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La entrada de MásMóvil reduce a la mitad la inversión para modernizar la fibra de Euskaltel

Más de millón y medio de clientes pasarán a usar la fibra de los compradores, para gestionar el resto se creará una sociedad en la que no se descarta presencia del Gobierno vasco o de Kutxabank

Una oficina de Euskaltel. / Europa Press
Una oficina de Euskaltel. / Europa Press

La entrada de MásMóvil en Euskaltel a través de una OPA amistosa reducirá a la mitad la inversión necesaria para modernizar la línea de fibra óptica y por lo tanto, facilitará la operación de crear una sociedad para su gestión en la que ya estaba embarcada la operadora vasca y que ahora, tras el anuncio de la compra,  se queda en suspenso hasta que se ultime la operación.

En concreto, alrededor de un millón y medio de clientes de Euskaltel que en estos momentos no tienen red de fibra óptica, sino que tienen conexión por cable, podrían disponer a partir del día siguiente de que esté finalizada la operación de compra de una  conexión a internet a través de las redes de fibra óptica de MásMóvil, porque se trata de zonas geográficas compartidas por ambos operadores hasta ahora competidores.

Estos clientes se extienden en toda la zona norte de expansión de Euskaltel:  Euskadi, Asturias y Galicia. Eso dejaría alrededor otro millón de hogares en los que  sólo está Euskaltel, con una red de fibra en la que los nuevos dueños de MásMóvil deberían acometer la modernización de la infraestructura, lo que en la práctica reducirá a la mitad la red a  modernizar y por lo tanto las inversiones necesarias.

El plan en el que estaba inmerso Euskaltel para su red de fibra preveía unas inversiones de alrededor 360 millones de euros para conseguir que unos de 2,4 millones de clientes conectados todavía por cable se engancharan a la fibra antes de 2023. Esto supone que la entrada de MásMóvil no sólo reducirá la cantidad de dinero a invertir, sino que mermará enormemente los plazos para conseguir la extensión de la fribra. Si la OPA está lista en medio año, 1,5 millones de los actuales clientes de Euskaltel podría contar con fibra en otoño.

De momento todo está abierto hasta que se concrete la OPA, ya que es un proceso que no ha hecho más que comenzar y todo está en estudio, pero fuentes conocedoras de la operación  dan por sentado que el procedimiento que llevarán cabo los nuevos dueños para gestionar la red de fibra óptica será el mismo o muy similar al que ya había puesto en marcha Euskaltel. Es decir, crear una nueva sociedad, -en le caso de los planes de Euskalelt era FiberCo- para gestionar la fibra y dar entrada a nuevos inversores. Algo que será ahora mucho más fácil al reducirse el capital necesario a invertir y que podría quedar en 144 millones de euros. 

Esta nueva sociedad para la gestión de la fibra podría ser precisamente la que se utilizara por parte de MásMóvil para suavizar las relaciones con el Gobierno vasco y minimizar el impacto político de la venta de Euskaltel, una empresa que ha recibido cuantiosas ayudas públicas a lo largo de su historia.

De hecho, la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantxa Tapia, no descartó ayer que el Gobierno vasco pudiera entrar de alguna forma en esa sociedad para gestionar la fibra.  "Euskaltel ha estado y está sobre la mesa", señaló cuestionada por el hecho de que no se haya utilizado el fondo del Gobierno vasco Finkatuz para tomar una participación en Euskaltel y evitar la pérdida de control de la sede de la compañía.

Aunque enumeró las dificultades de entrar en el accionariado de una empresa que cotiza en Bolsa y del tamaño de Euskaltel, no descartó la participación en la futura sociedad que gestione la fibra. Una cuestión, no obstante, que se valoraría en en un futuro, cuando la creación de esta sociedad esté sobre la mesa y sobre la gestión de una  fibra ya "modernizada".

Lo cierto es que desde el Parlamento vasco ya se instó al Gobierno a que entrara en el capital de la empresa para evitar la venta de la fibra, en 2019, cuando se conocieron  las intenciones de Zegona de vender una parte de la gestión de la fibra para rentabilizar su modernización.

La presencia 'vasca' en esta nueva sociedad podría producirse también a través de Kutxabank, que tras salir de Euskaltel en la OPA, mantendría así de esta manera el vículo con la empresa vasca en una de sus cuestiones más conflictivas, la gestión de la fibra. Aunque no hay confirmación oficial al respecto, cabe recordar que el banco vasco ha sido criticado desde algunos ámbitos empresariales por no defender su posición de socio preferente en la  operadora, ya desde la entrada de Zegona, para mantener el arraigo de la empresa a Euskadi. En el caso de la OPA actual por parte de MásMóvil, los compradores condicionaron la operación a que los tres accionistas principales aceptaran la oferta al 100% y Kutxabank ha resaltado desde el primer momento que se trata de una "buena operación" para el futuro de la compañía.

 

 

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