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El Tribunal Superior se contradice y ahora no acepta la nulidad de los despidos en tiempos de covid

La sala de lo Social considera que el cierre de GTS (Gestamp) no fue "razonable", ni "proporcional", pero no da lugar a la nulidad de los despidos

Una de las plantas de Gestamp / EP
Una de las plantas de Gestamp / EP

La sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha cambiado el criterio que venía marcando sobre los despidos en tiempos de covid. Y lo ha hecho en la primera de las sentencias sobre los grandes despidos colectivos que ha vivido Euskadi en la pandemia. Hasta ahora los dos pronunciamietnos que había firmado habían considerado nulo el despido creando un precedente criticado por las patronales vascas y que fijaba las miradas en los casos que iban a llegar a la sala presidida por la magistrada Garbiñe Biurrun. Se trata de los ERE de GTS (Gestamp), de Aernnova PCB-ITP . Ha sido en el primero de ellos, el de la matricería ubicada en Zamudio perteneciente a Gestamp, en el que, a pesar de considerar "no razonable, ni proporcional el cierre de la empresa", señala que que "no declara la nulidad porque se han observado escrupulosamente las formalidades exigidas". 

La filial de Gestmap cerró la tramitación del expediente con 38 despidos que el sindicato LAB, mayoritario en la empresa, firmó con la dirección de GTS. ELA, en cambio, mantuvo una opinión contraria por defender "la necesidad de que no admitir ningún despido" y recurrió a la Justicia buscando la nulidad de los despidos. La sentencia es la primera que afronta esta cuestión entre los despidos colectivos más imporantes tramitados en Euskadi. 

En las dos anteriores sentencias, una empresa proveedora del sector aeronáutico, Jesda, y una taquillera Emtesport, la sala consideró la nulidad de los despidos por el hecho de darse con el estado de alarma en vigor. En cambio, en esta última, referida al ERE de GTS, la sala no ha considerado la nulidad, aunque las fechas del despido fueran durante la pandemia. El decreto que regula el estado de alarma señala que el despido por motivos económicos “no será causa justificativa”, y es que ahí reside el problema porque mayoría de la jurisprudencia establece que cuando no hay causa justificativa, se trata de un despido improcedente, pero no uno nulo. 

El matiz entre un despido improcedente y un despido nulo no es menor. Este último supone la reincorporación inmediata del trabajador a la empresa y el pago de todas sus nóminas y cotizaciones atrasadas. Mientras que en el despido improcedente solo se revisa la cuantía de la indemnización. Para la existencia de una nulidad, hasta ahora, deben darse una serie de causas como la vulneración de derechos fundamentales o defectos graves de forma en la tramitación del despido. 

El caso es que el Superior de Justicia ha mostrado un doble criterio, si bien hasta ahora era el de la nulidad, la última sentencia en cambio ha desechado esa posibilidad. En este último caso, la ponente no ha sido la magistrada Garbiñe Biurrun, sino Ana Isabel Molina. 

La situación ha generado cierta "inseguridad jurídica" según ha señalado la patronal vizcaína, CEBEK, porque recuerdan que tanto la jurisprudencia del Supremo, como la normativa es clara y otros Superiores de Justicia como el de Madrid o el de Andalucía lo están entendiendo así”. Por eso señala que será necesario que el Supremo en alguno de los recursos presentados ratifique su doctrina. En la propia Sala del Superior de Justicia, los pronunciamientos a favor de la nulidad no han sido por unanimidad y han presentado un voto particular para señalar que consideraban el despido como improcedente, pero no nulo.

ELA destaca que el cierre de GTS fue "no razonable"

En su última sentencia, el Superior de Justicia, sí señala, como reclamaba el sindicato ELA, que el cierre de la empresa de Gestamp en Zamudio, GTS, no responde a unos criterios "razonables", ni fue "proporcional". Pero la central sindical ha lamentado que el ERE no haya sido declarado nulo, "lo que hubiera supuesto un verdadero golpe para la empresa en su objetivo de destruir los puestos de trabajo". A pesar de ello, el sindicato sí estudia la posibilidad de recurrir al Supremo para pedir esa nulidad de los despidos. Y es que los sindicatos tampoco entienden el cambio de criterio. "Si hasta ahora los despidos durante la pandemia habían sido nulos, por qué estos no", explican fuentes de ELA.

ELA también destaca que la sentencia ratifica su postura contraria al acuerdo que LAB sí alcanzó con la empresa para acordar el cierre y las extinciones de empleo. 

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