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El conflicto laboral que paraliza Tubacex impacta en sus empresas proveedoras con nuevos despidos

Talleres Vidal, un proveedor histórico de la compañía, despide a la totalidad de su plantilla tras una sequía de pedidos desde febrero

Interior de la planta de Tubacex / Tubacex
Interior de la planta de Tubacex / Tubacex

La compleja situación que atraviesa Tubacex desde hace ya meses por el conflicto laboral que hay en sus plantas de Amurrio y Llodio, empieza a tener graves consecuencias para algunas de sus empresas proveedoras. Es el caso de Talleres Vidal, una empresa de mecanizado de piezas de Amurrio que se ha visto forzada a hacer un ajuste de personal potente despidiendo a la totalidad de la plantilla, los 9 trabajadores, según ha podido saber Crónica Vasca. Entorno al 85% de la actividad de esta empresa era la realizada para Tubacex y que esto ocurriera era algo que tenía a los empleados preocupados desde hace ya seis meses. Tiempo durante el cual no ha habido una entrada constante de pedidos debido al parón en las plantas alavesas por el conflicto laboral derivado de la decisión de la dirección de aplicar un ERE a 129 trabajadores.

Talleres Vidal era uno de los históricos proveedores de la tubera y jugo un papel muy importante en 1992, cuando Tubacex se vio obligada a una suspensión de pagos por el "deterioro continuo" del mercado del tubos de acero inoxidable, así como la crisis que atravesaba, en aquel momento, la industria acero a nivel mundial. Esta empresa familiar de Amurrio fue una de las que hizo una importante inyección de capital en Tubacex y desde ese momento se había convertido en uno de sus proveedores más importantes.

Ahora, a pesar de confirmar la recuperación del gas y señalar que algunos pedidos alcanzan niveles prepandemia, Tubacex mantiene su conflicto laboral en Álava. La dirección ya ha confirmado que no retirará el recurso ante el Supremo contra la nulidad del ERE,  tal y como le exigen los sindicatos, por lo que el conflicto tiene cada vez menos posibilidades de solución. Es más, en un comunicado a la plantilla, la dirección advierte de que "después de un período de inactividad de 6 meses se está poniendo en entredicho la continuidad" de las plantas vascas. Que Álava se descolgara de la recuperación podría suponer la deriva de pedidos a otros centros.

Para evitar esta situación, la consejera de Desarrollo EconómicoArantxa Tapia, instaba a la dirección y a los trabajadores de Tubacex a "sentarse alrededor de una mesa y conseguir acuerdos" en una empresa que tiene "futuro" y ha advertido de que, "sin voluntad de acuerdo, desde luego no lo vamos a conseguir nunca". Tapia reconocía que la empresa tiene la voluntad de llegar a un acuerdo y el deseo de retomar la actividad para hacer frente a la actividad del sector que da síntomas de recuperación.

Una idea que el Ejecutivo ha trasladado a los trabajadores transmitiéndoles "la voluntad que observábamos en la empresa de llegar a un acuerdo y con el objetivo de que se pudiera producir ese acuerdo y que comenzara el trabajo en la planta". De momento, los representantes de los trabajadores han descartado abandonar la huelga​ y tendrán que sentarse con la empresa para acordar el ERTE que la dirección de Tubacex ha anunciado para septiembre.

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