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Tubacex anuncia que la continuidad de sus plantas en Euskadi está "seriamente amenazada"

La empresa señala que la huelga ha generado una importante pérdida de pedidos y que en estas circunstancias no puede garantizar las entregas. Reprocha, además que su propuesta no haya sido sometida a votación en asamblea

Sede de la empresa Tubacex. / EP
Sede de la empresa Tubacex. / EP

Tubacex acaba de enviar un comunicado a sus trabajadores tras el rechazo a su propuesta que realizó el comité de empresa. En la comunicación anuncia que no podrá arrancar la actividad en las plantas de Amurrio y Llodio y que, en estas condiciones, no puede garantizar los compromisos de mantener el empleo por tres años años más como había ofrecido a los sindicatos a cambio de desconvocar la huelga. Según explica la empresa, los paros han provocado "pérdida importante de clientes" y costes y penalizaciones "irreparables" que, "sumado a la débil situación del mercado amenaza seriamente la continuidad de las plantas".

Según explica la compañía presidida por Álvaro Videgain, la situación tras más de cien días de huelga hace que muchos pedidos se hayan perdido y que se difícil su recuperación. Además, señalan que se hace especialmente complicado afrontar la recepción de nuevos encargos ya que, en estas circunstancias, no pueden garantizar los plazos de entrega. Por todo eso, Tubacex ha decidido informar a su plantilla de que "no podemos arrancar estas plantas". Es la respuesta de la empresa, una vez que el comité de empresa había respondido oficialmente con un rechazo a la propuesta realizada por Tubacex para que se abandonara la huelga a cambio de mantener el volumen actual de empleo duarante tres años más, así como los salarios conforme a las tablas de 2021.  Además anuncia a los sindicatos la intención de dar 'luz verde' a una paga anual no consolidable en los ejercicios 2022-2024 equivalente al 1% de salario "cuando se alcancen los objetivos del plan de viabilidad en cada planta". Plantea además mejoras en  las indemnizaciones de los 129 trabajadores afectados por el ERE: 95 despidos, 22 bajas incentivadas y 12 prejubilaciones. Pero  no se hacía ninguna referencia a la retirada de los despidos. Una cuestión que para los sindicatos hace imposible el acuerdo.

La dirección reprocha que su propuesta no se haya sometido a votación a la plantilla

La respuesta de los representantes de los trabajadores se hizo esperar hasta el último día de plazo, ayer 31 de mayo. Las centrales sindicales rechazaron la propuesta días después de que también el Gobierno vasco intentara buscar una solución "in extremis". La decisión fue unánime de todos los sinicatos, aunque no se sometió votación en Asamblea

Es un punto sobre el que la dirección de Tubacex ha querido centrar la atención, ya que no ha querido "dejar de mostrar su perplejidad", porque una decisión tan importante no se haya "consultado a la plantilla de forma debida". 

Pérdidas en 2020 de 25 millones de euros

La compañía afrontó un más que complejo 2020 en el que, junto a la crisis estructural, y antes de que llegaran los efectos de la nueva apuesta, llegó el impacto del coronavirus. La paralización de los mercados generó pérdidas a la compañía dirigida por Jesús Esmorís de más de 25 millonesTubacex afrontó un proceso de despidos colectivos que afectó a 600 personas, el 20% de su coste personal, repartidas en sus plantas de Álava, Estados Unidos, Noruega, Canadá, India, Tailandia, Austria, Italia, Dubai, Arabia Saudí, y Singapur. Las plantas de Llodio y Amurrio fueron unas de las más perjudicadas con 95 despidos y 34 salidas más con prejubilaciones y bajas incentivadas. Precisamente donde la compañía ha realizado inversiones de más de 100 millones de euros para la automatización de las instalaciones. En el primer trimestre, las cuentas todavía acusan los efectos de la paralización de los mercados provacada por la pandemia. Las pérdidas se mantienen con 16 millones, aunque, y como señala la empresa, se apuntan síntomas de despertar en la cartera de pedidos. 

Previsible incremento en tubos de gas

Tubacex, en cambio si viene detectando síntomas de recuperación. Así, hace unas semanas comunicó a los mercados que espera recibir en los próximos meses un incremento importante de pedidos procedentes del sector del petróleo y el gas. La progresiva vuelta a la "normalidad" tras la pandemia y la importancia del gas como energía de transición soportan esta reactivación en la que confía la compañía ´tubera´ y para la que había incrementado su apuesta en Oriente Medio con la compra del Grupo NTS. Según informa la compañía en el análisis de resultados del primer trimestre del año enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y a los inversores, "se aprecia una reactivación de las fases finales de adjudicación de proyectos, lo que anticipa una recuperación progresiva de la actividad". Una situación que ya se está percibiendo con un "aumento de la entrada de pedidos" en algunos productos para los que el grupo cuenta ya "con una importante cartera para los próximos meses".

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