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Repsol adquiere derechos para instalar otras 100 hectáreas de placas fotovoltaicas en Álava

Esta instalación se une a las proyectadas en Arasur y en Arrazua Barrundia, también en Álava

Placas fotovoltaicas. / EP
Placas fotovoltaicas. / EP

El boom de la energía fotovoltaica ha estallado de pleno en Álava. A los proyectos ya conocidos de Arasur, liderados por el Gobierno vasco e Iberdrola, y de Arrazua Barrundia, liderado por Solaria y que cuenta con las reticencias de algunos vecinos, se une otra planta más, de unas 100 hectáreas, que Repsol está analizando en las localidades alavesas de Comunión, ZubillagaFontecha, cerca de la subestación de Puentelarrá en la frontera con Burgos. La multinacional dirigida por Josu Jon Imaz lleva varias semanas peinando el suelo alavés y con esta operación, que ya está siendo aceptada por la gran mayoría de los propietarios de los terrenos, entra de lleno en una competición por adquirir derechos sobre el suelo para explotar el potencial energético de la provincia vasca más extensa. Según han confirmado fuentes de la compañía se trata de trabajos que se encuadran en la búsqueda de oportunidades en el área de energías renovables que se ha convertido en uno de los ejes del plan estratégico de Repsol. 

Las compañías que quieren instalar las placas fotovoltaicas en suelo hasta ahora agrícola ofrecen a los propietarios un alquiler en la horquilla de entre los 1.200 y los 1.500 euros, algo que genera más beneficios en muchos casos que la propia explotación agrícola. No obstante, la falta de regulación en Euskadi por no tener hechos los deberes con el Plan Territorial Sectorial (PTS) de las Energías Renovables, que es la norma que debe diseñar y ordenar qué suelos del País Vasco se destinan para instalaciones eólicas o fotovoltaicas, genera un vacío legal que no ordena la acumulación de iniciativas al calor del nuevo ´boom´ energético generando un punto de incertidumbre legal a su desarrollo, así como una preocupación en el sector agrario y en las zonas rurales. De hecho, algunos de los ciudadanos de la zona donde Solaria ha planteado el parque fotovoltaico, no son favorables al proyecto y exigen más garantías a través de plataformas ciudadanas que se están empezando a organizar.

 El Gobierno vasco, junto a Iberdrola, ha tramitado cuatro parques eólicos en este territorio que está tramitando tras las pruebas pertinentes de viento. Además, Arasur acoge los dos proyectos solares, uno ya en marcha con 55 MW y otro cuyas obras arrancan en otoño con 100 MW. Son acciones que se encuadran en el plan del departamento de Desarrollo Económico que dirige la consejera Arantxa Tapia para aumentar el peso de la energía renovable en Euskadi. Aunque, también, está generando un debate sobre el uso del suelo en Álava y la necesidad de reordenar el Planeamiento Territorial, Sectorial (PTS) para coordinar el uso del suelo del territorio.

Apuesta por incrementar un 400% la generación energética renovable en 2030

El Gobierno vasco ha planteado en la estrategia energética aumentar la generación renovable un 405%, pasando de los 466 MW de 2019 a los 2.356 MW previstos en 2030. Es precisamente la fotovoltaica, una de las de más consumo intensivo de suelo la que prevé uno de los mayores crecimientos. Pasando de los 55 MW de 2019 a los 966MW en 2030. Así se establece en la Ley de Sostenibilidad Energética de Euskadi aprobada en 2019 con el apoyo de EH Bildu y que contaba con el compromiso de desarrollar un Plan Territorial Sectorial (PTS) de las Energías Renovables que organizara los suelos del País Vasco y el reparto.

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