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Madrid y Navarra adelantan a Euskadi en "capacidad de atracción" para las empresas

Pese a encabezar la clasificación autonómica en aspectos como innovación y capital humano, el País Vasco pierde fuelle en competitividad, según el Informe de Competitividad Regional

Una empresa industrial vasca / EFE
Una empresa industrial vasca / EFE

Euskadi es la tercera comunidad autónoma en nivel de competitividad. Madrid y Navarra adelantan al País Vasco en lo que se refiere a la "capacidad de atracción" , tanto de capital, de conocimiento o de mano de obra.

Este dato se desprende del quinto Informe de la Competitividad Regional (ICREG) en España 2021, realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Murcia y editado por el Consejo General de Economistas de España, que vuelve a mostrar que el País Vasco, pese a encabezar la clasificación autonómica en aspectos como innovación y capital humano, pierde fuelle en atracción para las empresas.

Entre los motivos de este descenso en el atractivo de Euskadi está, tal y como se ha puesto de manifiesto en diversas ocasiones por los empresarios vascos,  la cuestión fiscal.

Madrid, que encabeza la clasificación del ranking por comunidades, es de hecho la que tiene en estos momentos unos impuestos más favorables para las empresas. Incluso el propio lehendakari acusó al Gobierno madrileño de Isabel Díaz Ayuso de hacer "dumping fiscal" con sus bajadas de impuestos, algo que ocasionó un rifirrafe entre ambos mandatarios.

Pero lo cierto es que el País Vasco también ha usado la fiscalidad como fórmula para atraer inversiones. En los años 90 las Haciendas vascas implantaron las denominadas 'vacaciones fiscales' , incentivos para atraer a empresas, que Europa acabó por declarar ilegales. Ahora, a tenor de las críticas de los empresarios, la fiscalidad no se está usando como herramienta de atracción empresarial. "Hemos perdido competitividad con Madrid en ese sentido", ha señalado el presidente de Confebask, Eduardo Zubiarrure, en varias ocasiones, lamentando que Euskadi mantenga por ejemplo el Impuesto de Patrimonio, que Madrid ha eliminado. 

La nueva Ley de Startups, aprobada por el Consejo de Ministros añade una nueva diferencia sobre la fiscalidad vasca en el resto del país.

La nueva normativa  rebaja hasta en 10 puntos el tipo del Impuesto de Sociedades que deben pagar estas compañías con el que está fijado en las haciendas forales vascas. Así, con la nueva norma, las startups de territorio común tributarán el 15% de sus ganancias, mientras que en Euskadi, las diputaciones recaudan el 25% a las grandes empresas y el 20% a las pequeñas empresas. 

En en este sentido, Bizkaia ha aprobado ya normas fiscales que  duplican las deducciones por inversiones en emprendizaje y atracción de talento y que priman las inversiones destinadas a empresas innovadoras o destinadas al sector de la 'economía plateada', con deducciones de hasta el 35% en el IRPF y que mejoran significativamente  el régimen tributario de los llamados "retornados e impatriados", precisamente para conseguir mejorar en este nivel de  "capacidad de atracción" que mantiene Euskadi en el tercer puesto en competitividad. 

El estudio sobre la Competitividad regional, constata que las circunstancias en la economía derivadas de la pandemia de coronavirus, entre ellas el fuerte desplome del PIB, redujeron en 2020 la competitividad promedio de las comunidades autónomas un 2,3 % respecto a 2019, de forma asimétrica en los distintos territorios.

Euskadi se mantiene en el ranking en la tercera posición por detrás de  la Comunidad de Madrid y a la de Navarra, lo que supone mantenerse en el nivel competitivo "alto", pero solo mejora en los conceptos de "innovación", se  mantiene estable el "entorno institucional" y bajó especialmente el "entorno económico", también la "eficiencia empresarial", y más levemente retrocedieron otros como el "mercado de trabajo", el "capital humano" o las "infraestructuras básicas". Las variables con mejor evolución fueron la "tasa de paro de larga duración", los "delitos", los "investigadores" y el "gasto en I+D", así como el "comercio electrónico" y el empleo de ordenadores en las empresas. El impacto de la pandemia afectó sobre todo de forma negativa a la evolución del PIB, la tasa de paro juvenil, el déficit, el tráfico aéreo o la productividad.

Los cierto es que, pese a que Euskadi se mantiene entre las comunidades autónomas con competitividad alta. dirferentes informes constatan que Euskadi pierde fuelle en atractivo para la innovación y el emprendizaje y pierde cada vez más peso en el PIB nacional. 

Y de entrada, las  iniciativas vascas se encuentran cada vez con mayor competencia en otras regiones que empiezan a constituir un polo de atracción de talento e iniciativas innovadoras y que están consiguiendo posicionarse poco a poco en el panorama económico, pese a que el País Vasco se mantiene entre las comunidades autónomas punteras en lo que se refiere a  inversiones en tecnología o en el apoyo a las nuevas empresas.   

La economía vasca ya no es el el referente que fue antaño para los emprendedores, es algo sobre lo que llevan alertando desde hace años desde organizaciones empresariales, y, en un contexto de cada vez mayor competencia, es difícil atraer nuevas inversiones.

 

Pérdida de peso del PIB

La pérdida de atractivo de Euskadi está en el trasfondo de la disminución del peso de su Producto Interior Bruto en el conjunto del PIB español, que ha ido mermando de forma paulatina.

Pese a que el porcentaje del 6,24% por el que se calcula el cupo vasco, se supone que es el peso del PIB vasco en el conjunto de España, lo cierto es que hace tiempo que este porcentaje es inferior a ese ratio.

Según un informe de la Cámara de España y el Consejo General de Economistas sobre la evolución de las diferentes comunidades autónomas en los últimos 45 años, el porcentaje del PIB vasco sobre el conjunto español se ha reducido de un 7,8% en 1975 al 5,95% en 2020. Una pérdida de peso en el que de forma global ha tenido mucho que ver la actividad terrorista que condicionó la actividad empresarial durante décadas. 
De hecho, en el citado informe, se aprecia un ligero repunte entre los años 2010 y 2015, que puede coincidir justo con el anuncio del final del terrorismo del que se acaban de cumplir ahora diez años. Sin embargo a partir de 2015 vuelve a reducirse ese peso, mientras crece el de otras comunidades autónomas.

En este periodo Euskadi también ha perdido porcentaje de población sobre el total y, si en 1975 la población vasca era el 5,59% de la española, ahora no supone más de 4,63%, en una población envejecida.

Frente a la caída del País Vasco, comunidades como Madrid o Andalucía han liderado el crecimiento. Así, Madrid ha pasado de, 17,09% a suponer el 19,44% del PIB en estos 45 años, mientras que Andalucía ha incrementado el peso del 12,74% al 13,32%, en lo que tiene mucho que ver la pérdida de tejido industrial en Euskadi, siempre teniendo en cuenta que el País Vasco partía de una situación de liderazgo en lo que a industrialización se refiere.

 

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