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La crisis de los chips desbarata también las ayudas del Gobierno para la compra de coche

No se ha completado el presupuesto de ayudas de 5 millones y las solicitudes para vehículos eléctricos son testimoniales

Interior de un concesionario en Vitoria-Gazteiz /EP
Interior de un concesionario en Vitoria-Gazteiz /EP

El Plan Renove para la compra de vehículos puesto en marcha por el Gobierno vasco (PAVEA) no ha conseguido agotar su presupuesto de ayudas de 5 millones de euros, afectado de lleno por la crisis de suministros y la falta de microchips, que está paralizando en buena parte a la industria de la automoción vasca.

El plazo de presentación de solicitudes se cerró el 31 de octubre y, aunque no se tienen todavía las cifras definitivas de las peticiones de ayudas presentadas, fuentes del Ente Vasco de la Energía (EVE), organismo encargado de gestionar estas ayudas, aseguran que no se completará el presupuesto, en un nuevo pinchazo de la intención del Ejecutivo de impulsar la compra de coches nuevos, la renovación del parque móvil por vehículos cada vez más eficientes desde el punto de vista medioambiental y a la vez impulsar el sector.

A finales del mes de septiembre, a un mes de terminar el plazo de presentación de solicitudes, sólo se había consumido el 24% la cantidad de ayudas presupuestadas. En concreto 1,28 millones de euros de los 5 millones totales, según constata la consejera de Desarrollo Económico Arantxa Tapia, en una respuesta parlamentaria.

Tapia reconoce que los resultados de este Renove están siendo "diferentes a los de convocatorias anteriores", y achaca las pocas solicitudes presentadas a que el sector de automoción "está viviendo unos meses de incertidumbre que está causando la ralentización de las ventas".

En este sentido, se refiere a la falta de suministro de materiales (semiconductores), "que está provocando plazos de entrega muy elevados. Los mercados europeos están reduciendo el número de matriculaciones tanto por la caída de la demanda, como por la escasez de producto". 

Hay que tener en cuenta que para solicitar las ayudas es necesario haber comprado ya el coche. Por eso, la consejera, en su respuesta a la interpelación del parlamentario del Grupo PP-Cs, José Luis Gil, se apoya en los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), para señalar que en los ocho primeros meses del año, la caída de la producción en España ascendió al 25% a causa de la falta de microchips en todo el mundo.

Pero además, recuerda que "los potenciales compradores tienen dudas sobre qué vehículo comprar debido a las noticias, cada vez más frecuentes, sobre las próximas restricciones de acceso a los cascos urbanos de las ciudades en función del combustible utilizado. Como consecuencia de esta inquietud en los compradores, se han reducido las ventas de vehículos nuevos y se ha incrementado la demanda de vehículos de segunda mano, aumentado también los precios".

La mayoría diésel o gasolina

A falta de los datos definitivos al cierre, hasta el mes de septiembre se han admitido un total de 641 solicitudes, con una concesión global de 1,28 millones de ayudas. Se han resuelto negativamente 85, y desistidos 37.

Del total de los admitidos, 472 eran diésel o gasolina; 159 de gas licuado; 9 híbridos enchufables y 1 es un vehículo pesado de gasolina o gasóleo para el transporte de mercancías.

No figura ninguna solicitud para vehículos eléctricos puros, pero existen otros programas de ayudas destinados de forma directa a promocionar este tipo de vehículos. En concreto, el Moves III subvenciona con hasta los 7.000 euros la compra de un eléctrico. Este plan, que gestiona el EVE pero que se nutre con fondos europeos, estará en marcha hasta diciembre de 2023.

 

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