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Las 'Soft Skills', el foco de las empresas en plena transformación del entorno laboral

En el marco de la crisis, las empresas ponen el acento en las habilidades ligadas a la adaptación al cambio y la resolución de problemas más alla de los conocimientos técnicos

Las soft skills, el foco de las empresas en 2021
Las soft skills, el foco de las empresas en 2021

La creciente brecha de habilidades no es un tema nuevo en el mundo laboral. El mercado demanda cada vez más profesionales con unas competencias transversales específicas y las 'Soft skills'  o habilidades blandas están en el punto de mira en un momento en el que las competencias relacionadas con el bienestar y la adaptación al cambio se tornan clave en un entorno laboral cada vez más impredecible. En el marco de la crisis sanitaria, los empresarios reconocen como imprescindibles ciertas habilidades de cara a prosperar en el futuro, en concreto, aquellas que reflejan las capacidades  para la resolución de problemas y desempeñar una serie de tareas más allá de las habilidades técnicas asociadas a las nuevas tecnologías. "En ocasiones las empresas buscan estas competencias y habilidades, pero no saben ponerles nombre", explica Leticia Garay, orientadora laboral en la Fundación Novia Salcedo, "detrás de la frase 'buscamos a una persona simpática, que sepa trabajar en equipo' hay una serie de competencias clave para el puesto que no están siendo nombradas". 

De acuerdo con el estudio ‘Carencias de capacidades’ de Udemy, plataforma de aprendizaje en línea, actualmente el 77% de los españoles es consciente de que existe un déficit de habilidades en el entorno laboral  y es esa falta de competencias lo que a día de hoy ya preocupa a ocho de cada 10 CEOs al comprometer el crecimiento de sus empresas y organizaciones. Según la plataforma, más de 1.000 millones de personas requerirán nuevas habilidades durante la próxima década para optar a un empleo o mantener sus puestos actuales de trabajo. En este sentido, el contexto actual ha disparado la búsqueda de competencias de adaptación y de capacidad de aprendizaje para afrontar estos cambios en cualquier sector y actividad. "No sabemos cuáles van a ser exactamente los empleos del mañana, pero sí que sabemos que exigirán estas competencias, básicas para el cambio y la innovación", afirman desde la fundación, "es por ello que cada vez más empresas perciben la importancia de estas capacidades y las demandan. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer".

Según trasladan, por un lado, las empresas deben asumir la importancia de estas competencias e incorporarlas a la demanda de sus necesidades para lo que es importante que se generen espacios de entrenamiento dentro de las empresas para que las personas jóvenes sean capaces de desarrollarlas a través de la práctica en un entorno real y bajo supervisión. Por otro lado, Novia Salcedo detecta en la juventud una falta de consciencia sobre todo lo que han hecho a lo largo de su vida, que es lo que les define como profesionales. "Es recomendable que las personas jóvenes realicen un trabajo de autoexploración, un análisis de lo que han hecho y de cómo lo han hecho: experiencias académicas y profesionales, pero también sus aficiones o intereses", afirma Garay, "identificarse es básico y con ello se ayuda a las empresas a entender quiénes somos y de lo que somos capaces". Por su parte, la fundación pone a disposición un espacio de acompañamiento y orientación para que las personas puedan, por un lado, identificarse y por otro, conocer el mercado al que se dirigen. "No siempre llegaremos a la primera a nuestra meta profesional, todos los pasos cuentan y nos van dando pistas de cuál será el mejor siguiente paso". 

Gestión del estrés, motivación y comunicación empresarial 

Según Udemy, la gestión del estrés y bienestar, comunicación empresarial o la motivación y gestión de tiempo, son algunas de las habilidades que serán más demandadas por las compañías en 2021. El teletrabajo y los cambios en el entono empresarial en ocasiones dificultan establecer los límites entre lo personal y lo profesional, haciendo que el riesgo de sobrecarga de trabajo y agotamiento se incremente y los empleados están recurriendo a cursos sobre gestión del tiempo, motivación y consecución de objetivos que les permitan ser más productivos y eficientes. Con el arraigo de esta nueva modalidad de trabajo, muchas empresas se están volcando en proporcionar herramientas que permitan a sus trabajadores hacer frente a esta nueva realidad y conseguir conciliar mejor el trabajo con la vida personal.  

A raíz de la pandemia, la salud y el bienestar se han convertido ahora en las principales áreas de interés para las empresas. Por cada dólar invertido en programas de bienestar, las compañías pueden esperar una reducción de más de tres dólares en costes sanitarios, reza el informe. De este modo, durante el pasado año, los cursos relacionados con la gestión de la ansiedad, la resiliencia, la gestión del estrés y la meditación, fueron los que experimentaron un crecimiento más significativo, con un aumento de hasta cuatro dígitos. Una tendencia que se prevé que se mantenga a lo largo de 2021. Igualmente,  los cursos sobre habilidades como la capacidad de escucha, la comunicación y la redacción empresarial han aumentado en más de un 1.300% a nivel nacional.

Más que una carencia, Leticia Garay define la adquisición de estas competencias como un reto: "La pandemia ha cambiado la forma de trabajar y con ello hemos tenido que ser más flexibles, planificados, creativos, proactivos. Como sociedad, además, tenemos el reto de abordar la transformación tecnológica y la transición ecológica que van a requerir competencias de innovación que generen el cambio. En resumen, la pandemia ha acelerado unos cambios que ya eran incipientes en la vieja normalidad".

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