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Drones para volar en Marte: así es el nuevo proyecto de Sener

La Agencia Espacial Europea ha adjudicado a la compañía el proyecto para desarrollar un dron capaz de volar en una atmósfera 100 veces menos densa que la de la Tierra

Ilustración del dron que proyecta Sener para volar en Marte / Sener
Ilustración del dron que proyecta Sener para volar en Marte / Sener

La relación entre Marte y el empresariado vasco es una historia que ya tiene un cierto recorrido. El camino de la ciencia humana en el planeta rojo ha estado acompañado, fundamentalmente, por dos compañías de Euskadi: la guipuzcoana AVS, de la que el rover Perseverance integró dos sensores y que volverá a Marte en 2028, y Sener, que también había llevado a cabo el diseño, fabricación, verificación e integración del mecanismo de apunte de la antena que permite la comunicación bidireccional directa entre el Perseverance y la Tierra. La ingeniería vasca ya había participado en el desarrollo de otras unidades marcianas, pero ahora afrontará el siguiente paso en la exploración humana de Marte: desarrollar un dron capaz de volar en el planeta vecino.

Hasta ahora, todos los vehículos humanos que han llegado al planeta han sido rovers de exploración en suelo, como el Perseverance; unos vehículos que tienen que lidiar con un terreno complicado -basta con recordar todos los cráteres que tiene Marte- durante su proceso de exploración. Ahora la Agencia Espacial Europea (ESA) quiere subir al siguiente nivel y desarrollar un dron que sea capaz de sobrevolar el planeta rojo, para lo que ha confiado en la división aeroespacial de Sener, que desarrollará el proyecto en colaboración con la madrileña Aerdron. Entre ambas deberán desarrollar las palas marcianas y un prototipo de dron que conste de seis hélices, un peso máximo de despegue de cinco kilos y que sea capaz de volar en un entorno como el marciano. Algo que no será fácil teniendo en cuenta la diferencia de condiciones entre Marte y la Tierra: el planeta vecino tiene una atmósfera muy ligera -con una densidad 100 veces inferior a la de la Tierra-, una amplitud térmica extrema, de hasta 70 grados y una radiación que es 700 veces superior a la terrestre.

Según han señalado las dos compañías, los principales retos estarán "en generar el suficiente empuje para levantar los cinco kilos de masa, minimizar el calor generado por el sistema de propulsión y desarrollar un sistema autónomo de navegación sin el uso de un GPS no presente en nuestro planeta vecino". El dron estará diseñado para despegar desde la cubierta de un rover, volar en un ratio de un kilómetro alrededor del rover y aterrizar de nuevo en la cubierta del rover, que servirá como base para cambiar y recargar las baterías".

Las pruebas del dron se realizarán en el Mars Simulation Laboratory, en Dinamarca, cuya cámara atmosférica ha sido especialmente diseñada para simular las condiciones ambientales y la superficie polvorienta del planeta Marte.

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