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Gamesa llega a una importante junta de accionistas con las aguas más calmadas por la guerra

El estallido del conflicto ha apartado la atención del runrún de OPA que había en torno a la compañía y ha traído un impulso a las renovables

Aerogenerador de Siemens Gamesa en Bilbao con motivo de la Junta de Accionistas de 2021 / Siemens Gamesa
Aerogenerador de Siemens Gamesa en Bilbao con motivo de la Junta de Accionistas de 2021 / Siemens Gamesa

Siemens Gamesa celebra este jueves la que probablemente es su junta de accionistas más relevante acallada en medio de la guerra en Ucrania. Como en todo el panorama económico, hace un mes la cosa era bien distinta para la compañía. El runrún en torno a una OPA para deshacerse de los activos de la compañía sonaba con más fuerza que nunca y la marcha del nuevo CEO de la compañía, Jochen Eickholt, de Zamudio a Madrid encendía el debate entre Gobierno vasco y oposición en el Parlamento autonómico. Desde Alemania, hace exactamente un mes, el CEO de Siemens Energy, Andreas Bruch, señalaba explícitamente a la eólica terrestre como un negocio que "es y seguirá siendo difícil" y admitía que "los problemas internos también están afectando a los beneficios" de la compañía. Todo un señalamiento a la filial vasca de aerogeneradores, que ha sido la máxima responsable de las pérdidas de la matriz.

Sin embargo, el mapa de febrero es casi inservible a día de hoy: una filial con problemas de rentabilidad y atrapada entre las eléctricas y la Administración ha visto cómo su sector se ha convertido en una prioridad para toda Europa y para Euskadi en particular. De hecho, hace unos pocos días un informe de Bloomberg Intelligence señalaba precisamente el potencial que la guerra podía tener para Gamesa, Vestas y Nordex.

Eso no ha quitado para que la compañía tenga riesgos: aunque Siemens tenga la mayoría accionarial, dos de sus accionistas -Blackrock, que no tiene presencia directa pero sí vía otros fondos, y NorgesBank- se han dejado casi 20.000 millones de euros en Rusia. De hecho, con la guerra ya en marcha, Standard & Poors rebajó su perspectiva de Siemens Gamesa a 'negativa' y en lo que llevamos de semana la buena cotización que venía experimentando desde el estallido de la guerra se ha ido a pique.

Vuelve Francisco Belil

Con ese escenario es con el que llega Gamesa a esta junta: con un runrún que ha perdido volumen por la guerra, que trae, como toda gran amenaza, riesgos y oportunidades para la compañía. La dirección de Siemens tendrá la oportunidad de escuchar al resto de accionistas y conocer su punto de vista. Algo importante en una Junta que pretende renovar el 18% de su consejo de administración. Al cambio de sillas entre Andreas Nauen y Jochen Eickholt, Siemens pretende sumar las incorporaciones de Francisco Belil y André Clark en lugar del puesto directivo que asume Eickholt y el dimitido Klaus Rosenfeld.

Ambos son gente ligada a la casa. André Clark, vicepresidente de la rama latinoamericana de Siemens y gerente de la filial brasileña de la compañía, pero es todavía más destacable el caso Francisco Belil. Este nuevo consejero vuelve a casa tras once años fuera de Siemens. Presidente de la Fundación Princesa de Girona, estos últimos años los ha pasado dentro de la estructura al frente de Naturgy y de Uriach, dos buenos reflejos de una trayectoria profesional pendulante entre el sector energético y el farmaceútico. Sus dos últimos empleadores han cerrado en 2021 operaciones de desmontaje en sus respectivos sectores. Uriach se deshizo el pasado mes de septiembre de su negocio de genéricos y sus dos fábricas españolas para centrarse en los productos sin receta... y Nordex, participada por Acciona, ha cerrado a comienzos de este año su planta en La Vall d'Uixò.

Junto a los nombramientos, Gamesa dará luz verde a sus cuentas de 2021 y nombrará de nuevo a Ernst & Young como auditor.

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