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“Testar en el mundo industrial es un camino con muchas posibilidades por el que no se apuesta"

Eneritz Zubizarreta es la cofundadora y directora de operaciones en Globe Testing desde 2014

Eneritz Zubizarreta, Cofundadora y directora de operaciones en Globe Testing. / CV
Eneritz Zubizarreta, Cofundadora y directora de operaciones en Globe Testing. / CV

Con 35 años, en un contexto de incertidumbre para muchas empresas y de problemas para mantenerse para otras, Eneritz Zubizarreta está en el grupo de esas otras a las que les va bien. Cofundadora y directora de operaciones en Globe Testing desde 2014, se dedica, simplificando mucho, a buscar fallos de software y monitorizar sistemas. Venden tranquilidad para algunas empresas o resuelven situaciones estresantes para otras. En días como el Black Friday, por ejemplo, mientras las personas disfrutan adquiriendo productos, sus músculos están tensionados esperando que la venta online de la empresa textil española por excelencia no falle. Finalizar la jornada sin problemas se celebra como si un equipo modesto de fútbol ganase la Champions. Es señal del trabajo bien hecho. Detrás hay un equipo de 80 personas, 2 socios que trabajan codo con codo con ella y una máxima que les acompaña: “no olvidar que la tecnología está hecha por personas al servicio de personas y que los éxitos y los fracasos dependen en gran parte de cómo se gestione esas relaciones”. En 2020 facturaron 3 millones de euros y tienen puesto el foco en el mundo industrial, un sector que el que el testing está poco implantado.

Desde pequeña le chiflaba la tecnología. Los juegos de ordenador, la Game Boy o el Tamagochi ocupaban buena parte de su tiempo de ocio y tenía una gran curiosidad por saber cómo se construían. Sabía que eso de la informática le tiraba mucho. Se decantó por estudiar Ingeniería técnica en informática de gestión en Vitoria-Gasteiz y, de este modo, unió esa pasión con otra cosa que le removía: el mundo empresarial. Ambas facetas suponían “crear cosas” y ahí se veía. Reconoce que, sobre todo el primer año, lo pasó mal porque la programación, que es lo que a ella le gustaba, apenas se veía y, además, no se le daba especialmente bien, lo que le hizo dudar si no tendría ese mundo muy idealizado y se habría equivocado. Unas clases particulares y un profesor que le ayudó a cambiar el foco, fueron determinantes para reafirmarse en su elección.

Mujer, tecnología y empresa…. Muy habitual, sobre todo hace unos años, no era…

Siempre que querido construir algo y pensaba que si algún día se me ocurría alguna idea estaría bien hacerla por mi cuenta. La informática de gestión me daba esas dos cosas. Cuando entré en la universidad, las mujeres teníamos poca presencia en estas carreras y hoy todavía…Tuve la suerte de que en casa siempre me apoyaron porque como mentora en el programa Inspira Steam he visto chavalas con 12-13 años que no han tenido la misma respuesta y es cuando valoras más que no te dijeran “mejor haz esto que es más de chicas”.

Trabajaste en Donosti en dos empresas diferentes como programadora y, curiosamente, dónde encontraste tu camino fue en el testing

La programación me apasiona, pero en los trabajos que tuve era como algo muy monótono y no tenía la creatividad para trabajar, que era algo que me pedía el cuerpo. Me surgió la oportunidad de trabajar en algo que realmente conocía poco porque, normalmente, te enseñan a programar, pero no a probar. Ahora me doy cuenta que es una especialización muy necesaria. De hecho, a las personas que trabajan en Globe Testing nos toca formarlas mucho. El testing me apasionó en su momento, y después de diez años me sigue apasionando, porque es algo que lidero yo y buscar los fallos de un software es un reto. Veo una noticia que dice “la página de Ryanair se cae por no sé cuántos millones de personas conectadas” y pienso, “no han testado, ha podido pasar tal y cual…”

¿Por qué se decidió a dar el paso de crear una filial en Euskadi de Globe Testing?

En 2011, después de trabajar para una empresa inglesa, me uní a Globe, que por aquel entonces tenía su sede en Madrid, como empleada. En 2014 me animé a crear una filial en el norte, pero ahora somos un grupo único de 3 socios. Nosotros hacíamos mucho testing en la parte más web y con la transformación digital, todo el tema de industria 4.0 y la digitalización, el norte me pareció un nicho enorme de mercado. Además, quería volver a casa y tenía la opción de crear equipos que desde Vitoria trabajaran para Madrid, China, la India o dónde fuera. Esto, unido a que hay centros educativos potentes y mucha ayuda al emprendimiento, nos hizo dar el salto.

La apuesta parece que salió bien

Hemos tenido un crecimiento súper grande, pero lo cierto es que pensábamos que se iba a dar ese crecimiento por el lado industrial y ha venido más por la creación de equipos especializados que están juntos haciendo pruebas para clientes que no están aquí.

¿Para qué tipo de clientes trabajáis?

Nuestra clientela es variopinta. Tenemos mucho ecommerce, banca, software crítico relacionados con temas farmacéuticos o médicos… Podemos tener 2 tipos de clientes: quien va a construir un software y antes de sacarlo, quiere y necesita asegurarse de que no hay fallo, por ejemplo, que una web no se va a colapsar cuando se conecten x miles de personas a comprar entradas para un concierto o en una campaña de rebajas potente, y hay otra vía que viene a testar cuando ya se han producido los fallos. Las pruebas cuestan dinero y los presupuestos hacen que busques el arreglo cuando ya está el error. Asegurar el 100% que algo no va a dar error es imposible, pero en algunos casos hay que minimizar al máximo esas posibilidades. Imagina una máquina de quimioterapia, o un software de un avión…

Sacáis pecho cuando decís que trabajáis o habéis trabajado para…

Algunos clientes no se pueden decir, pero si te digo que una empresa española de las más importantes a nivel mundial del textil es uno de nuestros clientes principales… Que se decidieran en su momento a trabajar con una startup, con el nivel de exigencia que tiene, y sigan confiando en nosotros, es una satisfacción. Hemos crecido en todas sus áreas y, además, hemos salvado todos sus Black Friday, y el de muchos otros clientes. Para que te hagas una idea, las pruebas para ese tipo de campañas empiezan en agosto, así que imagina lo que supone que pasen esas fechas y todo haya salido bien.

Habrá alguna empresa de esas que ves y dices “madre mía, lo que te hace falta pasar por nuestras manos”

¡Renfe!, sin dudarlo. Cada vez que veo su web o tengo que comprar algo pienso cuánto nos necesitan.

Cuando apuntó al norte como nicho de mercado se fijó en el potencial del sector industrial para el testing, ¿acertó en sus previsiones?

Hemos trabajado con algunas industrias, pero está costando. Es un camino de largo recorrido. Se ve esto como un gasto más que como una inversión. Esa concienciación cuesta mucho porque, además, se ve que si se hacen desarrollos nuevos los fallos no pueden existir, pero lo cierto es que desarrolladores y testers son complementarios y se necesitan. Está costando que cale la idea. A ver si poco a poco… Es un camino con muchas posibilidades por el que no se apuesta tanto como se debería en el ámbito industrial. El mundo tecnológico está en constante evolución, no da igual un software que otro, está la inteligencia artificial, el machine learning y hay que ir adaptándose. Nosotros somos expertos en lo que hacemos, por eso nos contratan, y minimizamos errores que si no se detectan, cuando surgen cuestan dinero.

¿Cuál diría que ha sido el secreto del éxito de Globe Testing?

Siempre destaco el ambiente laboral. Tenemos una rotación super baja y, además de mirar conocimientos técnicos, que son importantes, miramos mucho eso. Es importante el trabajo en equipo, el sentimiento de familia

Os cogéis a esa ola de nuevos modelos de empresa…

No, no es tanto un modelo de empresa, sino el liderazgo. Para mí la clave de que los empleados/as estén contentos es la persona que les lidera. Si el líder o la lideresa no es persona, mal. El concepto de jefe castigador, es un error.

Eso suena bonito, pero ¿en qué se traduce?

Quien necesita flexibilidad, la tiene, trabajamos por objetivos y somos conscientes de que, en la medida que demos, vamos a recibir. Tenemos planes de formación personalizados, planes de conciliación para toda aquella persona que tenga ascendientes, descendiente o lo que necesiten… No olvidamos que la gente es persona y que una casuística diferente, no puede ser un impedimento para que pueda desarrollarse y trabajar de forma correcta. Importa que el trabajo esté hecho y buscamos las fórmulas para que, cuando sea necesario que el equipo esté a la vez trabajando para hacer algo, se consiga.

Además, tienes que ser empático y ver cómo se va a tomar cada persona las cosas cuando vas a hablar con ella, por ejemplo.

Viendo los resultados, parece que funciona…

En Globe somos conscientes, sin quitarnos mérito, que hemos llegado aquí por la gente. Solos no hubiéramos llegado hasta aquí. Si introduces esa cultura empresarial a todas las personas que van entrando, al final se genera una filosofía. Sabes que cualquier persona del equipo lo da todo y así hemos llegado hasta donde hemos llegado. Los clientes lo perciben y están súper contentos con todo nuestro equipo. Eso, además, te permite algo muy importante: pasar a un segundo plano. Yo ahora desaparezco y no pasa nada. Estoy menos encima de los proyectos, y puedo mirar más al medio y largo plazo y para la estrategia empresarial es vital. Como líder es importante saber esconderse, pasar a un segundo plano y alegrarse de los logros que consiga el resto de gente del equipo que te ha ayudado a estar dónde estás.

¿Esa forma de funcionar la aplicáis también con la clientela?

Te voy a poner un ejemplo. En esta época Covid, al inicio, de marzo a junio de 2020, se paralizó todo, nuestros clientes pararon en seco porque no sabía que iba a pasar y nuestra estrategia comercial fue: tenemos reservas y vamos a aguantar hasta que nos los podamos permitir sin despedir a nadie, pero tampoco vamos a dejar tirados a los clientes. No vamos a estar mirando al techo y, aunque sea gratis, vamos a seguir prestando el servicio porque cuando la cosa se centre eso se valora. Y así ha sido. Además de lo que ya teníamos, hemos duplicado el curro y la relación con el cliente se ha estrechado.

Tener tan presente a las personas cuando se habla de algo tan impersonal como la tecnología, choca

La tecnología avanza muy rápido y cada vez está más presente en todas nuestras vidas, pero también es importante dejar claro que, aunque tengamos una dependencia cada vez más grande del software, las personas somos las controlamos eso. La tecnología está hecha por personas y está al servicio de personas. No hay que perder el foco. El software va a estar super integrado en cualquier acción de nuestra vida: oir música en casa, al pedir nuestra comanda en un restaurante, cuando miremos un escaparate, en las operaciones bancarias… pero que todo el mundo que esté tranquilo, porque Globe Testing habrá probado y los riesgos en los usos serán súper mínimos jijiji

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