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Los propietarios de Corrugados Azpeitia esperan "nuevas oportunidades" políticas para reabrir

La compañía asegura estar "abierta a las nuevas oportunidades que pueda traer el futuro" en Azpeitia

Fábrica Corrugados de Azpeitia. / CV
Fábrica Corrugados de Azpeitia. / CV

Un año después de la polémica en torno al plan de reabrir Corrugados Azpeitia y en un momento muy delicado para el sector del acero -con ArcelorMittal como el mejor exponente de la difícil coyuntura por la que pasan las acerías de Euskadi-, el grupo dueño de la planta, el extremeño Cristian Lay (CL), no ha renunciado por completo a la reapertura pese a que ésta ahora mismo no sea posible. Así lo han asegurado a 'Crónica Vasca' fuentes de la compañía, que pese a anunciar en mayo de 2021 que desechaba la posibilidad de reabrir esa planta, capaz de generar hasta 700 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, ahora afirma que el proyecto no está completamente descartado y que el grupo está "abierto a las nuevas oportunidades que pueda traer el futuro".

Un año después del anuncio, tanto el Gobierno vasco como el Ayuntamiento de Azpeitia, enfrentados entonces por la reapertura y consultados ambos por este periódico, aseguran que no ha cambiado nada con respecto a hace un año. "Sigue todo igual" es el mantra tanto en Lakua como en Azpeitia. Las instituciones autonómica y foral se pronunciaron claramente a favor de la reapertura -el diputado guipuzcoano de Promoción Económica, Jabier Larrañaga, llegó a referirse al retorno de la acería como "una oportunidad perdida"- frente a un Ayuntamiento de Azpeitia cuya alcaldesa, Nagore Alkorta, esgrimió en varias ocasiones que el Plan General de Ordenación Urbanística impedía la reapertura de la planta en esa ubicación, si bien se ofreció apoyo a la inversión para que la actividad de Corrugados Azpeitia se desarrollase en una "moderna" planta en Trukutxo, otra ubicación de la localidad.

Pese al desestimiento de la compañía, lo cierto es que la planta, cerrada desde 2013, sigue en su misma ubicación y por el momento no hay noticias de ningún derribo de una planta que, en el momento de su clausura, daba trabajo a más de 300 trabajadores en una localidad, Azpeitia, donde la industria representa el 34% del PIB de municipio.

Los planes de reapertura de la planta conocidos en 2021 tuvieron que ser aparcados ante la falta de "una postura clara" a nivel político, esgrimen desde el grupo extremeño. Pero eso no ha quitado para que la firma entierre completamente el proyecto de cara a futuro. Simplemente está en 'stand-by' a la espera de que el futuro traiga "nuevas oportunidades" para hacer factible que los dueños del Grupo Gallardo recuperen la actividad que tenían abierta en Azpeitia, a la que llevaría "empleo y riqueza"

Corrugados Azpeitia. / EP
Corrugados Azpeitia / EP

La acería se pondría en marcha en ocho meses

En 2021, la inversión planeada por CL era de 50 millones de euros para retomar la actividad, cosa que se conseguiría en ocho meses. Frente a las trabas planteadas por el Ayuntamiento de Azpeitia, la compañía extremeña solicitó un informe a Cuatrecasas en el que se argumentaba que para desactivar la opción en los terrenos actuales de la fábrica -que el Ayuntamiento planteó como terrenos residenciales en la modificación que se hizo del PGOU- es necesario hacer un Plan Especial de Ordenación Urbana concreto que defina las condiciones en las que tiene que darse uso residencial a la superficie que ahora ocupa Corrugados Azpeitia. En un gesto de interés por Euskadi, la firma de Miguel Ángel Leal recuperó la actividad a comienzos de este año en el apeadero ferroviario de Irun antes de que estallase la guerra en Ucrania

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