Pásate al MODO AHORRO

Gracias Majestad por no asaltar el Banco de España. En virtud de su inviolabilidad podría haberlo hecho y no lo hizo. Me pregunto por qué. Quizá fuera el pudor o la demasía. Quizá por vergüenza torera, por alarde de campechanía o porque no habría capa de armiño que encubriera tanta desfachatez y evidencia.

Teniendo en cuenta el archivo de las investigaciones abiertas sobre la fortuna de Juan Carlos I y las soliviantadas reacciones de los cortesanos políticos, parece mentira que pudiendo haber ido mas allá, fuera lo suficientemente sutil.  A pesar de lo sabido a día de hoy, hay quien nos exige que le pidamos perdón por demandar luz sobre los chanchullos financieros porque con el archivo de su causa…. pelillos a la mar. Raudos y veloces, como las motos de alta cilindrada que tanto le gustaba pilotar,  la cuenta de Nuevas Generaciones del Partido Popular corrió a solicitar que en fila de a uno le pidiéramos disculpas tras el carpetazo de la vía judicial. 

Pero si entramos al análisis del escrito presentado por Fiscalía, la conclusión es que la inocencia de Juan Carlos I es tan ausente como la ejemplaridad de su reinado. El emérito incurrió en siete delitos y, solo la inviolabilidad que le asistía como Jefe del Estado hasta 2014 junto con la prescripción de los ilícitos, han sido el escudo protector del que una vez afirmó que “todos somos iguales ante la ley”. Qué ironía que semejante afirmación la realice justo quien por cobertura constitucional, al menos en su literal interpretación, es el mas desigual ante la ley. Ni usted, ni yo nos  hubiéramos librado de un proceso judicial en una causa mínimamente similar.

 

Gracias Majestad por no asaltar el Banco de España. En virtud de su inviolabilidad podría haberlo hecho y no lo hizo. Me pregunto por qué

 

Cinco delitos fiscales, uno por cada año examinado, cohecho impropio por la recepción de fondos de Arabia Saudí y blanqueo de capitales al traspasar fondos a su amante,  Corinna Larsen. A lo que habría que sumar los delitos fiscales posteriores a su abdicación y que consiguió esquivar con unas oportunas regularizaciones por un importe que ronda los cinco millones de euros ante Hacienda.

Y todo esto aprovechando que el foco mediático e informativo está situado en la invasión rusa de Ucrania. De soslayo llegó el archivo de la Fiscalía y a continuación  la misiva del padre al hijo anunciando que aunque permanecería residiendo en Abu Dabhi, tenía intención de frecuentemente viajar a España. Se cocina así, la pista de aterrizaje personalizada para un regreso definitivo.

 

Cinco delitos fiscales, uno por cada año examinado, cohecho impropio por la recepción de fondos de Arabia Saudí y blanqueo de capitales al traspasar fondos a su amante,  Corinna Larsen

 

Parece poco probable que Felipe VI pueda quedar al margen de las actuaciones de su predecesor. Mas, cuando aprovechando la pandemia y con el anuncio del confinamiento de la población en marzo de 2020, nos confesó que, en realidad, conocía las sociedades offshore desde 2019. En virtud de ello, la operación “salvar la institución” suponía la renuncia de esos fondos procedentes de su padre y la retirada de la asignación de Casa Real. Visto con la perspectiva actual, la cuestión es si resulta creíble la operación matar al padre para salvar al hijo cuando éste acepta el regreso de su progenitor sin una sola explicación a la ciudadanía o una disculpa mas allá de “lamento sinceramente los acontecimientos pasados” apuntado al final de la carta.

Es absolutamente injustificable la defensa a camisa partida de quien utilizó su título y cargo para generarse un enriquecimiento fuera de los canales oficiales. Ningún montante ajeno a los Presupuestos Generales del Estado y de ellos la asignación percibida por la Casa Real, deben estar amparado en la impunidad y la opacidad. Sencillamente no se deberían producir, pero dado el caso, cuando menos deben ser explicados y cuánto mejor si se declaran en la Agencia Tributaria del país del que dices tener en el corazón. Patriotismo de banderita en la muñeca, paraísos fiscales y amigos de mas que dudosa calidad democrática que te acogen en el momento de fuga.

 

Visto con la perspectiva actual, la cuestión es si resulta creíble la operación matar al padre para salvar al hijo cuando éste acepta el regreso de su progenitor sin una sola explicación

 

Hasta el mas monárquico de los monárquicos, por el bien y la supervivencia de la institución que dicen respetar, deberían clamar por la transparencia real, valga la polisemia. Sin embargo, las reacciones políticas de golpes en el pecho en clave ultranacionalista prefieren esconder la porquería bajo la alfombra a riesgo de lo que se resquebraje sea algo mas que la Institución, considerada clave de bóveda del sistema constitucional español.

Que la derecha y la ultraderecha se apropien de la figura del Rey, sea el anterior o el actual, debería ser un signo de alerta para la Casa Real. Sin embargo, es el PSOE quien tiene la llave de la supervivencia de la monarquía. Resulta intragable que el Gobierno no haya abordado ningún cambio sustancial desde que son públicas las irregularidades. Se habló de una ley de la Corona que arbitrara las actividades del Monarca y, sobre todo, ajustara una de las esencias mas importantes de esta cuestión; la interpretación de la inviolabilidad de la Jefatura del Estado para limitarla a la acción pública y no a la privada. Nada se ha hecho y no se atisba voluntad de hacerlo. Así que gracias Felipe VI, también a usted, por no asaltar el Banco de España.

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