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El varapalo del Superior de Justicia a los despidos por la covid frena la contratación de las pymes

El Supremo tendrá que ratificar su jurisprudencia, mientras la patronal defiende que el Estado de Alarma señala la "ausencia de causas justificativas para el despido", lo que supone una improcedencia, pero no la nulidad

Tribunal Superior de Justicia del País Vasco / EP
Tribunal Superior de Justicia del País Vasco / EP

Los últimos pronunciamientos del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco “han trasladado una gran incertidumbre jurídica a las empresas, en especial a las pymes, en una situación en la que se dificulta mucho crear empleo”. Con esta contundencia lo explica la patronal vizcaína, CEBEK, ante los recientes pronunciamientos de la Sala de lo Social, presidida Garbiñe Biurrun, que consolidan una interpretación en la que parece que este Tribunal va a considerar nulo cualquier despido que se haya realizado durante la vigencia del Estado de Alarma. La situación pasa por los recursos presentados al Supremo, el Alto Tribunal deberá ratificar la interpretación resolviendo así el problema.

Y es que el matiz entre un despido improcedente y un despido nulo no es menor. Este ultimo supone la reincorporación inmediata del trabajador a la empresa y el pago de todas sus nóminas y cotizaciones atrasadas. Mientras que en el despido improcedente solo se revisa la cuantía de la indemnización.

Según explica el responsable de Relaciones Laborales de la patronal alavesa, SEA-Empresarios Alaveses, Fernando Raposo, el Estado de Alarma regula que el despido por motivos económicos “no será causa justificativa”. En este sentido recuerda que la jurisprudencia establece que “cuando se prueba la ausencia de causa justificativa, se trata de un despido improcedente, pero no uno nulo”.

Para la existencia de una “nulidad”, el abogado experto en derecho del trabajo señala  que deben darse una serie de causas “muy tasadas, como la vulneración de derechos fundamentales, la existencia de un permiso de maternidad, o de paternidad, que haya reclamaciones contra la empresa, representación sindical…”

Desde CEBEK insisten en que esta situación genera una “incertidumbre que indudablemente afecta a la creación de empleo”, así, recuerdan que ante la incógnita de la actual coyuntura económica se tiene que añadir la de cuanto durará el Estado de Alarma, aprobado actualmente hasta el 9 de mayo. Y cómo eso afectará o no las nuevas contrataciones.

El Superior vasco declaró nulo el despido de un trabajador de una empresa de utillaje aeronáutico, y la semana pasada anuló igualmente el de una taquillera de Emtesport, una empresa que gestiona polideportivos subcontratada por el ayuntamiento de Bilbao. La taquillera encadenó contratos temporales hasta que fue despedida el 31 de marzo del año pasado, ya durante el confinamiento. El juzgado de lo social declaró improcedente el despido, pero ahora el Superior, en cambió lo declaró “nulo”, obligando a la contratación de la empleada y al pago de las nóminas.

Necesidad de que el Supremo ratifique la interpretación del despido improcedente

Para Raposo, “tanto la jurisprudencia del Supremo, como la normativa es clara y otros Superiores de Justicia como el de Madrid o el de Andalucía lo están entendiendo así”. Por eso señala que será necesario que el Supremo en alguno de los recursos presentados ratifique su doctrina.

En la propia Sala del Superior de Justicia, el último pronunciamiento no fue por unanimidad y uno de los tres magistrados emitió un voto particular para señalar que consideraba el despido como improcedente, pero no nulo. En su argumentación insistió precisamente en anteriores decisiones del Supremo y en similares sentencias del Superior de Justicia de Madrid y Andalucía.

Esta Sala del Superior de Justicia, tras estos polémicos fallos debe afrontar las causas de importantes despidos colectivos como los de GTS y Matricerías Deusto, cuya vista se celebró la semana pasada, y los de las aeronáuticas de Aernnova y PCB-ITP.

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