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Una empresa tunecina de un solo trabajador factura 400 millones desde su sede en Bizkaia

En la oficina de la capital vizcaína declara los impuestos por su actividad de fabricación de cables para automoción

Instalaciones de una de las plantas de Coficab./ CV
Instalaciones de una de las plantas de Coficab./ CV

Un grupo tunecino gestiona desde una oficina de Bilbao, en la que trabaja una única persona, su filial mexicana, que el año pasado facturó 398,7 millones de euros. Se trata de Coficab México, que tiene su sede social en la capital vizcaína desde el año 2013, pese a que no dispone de ninguna planta productiva en Euskadi, ni en España. La compañía se encuentra entre las primeras 25 empresas en cuanto a volumen de facturación en 2020

Tiene tres fábricas en las localidades mexicanas de Durango, León y Juarez, en las que trabajan 1.800 personas, y en las que construyen, como en el conjunto del grupo, cables especializados para el sector de la automoción, y también para algunos electrodomésticos.

El año pasado, Coficab México facturó, 398 millones de euros y tuvo unos resultados de 2,7 millones de euros, de los que una parte se ingresan en la Hacienda de Bizkaia y otra en México, por estar ubicadas allí las plantas de producción. Las previsiones para este año son mejores, ya que confía  cerrar el año con una facturación de unos 800 millones de euros, según ha confirmado a Crónica Vasca, Rui Braz, gerente de ventas regionales del grupo para Suramérica. Rui Braz es la única persona que trabaja de forma habitual en la sede de Bilbao, "la madre de las empresas y operaciones mexicanas", como las define el propio Braz, pese a que esa oficina tiene "indexadas" 15 personas.

La filial mexicana, que  está dirigida por Hichem Elloumi, presidente y director ejecutivo del grupo,  y una de sus hijas, y forma parte del Grupo Coficab, empresa  puntera en el mercado de la fabricación y venta de cables para la automoción, que según Rui Braz tiene el 24% del mercado mundial de este producto y es especialista también en cubrir las necesidades de cableado de los nuevos vehículos eléctricos e híbridos

El año pasado el grupo facturó del entorno de los 2.500 millones de dólares, y este año espera elevar las ventas hasta los 3.000 millones de dólares, según el responsable de la oficina en Bilbao. Con sede central en Túnez, donde nació en 1992,  el grupo tiene plantas de producción, además de en Túnez y  en México, en Marruecos, Portugal, Rumania, Servia, y China.

De momento no se plantean una planta productiva en Euskadi o en España, ya que "tenemos cubierta Europa de punta a punta", señala Braz, "y no se justificaría una nueva planta en España, porque "el mercado para cableado de coches se cubre desdes Marruecos o desde Portugal". Pese a ello la sede social está en Bilbao. Aunque desde la empresa no han querido especificar los motivos de la instalación de la capital vizcaína, es de suponer que haya sido una fiscalidad más atractiva la que haya facilitado la instalación en Bizkaia.

Portavoces de la Hacienda foral de Bizkaia han confirmado a 'Crónica Vasca' que no tienen conocimiento de que esta situación esté suponiendo ningún incumplimiento de las obligaciones que corresponden a cualquier contribuyente. 

Se trata de una circunstancia que se da en plena contienda fiscal entre Madrid y el País Vasco por ofrecer unos impuestos que sean más beneficiosos para las empresas. El lehendakari ha llegado a culpar a la comunidad de Madrid de realizar 'dumping' fiscal con las últimas rebajas de impuestos, mientras que la patronal vasca, Confebask, ha alertado de la pérdida de competitividad del País Vasco. Sin ir más lejos, esta misma semana la ministra de Economía, Nadia Calviño, intervino en la polémica inclinándose hacia las posturas del Gobierno vasco, por no bajar impuestos y para mantener el nivel de servicios públicos. 

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