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La crisis energética obliga a Vidrala a aumentar sus precios para 2022

La compañía vasca mantiene una posición fuerte de crecimiento que, en un escenario de aumento de costes, le permite analizar adquisiciones de compañías con dificultades para mantener márgenes

Planta de Vidrala en Llodio / CV
Planta de Vidrala en Llodio / CV

El incremento de costes de la luz y del gas para la industria está obligando a replantear las estrategias para el 2022. En las últimas semanas Sidenor ha anunciado un paro de producción de 20 días, Arcelor Mittal también ha anunciado un ajuste en su actividad y la última de las grandes empresas vascas con un alto consumo energético que se ha visto obligada a tomar decisiones es Vidrala. En este caso, se trata de plantear a sus clientes una revisión de precios para los siguientes contratos. La fabricante de envases de vidrio de alimentación sigue manteniendo los objetivos para alcanzar unas cifras récord este año y las perspectivas para el 2022 siguen siendo buenas en cuanto al comportamiento del mercado, pero el alza de sus costes de producción ha obligado a la empresa a plantear a sus clientes una revisión de los precios en los nuevos contratos. Una circunstancia que puede abrir también una oportunidad para que Vidrala, dada su buena situación, pueda comprar a otras compañías con menos capacidad de aguantar el incremento de los costes. 

Desde verano decisiones como éstas están afectando a muchas compañías que sufren el incremento de las materias primas. Siemens Gamesa, por ejemplo, anunció el pasado verano una revisión al alza de sus precios y también la introducción en sus contratos de cláusulas que les permitan indexar precios al coste de los suministros. Según han confirmado a 'Crónica Vasca' clientes de Vidrala y analistas del mercado la compañía con sede en Ayala (Álava) está también buscando la fórmula de hacer frente a la subida de costes energéticos que sigue en ascenso continuado.

Portavoces de la compañía confirmaban hace unas semanas que se estaban dejando notar los efectos de esta subida, pero que las previsiones para este año se mantenían, un ejercicio en el que Vidrala alcanzará cifras récord de facturación empujada por la reactivación del sector hostelero tras la crisis de la pandemia. El caso es que ahora toca revisar muchos de los contratos de sus clientes y uno de los problemas que aparece es el incremento del coste de la energía. Para muchos contratos a largo plazo que se firman sobre una cantidad de pedidos y una valoración que responde a unas circunstancias concretas de costes de producción este cambio de escenario supone un problema para la rentabilidad. Cuando suben los costes, se reduce el margen. Por eso en estas renovaciones Vidrala está planteando una subida de precio que reproduce el comportamiento del mercado y contribuirá al escenario inflacionista hacia el que avanza la economía. 

Fortaleza financiera para comprar nuevas empresas

A pesar de todo, los analistas advierten de la fortaleza de la posición de Vidrala que se maneja unos beneficios récord que este año rondarán los 290 millones de euros antes de impuestos. Ese escenario se mantiene, con un crecimiento de la demanda gracias a la recuperación de la actividad de la hostelería y a la fortaleza de los supermercados, así como de la apuesta por el vidrio como material de envase. Lo que también plantea el incremento de costes son nuevas oportunidades para que Vidrala pueda seguir creciendo con nuevas adquisiciones de otras empresas con menos capacidad de soportar la reducción de beneficios debido al precio de la energía. En este sentido desde el banco de inversión Renta4 señalan que se abre una posibilidad de compras. La compañía vasca ha crecido en los últimos años con adquisiciones en Portugal e Italia. 

Las previsiones de los analistas para Vidrala, y que fuentes de la compañía han confirmado a 'Crónica Vasca',  contemplan alcanzar este año unos resultados históricos para la compañía de la familia Delclaux. Así, las ventas para 2021 se estiman en más de 1.000 millones con la posibilidad de mejorar los 1.010 millones de euros de 2019. En cuanto al beneficio antes de impuestos (ebitda) se establece en unos 290 millones de euros que supondrían multiplicar por 1,7 los obtenidos hace tan solo cinco años. 

La compañía está inmersa en proceso de renovación de hornos que le hace especialmente competitiva, y es que los nuevos recursos que están instalando ahorran entre un 10% y un 15% de consumo energético. 

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