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La dirección de Mercedes acusa a los sindicatos de boicotear la inversión mediante las huelgas

El equipo de Emilio Titos tilda la huelga de "incomprensible y dañina" para los intereses de la planta de Vitoria

El lehendakari, Iñigo Urkullu y Emilio Titos, director general de Mercedes Vitoria, durante la firma del nuevo memorándum de entendimiento con el Gobierno vasco / Irekia
El lehendakari, Iñigo Urkullu y Emilio Titos, director general de Mercedes Vitoria, durante la firma del nuevo memorándum de entendimiento con el Gobierno vasco / Irekia

El choque frontal entre sindicatos y dirección en Mercedes sigue 'in crescendo'. Este martes, en la previa del primer día de huelga convocada por los sindicatos en la planta de Vitoria, quien ha movido ficha ha sido la dirección. El equipo de Emilio Titos ha emitido un comunicado interno dirigido a los trabajadores con el objetivo de desmovilizar a los trabajadores y que no participen en el paro de este miércoles. Una huelga que resulta "especialmente incomprensible y dañina" para la dirección de la compañía, que ha acusado a los sindicatos de "boicotear" no solo la negociación del convenio laboral, también la inversión milmillonaria de Alemania a la que aspira la planta alavesa y por la que viajará el lehendakari Urkullu el próximo 6 de julio a Stuttgart.

El apoyo de las instituciones ha sido la tónica en las últimas semanas, con la firma de un nuevo memorándum de entendimiento la semana pasada como punto culmen de esa presión institucional que han denunciado los sindicatos como un "chantaje". Pese a que la dirección sostiene que la negociación "está completamente abierta", los sindicatos entienden que son ya demasiados meses negociando este acuerdo -el proceso para alcanzar un acuerdo lleva en marcha año y medio- y que la situación, sin acuerdo todavía "solo favorece a la compañía", a la que los sindicatos acusan de "empeorar las condiciones económicas" cada vez que presenta una oferta. El cruce de acusaciones en torno a la negociación también es respondido desde la dirección de Mercedes, que sostiene que es "incoherente" la respuesta de los sindicatos a la oferta de la cúpula de la compañía en Alemania, que tal y como reconocen los directivos de la planta alavesa, sí está condicionada a que se alcance un acuerdo laboral.

Pese a que la factoría seguirá abierta, la dirección admite en el comunicado que la huelga va a impactar en el suministro de semiconductores, que tanto en este como en los próximos días de huelga, serán derivados a las fábricas que sí mantengan su funcionamiento con normalidad. Los trabajadores que lo deseen podrán coger el día libre con el permiso de sus superiores jerárquicos, si bien estará prohibido el teletrabajo en los días de huelga. La dirección concluye el comunicado pidiendo "responsabilidad" a los empleados "para que no secunden los paros y ejerzan su derecho a trabajar con normalidad", del que dice que espera que sea respetado por los sindicatos.

Ramiro González, diputado general de Álava / DFA
Ramiro González, diputado general de Álava / DFA

"Hay que exigir diálogo y huir de la conflictividad"

Junto al posicionamiento del Gobierno vasco, las entidades alavesas también han respaldado a la dirección de la compañía. Los últimos movimientos en este sentido han sido tanto la advertencia de SEA-Empresas Alavesas y del diputado alavés, Ramiro González. La patronal de Álava se pronunció este lunes en una entrevista en Radio Euskadi por boca de su director general, Juan Ugarte, que hizo un "llamamiento a la cordura" para garantizar la inversión de Mercedes y que dijo de la huelga que "no es la mejor tarjeta de presentación" de cara a Alemania. Por su parte, este mismo martes Ramiro González ha pedido "huir de la conflictividad" ante "la posibilidad de tener la inversión más importante de la historia". "Tiene que haber una voluntad unánime de alcanzar un pacto y para eso hay que sentarse a hablar", ha concluido el diputado alavés tras la celebración del consejo de diputados.

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