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Wolfratex ya ha fabricado 35 millones de mascarillas y espera crecer un 30% en 2021

Incorporará nuevos productos al mercado y mejorará su proceso de la distribución

Un operario recoge mascarillas de una de las líneas de producción de Wolfratex en sus instalaciones guipuzcoanas de Bergara.
Un operario recoge mascarillas de una de las líneas de producción de Wolfratex en sus instalaciones guipuzcoanas de Bergara.

La empresa Wolfratex ha alcanzado una fabricación de 35 millones de mascarillas tipo IIR desde que iniciara su producción en el pasado mes de junio y esta cifra crecerá en un 30% en el ejercicio de 2021 gracias a la incorporación de nuevos productos a su catálogo y una mayor distribución, tanto en territorio nacional como en el exterior. La firma se creó en el mes de abril de este año, en plena crisis de la covid-19, mediante la unión de cuatro empresas industriales de Gipuzkoa que decidieron sumar “recursos, conocimiento, esfuerzo y, sobre todo, compromiso”, como destaca su gerente, Iker Elizburu, “para dar respuesta a la necesidad de mascarillas quirúrgicas tipo IIR”.

Lazpiur, Grupo Egile, Embalan3 e IDR fundaron Wolfratex en un tiempo record de cuatro meses en un pabellón de SPRI en el Polígono Industrial Larramendi de Bergara (Gipuzkoa). Cada empresa aportó su talento y capacidad en diferentes áreas de especialización: Lazpiur, como fabricante de maquinaria especial; Grupo Egile, especialista en mecánica de precisión; Enbalan3, su experiencia en logística y packaging; e IDR, en la distribución.

La firma guipuzcoana dispone de ocho máquinas con las que, tras los ajustes iniciales necesarios de las líneas, comenzó la producción con un volumen de tres millones de mascarillas al mes. Iker Elizburu afirma que desarrollaron “tecnología, proceso y producto acorde al estándar europeo regulado por la normativa EN 14683:2019 +AC:2019, un reto cuyo objetivo fue alcanzado en apenas cuatro meses”. En sus instalaciones en Bergara cuenta con una superficie útil de 1.500 metros cuadrados, repartidos entre una ‘sala blanca’ ISO8 acondicionada según la normativa vigente, zona de producción con capacidad para 600.000 mascarillas al mes, almacén de 500 metros cuadrados y unas modernas oficinas.

Para conseguir la calidad necesaria, Wolfratex colabora con profesionales especializados que los acompañan en el diseño y desarrollo de mascarillas quirúrgicas, como el centro tecnológico Tknika; Sprilur, en las instalaciones; y A3Z Advanced, en el apartado de certificación del producto y desarrollo de un sistema de calidad de acuerdo a los requisitos de la certificación ISO 13485.

Acuerdo marco

Su mercado natural es el más cercano del País Vasco y el resto de España. Iker Elizburu subraya que acaban de recibir “hace dos semanas la aceptación dentro del acuerdo marco del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, con una homologación que permite que Wolfratex pueda ampliar su mercado, lo que significa una puerta de entrada para diferentes vías, como hospitales”. Hay que poner de relieve que ha sido la segunda empresa española en conseguir la licencia de fabricación definitiva y, con ello, el marcado CE.

Hasta el momento, Wolfratex ha fabricado 35 millones de unidades, desde que a comienzos del pasado mes de junio iniciara la producción. Para el próximo ejercicio, que será de un año completo de ventas, el gerente tiene una previsión de “aumentar en un 30% la facturación, gracias a la incorporación de nuevos productos a nuestro catálogo, tanto en España como en países del exterior. Las mascarillas quirúrgicas tipo IIR son distribuidas en formatos de 50, 200, 500 y 2.500 unidades. Este modelo es eficaz para evitar transmisiones del virus, la protección a terceras personas, es resistente frente a las salpicaduras y proporciona una buena respirabilidad”. Su composición es de gran calidad ya que integra tres capas con un gran poder de filtración y ‘Eficacia de Filtración Bacteriana’ de ≥98%. Cada unidad está compuesta por una primera capa de tejido ‘non woven’ (textil no tejido), una segunda capa-filtro de biodegradable 100% y una tercera capa de tejido ‘non woven’.

Wolfratex también fabrica mascarillas desechables personalizadas, 100% certificadas que tratan de transmitir a las personas que son importantes, que su seguridad es lo primero, generan una imagen profesional de la empresa o institución, homogeneizan y unifican la imagen, ayudan a la transmisión de la marca y al orgullo de pertenencia. La entrega de cualquier cantidad de las mascarillas se realiza en 48 horas desde la realización del pedido. Entre sus contratos destaca el firmado con la Distribuidora Farmacéutica Guipuzcoana (DFG) para garantizar el abastecimiento de mascarillas quirúrgicas al mejor precio posible para toda la Comunidad Autónoma Vasca. El primer pedido ha sido de un millón de unidades, con lo que la firma se ha convertido en el suministrador principal de mascarillas quirúrgicas tipo IIR de la DFG.

Con su capacidad productiva de 600.000 mascarillas al día, una plantilla de 43 personas,  unas instalaciones de primer nivel que podrían albergar los 80 puestos de trabajo y un incremento de la producción en un 30%, “somos a día de hoy una de las empresas nacionales con más capacidad para la elaboración de mascarillas quirúrgicas tipo IIR”, subraya Elizburu. Sus clientes están diversificados y el 90% de su producción se destina a hospitales, instituciones públicas, empresas privadas, grupos farmacéuticos, así como a compañías distribuidoras de material sanitario; el resto lo factura a una diversidad de clientes. Es reseñable que estas mascarillas que cuentan con todos los requisitos legales se enfrentan a la producción china, que en muchos casos no observa los requisitos para la venta en este mercado, por lo que el trabajo de Wolfratex es llegar a esos clientes y demostrar la calidad del producto vasco.

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