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IMQ y Adeslas avanzan las gestiones con la CNMC para cerrar la venta cuanto antes

La dirección del IMQ aprueba todas las aportaciones del plan de pensiones, gestionadas en Montepío, a pesar del conflicto con la sociedad y anuncia que en la Junta de Accionistas eliminará su derecho a veto

 La presidenta del IMQ, Beatriz Astigarraga. / CV
La presidenta del IMQ, Beatriz Astigarraga. / CV

El proceso de adquisición del IMQ por parte Adeslas sigue adelante. La aseguradora de Caixabank y Mutua Madrileña comprará los paquetes de acciones de los titulares que quieran venderlos por 255.000 euros hasta hacerse con el 50% de la empresa de sanidad privada más importante de Euskadi. Así los respaldó más del 58% de los accionistas que participaron en histórica Junta del pasado 30 de junio. Esta semana la dirección del Igualatorio y los responsables de Adeslas ultiman la redacción de los documentos contractuales que enviar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), mientras se avanza en el análisis y auditorías de las diferentes empresas del grupo IMQ. El objetivo es que Competencia pueda evaluar que el control de Adeslas en IMQ, donde posee ya un 45% de la aseguradora, no vulnera los principios del libre mercado. El objetivo es pasar ese trámite cuanto antes para poder celebrar la Junta de Accionistas definitiva antes de final de año. Y mientras el regulador analiza ese punto, segui avanzando en la valoración de los activos y auditoría de las cuentas propia de la 'due diligence'.

Tras más de dos años de un enfrentamiento que ha dividido la entidad generando un nivel de tensión y de enfrentamiento que ha trascendido al IMQ, el objetivo es cerrar lo más rápido posible la operación para tratar de recuperar el daño reputacional sufrido en los últimos meses de acusaciones cruzadas. Para ello se trabaja en paralelo con los documentos que recojan, por un lado, el contrato por el que Adeslas se compromete a adquirir cada paquete accionarial por 255.000 euros hasta llegar al 50% de la aseguradora vasca que deberá aprobar Competencia y también la Dirección General de Seguros. Y, por otro, el estudio y auditoría sobre la situación de los activos y sociedades de IMQ. La meta es llegar convocar para antes de fin de año la Junta de Accionistas definitiva que ratifique la entrada de Adeslas y que de salida a los primeros accionistas que quieran vender su participación.

En la oferta, Adeslas se compromete a no superar el 50% de la aseguradora vasca y requiere, al menos, la venta de más de 100 accionistas en la primera ventana, que luego tendrá nuevas oportunidades de forma indefinida cada dos años. Además,los recursos que emplee Adeslas para aumentar su participación en el IMQ serán siempre ajenos al Igualatorio y provendrán de sus fondos. Además, apoyarán cualquier iniciativa de la dirección del IMQ para incorporar a médicos de la entidad al accionariado. Son las claves que han de plasmarse en el contrato definitivo y en un correspondiente pacto de socios que regule las futuras salidas de los accionistas, así como el modelo de gestión y gobernanza, que Adeslas ha asegurado mantendrá fiel al esquema actual del IMQ. 

La situación del Montepío

El Montepío es la institución que hace las veces de fondo de pensiones o EPSV del Igualatorio, el gestor de los ahorros con los que se gestionan esos pagos. Es el único escollo que queda pendiente y es que, a pesar de contar sólo con el 0,01% del IMQ cuenta con una capacidad de veto de la operación que, además, han sancionado los tribunales. Con una composición con las fuerzas muy divididas protagonizó una convulsa reunión el pasado mes de julio en la que los accionistas contrarios a la entrada de Adeslas impidieron el nombramiento de la presidenta del Igualatorio, Beatriz Astigarraga. En un comunicado a los accionistas, la dirección del IMQ recuerda que la mayoría de los accionistas en la Junta puede modificar los estatutos y eliminar esa capacidad de veto del Montepío, una medida que se propondrá para evitar sobresaltos. 

Por otro lado, la dirección del IMQ se ha reafirmado en su compromiso de realizar todas las aportaciones previstas al Montepío para la viabilidad del Plan de Previsión Social de los médicos y empleados. Un anuncio que ha realizado para trasladar tranquilidad tras la abrupta reunión de la Junta del Montepío del pasado mes de julio. 

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