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Kutxabank se queda como el único banco que no sale a Bolsa

Tras la decisión de Ibercaja de salir a los mercados este otoño, el banco surgido de las cajas vascas mantiene su decisión que le obliga a crear un fondo de reserva de 235 millones de euros

Una mujer entra en una oficina de Kutxabank. / Kutxabank
Una mujer entra en una oficina de Kutxabank. / Kutxabank

Kutxabank se queda como el único banco que surgió de la reorganización de las Cajas de Ahorro que no cotiza en Bolsa. La decisión que acaba de tomar Ibercaja para salir a los mercados cierra un ciclo después de la fusión de Liberbank y Unicaja y de la de la Caixabank y Bankia, todas en el parqué desde hace tiempo. La entidad financiera vasca ha defendido siempre su decisión de no salir a los mercados para mantener la posición de control sobre el accionariado de Kutxabank. Esta posición obliga a la entidad financiera a crear un fondo de reserva que debe dotar con 235 millones de euros para el 2024, a razón de unos 30 millones al año. Es la demanda del Banco de España para dar su permiso para no salir a Bolsa. 

Según ha informado 'Cinco Días', el consejo de administración de Ibercaja analizó en su reunión del pasado viernes realizar la salida a Bolsa este otoño con un valor de la entidad de 2.100 millones de euros. Después de continuos rumores y debates sobre este anuncio esperado, la decisión se ejecutaría de modo inminente con el apoyo de Morgan Stanley y JP Morgan para coordinar la oferta y con Bank of America y UBS para colocar las acciones. 

La cotización en los mercados fue un paso al que forzaron los reguladores para todas la antiguas cajas de ahorros como un mecanismo para reforzar la vigilancia sobre sus activos y permitir una propiedad más dispersa. La salida a Bolsa supone perder la mayoría del accionariado, las fundaciones bancarias BBK (57%), Vital (11%) y Kutxa (32%), son las actuales propietarias y siempre se han mostrado reacias a perder el control mayoritario por lo que han aceptado respaldar sus activos con esos 235 millones de euros del fondo de reserva. Es la fundación vizcaína, BBK, a la que corresponde por su 56% abonar ese fondo. Una obligación que se ha hecho especialmente costosa mientras el Banco Central Europeo (BCE) cerró el reparto de dividendos. 

Y es que BBK obtiene del reparto de beneficios de Kutxabank los fondos con los que financiar su obra social, pero también para dotar ese fondo de garantía a razón de unos 30 millones anuales para que esté completo en 2024. La falta de dividendos que Kutxabank cuenta con recuperar este otoño, se ha hecho notar en la BBK, que paralizó la toma de participaciones en empresas para utilizar los recursos que tenía destinados a este fin a cubrir las necesidades de la Obra Social. 

Kutxabank ha cerrado el primer semestre del año con unos beneficios de 125,5 millones de euros. Esto supone un 8,8% menos de los obtenidos en el mismo periodo del año anterior, pero en ese periodo de 2020 el banco vasco registró unos resultados extraordinarios que no se tienen ahora, lo que explica el descenso de los beneficios pese a la "pujanza" de su negocio bancario, con una evolución de la actividad al alza que le permitirán revisar al alza sus previsiones para fin de año.

 

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