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La venta de ITP encara su recta final, con Sener y Aciturri como 'banderas' de los fondos inversores

Rolls Royce está a la espera del visto bueno de Industria a las propuestas que tiene sobre la mesa para cerrar la operación con la que ingresará 1.600 millones de euros

Sede de ITP en Zamudio / CV
Sede de ITP en Zamudio / CV

La venta de ITP entra en su recta final. En las últimas semanas se ha intensificado el intercambio de propuestas y esta semana podría ser decisiva para que se cerrara la operación con tiempo suficiente de que el Consejo de Ministros le de su visto bueno en su última reunión del próximo martes, antes de iniciar el parón veraniego. Pero la venta de la empresa ha dado más de una vuelta en su largo periplo desde que Rolls Royce anunció su intención de desprenderse de la compañía vasca allá por el mes de agosto de 2020 para paliar su pérdidas de más de 6.000 millones de euros.

Es precisamente el actual dueño de la ITP el principal interesado en que la venta se cierre cuanto antes, teniendo en cuenta que en la operación ingresará alrededor de 1.600 millones de euros que le vendría muy bien tener ya asegurados en caja en la presentación de resultados del semestre, que Rolls llevará a cabo en la primera semana del mes de agosto. 

Fuentes de la multinacional señalaban ayer que no se ha fijado ningún calendario ni se quiere meter prisa a la venta, aunque insistían en que  "lo mejor para la propia ITP es que se ultime la operación en el menor tiempo posible". Sin embargo, el Gobierno central, que supervisa la venta de cerca por tratarse de una empresa de un sector estratégico, como es el de la aeronáutica, y delicado, por sus vinculaciones con contratos relacionados con Defensa, no quiere prisas en el proceso, sino asegurarse de que la compañía aeronáutica se queda en manos industriales y españolas y con garantía de que no se tratará a la larga de una operación de mera especulación. 

En estos momentos, y tras un largo proceso de negociaciones en el que se han caído otros candidatos por el camino, son dos los fondos internacionales, Cinven y Bain Capital, los que se disputan abiertamente el control de ITP.

Para contar con el beneplácito del Gobierno se han hecho con el apoyo de dos socios industriales y españoles, las empresas Aciturri y Sener, respectivamente, que pueden cumplir con la exigencia del Ministerio de Industria de que la compañía que surja tras las venta mantenga un núcleo duro industrial y español. Esta será la única forma de que el Gobierno de Sánchez no utilice la capacidad de veto que tiene sobre una operación que supone la entrada de capital extranjero en una empresa estratégica. 

De un lado, el fondo norteamericano Bain Capital, ha conseguido sumar a su propuesta a la empresa vasca Sener. Se da la casualidad de que esta empresa era uno de los accionistas originales de ITP y vendió en 2016 su 53% en la empresa a Rolls Royce. Por otra parte Cinven fondo de capital riesgo británico presenta su oferta con Aciturri como socio industrial acompañado de un consorcio de empresarios vascos. 

El Gobierno tendrá que decidir ahora si veta alguna de las propuestas antes de que Rolls Royce tome la decisión final.

Durante las ultimas semanas se han llevado cabo diversas reuniones e intercambio de ofertas en un proceso controlado muy de cerca por la secretaría general de Industria que dirige Raúl Blanco, y al que tampoco ha sido ajeno el Gobierno vasco, que incluso ha mostrado su disposición a participar de alguna forma en el accionariado de la empresa con el fin de poder asegurar que ITP, con sede en el Parque Tecnológico de Zamudio, mantiene el arraigo en Euskadi. En cualquier caso, el volumen de la operación es tan grande que aunque el Gobierno vasco contase con una participación no tendría mucha capacidad de decisión sobre la empresa por lo que podria ser una participación más testimonial que operativa.

Fuentes del Ejecutivo autónomo no han querido posicionarse por una de las ofertas y han insistido en que lo que les importa es que haya un "proyecto industrial, sea local o foráneo" y han señalado que, de momento, "la pelota está en juego y no se sabe lo que va a pasar". "No vamos a priorizar de dónde sea la oferta sino lo que aporta", han insistido. No obstante, algunas fuentes señalan que el proyecto que tiene detrás a Sener podría ser el que cuenta con más parabienes del Ejecutivo de Urkullu. La empresa, que dio origen a ITP, cuenta con una división aeroespacial con entidad jurídica propia y que está en pleno crecimiento. 

Por su parte, Aciturri es una empresa del sector aeronáutico nacional que cuenta con una planta en Euskadi. Trabaja principalmente en aeroestructuras pero tiene una división también centrada en motores.

Fuera del proceso parece haberse quedado de forma definitiva la empresa Aernnova, empujada por su socio de referencia Towerbrook, que sonó con fuerza como posible compradora al inicio de los contactos.

 

 

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