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Juan Ugarte: "Fomentar el euskera está muy bien, pero ponerlo como requisito tiene un problema"

Juan Ugarte, el director general de SEA-Empresas Alavesas, señala que va a ser necesario "pelear" por atraer talento foráneo porque las personas que salgan de los centros de formación no van a ser suficientes para las necesidades de las empresas

Juan Ugarte, Director General de SEA Empresas Alavesas. / Paulino Oribe
Juan Ugarte, Director General de SEA Empresas Alavesas. / Paulino Oribe

El director general de SEA-Empresas Alavesas, Juan Ugarte, alerta del problema que va a tener que afrontar Euskadi en un futuro muy cercano como consecuencia de la crisis demográfica. Según explica, las personas cualificadas que saldrán del sistema formativo y educativo vasco no van a ser suficientes para dar respuesta a las necesidades de las empresas. Por eso recuerda que va a ser necesario buscar talento en el exterior en un reto en el que habrá que competir con otros territorios, comunidades autónomas y países. En ese sentido, recuerda que el euskera es importante, pero no puede volverse un requisito rígido porque eso generará "un problema". 

Además alerta de la necesidad de que el País Vasco no puede vivir de las rentas y deben gestionarse líneas para mejorar el atractivo de Euskadi en un entorno en el que aparecen competidores como Madrid, que está consiguiendo un gran poder de atracción. Sobre las relaciones laborales, insiste en la necesidad de buscar flexibilización para garantizar la supervivencia de las empresas en un entorno muy cambiante. ​

Las empresas han reclamado a los sindicatos en Euskadi mayor flexibilidad para afrontar situaciones críticas fruto de la transformación que afrontamos ¿cómo considera la respuesta recibida?

Las empresas están compitiendo en un mundo globalizado y viven diferentes situaciones a las que se tienen que adaptar y lo que hay que pedir de alguna forma a la parte social, que forma parte de la empresa, que mire en el medio y largo plazo. A mí me consta, por ejemplo, en el caso de Tubacex que había encima de la mesa propuestas de reestructuración que no afectaban al empleo. Se trata de repensar los negocios para hacerlos competitivos porque si no somos competitivos nuestra vida como empresa está llamada a desaparecer, por desgracia.

Cuando un inversor estudia la viabilidad de un proyecto, los costes laborales son un elemento de análisis clave

 

¿La conflictividad laboral o sus costes están suponiendo un problema para inversiones de empresas en Euskadi?

Cuando un inversor estudia la viabilidad de un proyecto, los costes laborales son un elemento de análisis clave. No voy a decir que sea el más importante, pero es uno de ellos, igual que lo es la problemática que pueda haber desde el punto de vista sindical. Y eso no nos favorece. No son elementos que son atrayentes para que un inversor se localice en nuestra zona. 

Pero tenemos otros factores muy favorables. 

Sí, por supuesto. Tenemos otros elementos que nos ayudan. Disponibilidad de infraestructuras, de suelo industrial, aunque por desgracia es otro tema que hemos ido agotando y que tendremos que repensar para los próximos años. Hemos tenido unos centros de formación profesional que han sido referente a nivel nacional, pero no se puede vivir de las rentas. O estamos en continua evolución y con cuidado para no quedarnos descolgados del carro de la competitividad o poco a poco iremos perdiendo ese atractivo. Porque nuestros costes están por encima de la media. 

La política fiscal ha sido una herramienta clave para la competitividad. Para 2022 se espera una nueva reforma y todo indica que revisará al alza los tipos impositivos ¿qué le parece?

La política fiscal es un instrumento de política económica como la copa de un pino. Tenemos una gran oportunidad que da el Concierto para convertirnos en un referente y ser un poco arriesgados. No cabe duda de que vamos a necesitar en el futuro más recaudación para mantener el sistema de bienestar del que todos nos hemos dotado y del que estamos evidentemente orgullosos. Pero en cómo conseguir esa mayor recaudación es donde no estamos de acuerdo. Creemos que lo que hay que hacer es ampliar la base de los que pagamos y no que paguen más los pocos que vayan quedando.

La política fiscal es un instrumento de política económica como la copa de un pino y tenemos la oportunidad que da el Concierto para ser un referente y arriesgar

 

¿Están en contacto con las diputaciones?

Hay que evaluar los resultados de la anterior modificación y prevemos que en la segunda parte del año ya tengamos esos contactos. De hecho, en nuestras comisiones internas de trabajo tenemos una en el ámbito fiscal en la que iniciaremos los trabajos para hacer propuestas en el segundo semestre.

¿El mensaje de Madrid a la empresa está calando en este sentido?

Madrid es un ejemplo claro de referencia, de que nos está comiendo el pastel. No hay más que ver los datos objetivos que los analistas suelen publicar cada cierto tiempo. Es un torbellino que se está comiendo casi todo.  El País Vasco no ha dejado de ser un nodo importante, pero está perdiendo peso, esa es la realidad. Y otros están ganando importancia sin tener un instrumento tan potente como el Concierto. Tenemos que reflexionar entre todos.

Tenemos un problema porque sabemos que las personas que van a salir de los centros de formación profesional no van a ser suficientes. No nos queda otra que atraer talento foráneo

 

La formación ha sido siempre un imán del País Vasco para el mundo empresarial. ¿Cree que, además, con las condiciones demográficas que tenemos, vamos a poder seguir asegurando esa cualificación?

Ese va a ser un reto muy importante. Primero cuantitativamente porque estamos sufriendo las consecuencias de haber tenido durante muchos años la tasa de natalidad más baja del mundo. Y, segundo, cualitativamente. Tenemos un problema porque sabemos que las personas que van a salir con esas cualificaciones de los centros de formación profesional no van a ser suficientes para la demanda que van a tener las empresas. 

¿Entonces?

No nos queda otra que atraer talento foráneo. Tenemos que buscar talento de fuera y lo tenemos que traer. Y cuando digo de fuera, me da igual que sea de la provincia, del Estado, de Europa o del mundo. Va haber una pelea entre territorios para buscar talento. Así que nos tendremos que poner todos guapos e intentar ser atractivos y ver cómo somos capaces de buscar porque no es un tema solo de empresa, es un tema en el que toda la sociedad nos tenemos que volcar en hacer atractivo nuestro territorio para que personas con talento nos elijan como lugar donde desarrollarse

Va a haber unas peleas tremendas entre territorios por el talento y está muy bien el fomento de la cultura propia y de nuestra lengua, pero ponerlo como requisito tiene un problema

 

Y en ese objetivo, ¿cómo pueden pesar decisiones como la de la UPV exigiendo el euskera en sus centros de investigación a determinados perfiles muy específicos?

Evidentemente esas cosas no ayudan. Cuantos más requisitos pongas de ese tipo, más problemas vas a tener. Va a haber unas peleas tremendas entre territorios por el talento y creo que está muy bien el fomento de la cultura propia y de nuestra lengua, pero ponerlo como requisito tiene un problema. En la esfera privada valoramos más que las personas sepan inglés o alemán, idiomas que industrialmente se hablan con naturalidad. Esa es la verdad, con todo el respeto evidentemente a nuestra lengua.

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