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Los gobiernos central y vasco entrarán en el accionariado de ITP si no aparece un socio industrial

Sener mantiene la negativa a entrar en la operación y los gobiernos buscan alternativas junto a Rolls Royce y Bain Capital para salvar la compra de ITP Aero

Sede de ITP Aero. / EFE
Sede de ITP Aero. / EFE

La búsqueda de un socio industrial para la compra de ITP Aero se está complicando. Todas las miradas apuntaban en verano a la ingeniería vasca Sener, pero en las últimas semanas la compañía de la familia Sendagorta no termina de sumarse a la operación. Bain capital, el fondo de inversión que ha sido escogido para negociar en solitario con la propietaria de ITP, Rolls Royce, está tratando de forjar ese consorcio que se haría con la compañía aeronáutica vasca y que debe cumplir con las condiciones puestas por el Gobierno de España: presencia de una empresa nacional y carácter industrial. Pero en los primeros movimientos tras las vacaciones de agosto, no se ve perfilado ese socio industrial. En las actuales circunstancias, fuentes conocedoras del proceso han confirmado a 'Crónica Vasca' que el plan B que se maneja es dar entrada a los gobiernos central y vasco en el accionariado y al consejo de administración. La operación se realizaría a través del fondo de participaciones empresariales del Ejecutivo vasco y de las diferentes herramientas del Gobierno de España, entre ellas la SEPI. 

Bain Capital presentó la oferta económica más fuerte por ITP con 1.600 millones de euros. Y fue la escogida por Rolls Royce para negociar en exclusiva hasta finales de este mes. Pero tanto el Ministerio de Industria, como el Gobierno vasco quieren evitar que la compra parezca una operación puramente especulativa. Por eso han exigido un socio industrial y un proyecto que asegure el "arraigo". Sener ha centrado los esfuerzos y en un primer momento trasladó una disposición favorable para participar en la operación. La compañía con sede en Getxo se ha marcado el objetivo de ser un actor de referencia en el mercado de Defensa. Una estrategia que le ha llevado a participar en el desarrollo de programa europeo FCAS ( Futuro Sistema de Combate Aéreo), en el que también participa ITP. Pero no termina de sumarse como socio industrial de Bain en la compra. Indra, que cuenta con una participación del Estado, y de la que se ha hablado en numerosas ocasiones tampoco confirma su incorporación. 

Según explican fuentes que participan en las negociaciones el problema no reside en encontrar un socio financiero, ya que Bain Capital tiene capacidad para sufragar la operación, sino en dar un con socio industrial del sector y de carácter nacional. De ahí que, de no encontrarse una alternativa, el plan sea dar entrada a los gobiernos de modo directo en la operación a través de sus diferentes herramientas de inversión, bien la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), en el caso del Ministerio de Industria, bien con Finkatuz, el fondo de inversiones estratégicas que tiene el Gobierno vasco dotado con más de 175 millones de euros y que, además, ya ha anunciado que quiere ampliar. El departamento de Desarrollo Económico, dirigido por la consejera Arantxa Tapia, ya ha manifestado en más de una ocasión su disposición a participar de este modo. 

Cinven se descuelga

El caso es que es el paso del tiempo reduce la alternativas y, si en junio las propuestas que escogió Rolls Royce para vender ITP estaban lideradas por los fondos de inversión Bain Capital y Cinven, a día de hoy no hay muchas más opciones que la del fondo norteamericano elegido para negociar en solitario hasta el 27 de septiembre. Cinven, que concurría con Aciturri como socio industrial, es difícil que se pueda recuperar como comprador. El volumen de dinero guardado para ITP es muy elevado y no puede estar tantos meses condicionado mientras se suceden otras oportunidades de inversión. Así, tanto los gobiernos central y vasco, como Rolls Royce y Bain Capital trabajan para buscar una solución. 

Grandes empresarios vascos

Los nombres de diferentes empresarios vascos como José Antonio Jainaga (Sidenor) o Francisco Riberas (Gestamp) han aparecido últimamente no como socios financieros para la operación, sino como participantes a título personal y en una proporción muy pequeña que puedan aportar, con su presencia en el consejo de administración de ITP, una imagen de "arraigo" y de gestión que de una seguridad añadida a la operación. Bain Capital, además, ha puesto encima la mesa el derecho de veto para ese socio o socios industriales y nacionales o, en su defecto, para los gobiernos para trasladar de un modo formal esas garantías. El veto sería para algunas decisiones de carácter industrial y entre las que tendrían lugar cuestiones como los proveedores. 

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