció que se recalibraría su estrategia de mercado con el compromiso de “añadir en 2025 varios modelos en diferentes gamas y plenamente eléctricos a partir de una nueva plataforma”.

En esta línea, tal y como han confirmado fuentes de Mercedes, se está trabajando en el modelo de la Sprinter. La idea es, han explicado, prepararse para poder dar una respuesta a las necesidades del mercado y estar preparados por si hay un incremento de la demanda con motivo de la regulación y ante lo cambiante del escenario en el sector de la automoción. 

Esto supone, respecto al modelo de vehículo diseñado 100% desde una perspectiva eléctrica que se adelantaría en producción incluso a 2024 o 2025. De este modo, la compañía alemana trata de recuperar el terreno perdido con otras marcas que en Europa ya están elaborando automóviles de este tipo plenamente eléctricos, como Ford o el Grupo PSA (Peugeot, Citroën, DS Automobiles, Opel y Vauxhall). Hasta el momento, el modelo eléctrico de la furgoneta Mercedes, el EQV, que se monta sobre la actual clase V en su versión VS20, utiliza la plataforma diseñada para el motor de combustión para montar el motor eléctrico, con los problemas de eficiencia que ello comporta.

Esta apuesta vendría también impulsada por los costes fiscales que tendrá para los fabricantes de vehículos el impacto por la colocación de motores con emisiones de CO2. Son elementos que, junto al impulso para la automoción eléctrica que la Comisión Europea ha anunciado a través de sus fondos, sería también otra de las palancas para sujetar el cambio de estrategia. Así, el propio Gobierno vasco ha incluido en sus proyectos para captar financiación de los Fondos Europeos, la creación de un “centro de fabricación avanzada en automoción (CFA)” con participación de Mercedes-Benz y proveedores de la “cadena de valor” para la “industrialización de vehículos eléctricos y autónomos de última generación” que prevé una inversión total de 30 millones de euros.

Arranque de las negociaciones para el convenio

Mientras tanto, ayer arrancó oficialmente la negociación entre la planta de Mercedes del País Vasco y los sindicatos para el nuevo convenio. En la primera reunión, el encuentro se redujo a una toma de contacto en la que la empresa trasladó a los trabajadores la situación del mercado de la automoción. En el encuentro la dirección trasladó de nuevo la necesidad de la factoría para adaptarse en su apuesta por convertirse en una fábrica sostenible cumpliendo las nuevas normativas europeas y que requerirá una especial actuación en la zona de pintura. El horizonte para 2021 sigue avanzando con una producción de 140.000 unidades, tras el incremento anunciado hace dos semanas

Un nuevo escenario que ha llevado a activar todos los sábados de febrero para poder mantener el ritmo de producción que se espera conservar condicionado a los suministros de "semiconductores" que de momento se está consiguiendo mantener. La dirección de la planta anunció en el mes de noviembre del pasado año un ajuste de los trabajadores eventuales a los que no está renovando los contratos. De los 500 empleados que se encuentran en estas circunstancias, unos 400 habrían salido ya. Además, el turno de la noche se encuentra ahora al 50%. 

 

 

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