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La escasez de suministros se agudiza en Mercedes y obliga a una tercera semana de parones

La factoría de Vitoria suspende la actividad durante el próximo lunes, martes y sábado

Exterior de la fábrica de Mercedes en Vitoria. / EFE
Exterior de la fábrica de Mercedes en Vitoria. / EFE

La planta de Mercedes de Vitoria se ve obligada a para por tercera semana consecutiva. No lo hará al completo, pero solo trabajará tres días: miércoles 16, jueves 17 y viernes 18. El lunes, martes y sábado no se activará la producción, según han confirmado a 'Crónica Vasca' fuentes sindicales. La crisis de los suministros sigue golpeando duramente a la industria automovilística y a la factoría de Vitoria, que lleva con parones desde hace ya meses. De hecho, esta semana solo ha trabajado tres días, y la anterior no lo hizo ningún día.

Esta va a ser ya la tercera suspensión productiva desde que arrancara el año en Mercedes Vitoria, la fábrica industrial vasca más grande que da trabajo a 5.000 personas. Y con esta dinámica, se complica el cumplir las buenas previsiones que se habían elaborado desde la factoría. 2022 prometía como un año clave.

Mercedes cuenta con un número de pedidos muy importante acumulado desde el pasado ejercicio y que no ha podido atender por las paradas de producción que sufrió durante el pasado 2021. La fábrica sólo ha alcanzado las 150.000 unidades fabricadas en un año, 2017. Por ello, la compañía esperaba en 2022 superar esos registros con más de 158.000 automóviles para los que necesitará también tener las plantillas a pleno rendimiento y rondar los 5.000 empleos. Unas estimaciones que ahora pueden ponerse en tela de juicio si persiste los problemas de suministros tal y como ya ha dicho la Comisión Europea que apunta a que la situación se mantendrá al menos hasta verano.

Las empresas alavesas ya se han mostrado muy preocupadas por la falta de suministros, los problemas de logística y el "cierre de un mercado clave" como Rusia debido a la guerra en Ucrania, pero sobre todo les inquieta "el aumento del coste de la energía, que podría obligar a detener la producción de algunas empresas". Así lo ha explicado el diputado general de Álava, Ramiro González, tras una reunión con los responsables de una veintena de empresas, de la Cámara de Comercio y de la patronal alavesa SEA.

"Es urgente resolver el problema del precio de la energía. Si no se da una solución de forma inmediata, podemos estar a las puertas de una gran crisis económica, todos debemos ser conscientes de ello", ha alertado en una nota de prensa.

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