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'El Conquis' ha vuelto a demostrar que es la piedra angular sobre la que pivota la programación de Euskal Telebista. Su éxito de audiencia (38,1% de share en su gala final) rubrica lo que a todas luces es una inversión rentable.

Este programa, que se emite durante seis meses, con dos entregas y cuatro horas de prime time semanales, aporta a ETB 2 algo más del 5% de su audiencia anual y, además, una notoriedad e imagen de marca solo comparable a la que da Teleberri, con un coste muy inferior.

'El Conquis' es un programa caro para los estándares de las cadenas autonómicas. Se estima que cuesta un millón y medio de euros por temporada que, en mi opinión, están plenamente justificados, sobre todo si comparamos con otras millonarias inversiones en producción ajena que se han arrastrado por la parrilla en los últimos años hasta que una ha dado con la fórmula ('En Jake'), y otra ha sido desahuciada ('Que me estás Contando').

Sin embargo, 'El Conquis' no ha conseguido ser exportado a otras televisiones. A pesar de tener el aval de una gran productora -Globomedia-Hostoil- que además forma parte del conglomerado de Jaume Roures, Mediapro, todos los intentos han sido vanos. Nadie lo quiere. Según se apunta en este diario la razón es la idiosincrasia del programa. Es muy vasco. Una mezcla entre muy bruto y muy noble. Yo que se. Pero es mentira.

 

El éxito de 'El Conquis' radica en su libertad, no en la idiosincrasia. Es, posiblemente, uno de los pocos programas que no tiene ideología en ETB

 

El motivo principal de que no se venda es que es una apuesta muy cara para estándares presupuestarios autonómicos. Por otro lado, tampoco ayuda que los directivos y programadores son de natural pacatos y prudentes con lo que compran y a quien se lo compran. Prefieren invertir en productoras de la tierra. Hoy por mi, ….

El éxito de 'El Conquis' radica en su libertad, no en la idiosincrasia. Es, posiblemente, uno de los pocos programas que no tiene ideología en ETB. Que no necesita un vigilante que pastoree invitados, tertulianos o temas a tratar y eso concita a la audiencia de forma transversal.

Lo único que tienen que vigilar en 'El Conquis' es que no se les cuele en el casting algún perfil excesivamente radicalizado o problemático. A partir de ahí, con una dirección y equipo contrastados, el show es pura aventura y entretenimiento. Un éxito.

La libertad es importante para hacer buenos programas y buena televisión. La injerencia política o ideológica es mala para las audiencias: autocensura a los autores, da alas a los inquisidores de la cadena, carga los contenidos de parte, enajena al resto de la audiencia, e impide la reflexión y el pensamiento crítico.

 

Lo único que tienen que vigilar en 'El Conquis' es que no se les cuele en el casting algún perfil excesivamente radicalizado o problemático

 

Lo de la idiosincrasia es una falacia. Un argumento hueco para justificar hechos diferenciales imposibles de demostrar. Un recuerdo personal acerca de esto último. Yo produje 'Euskadi Directo' (2009-2012). Al poco de comenzar las emisiones, un destacadísimo miembro del Euzkadi Buru Batzar del PNV, que fue también un alto directivo de EiTB (no diré el nombre) me saludó en un evento y, campechanamente, me comentó: “Gordejuela, eso de Euskadi Directo no va a funcionar. Ya lo intenté yo en mi época y no hubo manera. Aquí tenemos otro carácter.

Esto no es Andalucía que pones una cámara en la plaza de cualquier pueblo y se acerca todo el mundo”. Fin de la cita.

Euskadi Directo terminó con un 13% de audiencia cuando el PNV retomó el control del ente y decidió eliminar el producto. En ese momento, colocabas una cámara de Euskadi directo en el centro de, no sé, Ataun y venía todo el pueblo a contarte sus historias.

Lo que pasaba es que antes, en la vida se había acercado una cámara a Ataun. Y si se había acercado era solo porque había una noticia de esas de color e idiosincrasia. Un queso ganador de un concurso, una vaca con dos cabezas o un tomate de cuatro kilos. Pero nunca porque se diera voz a un afectado por una enfermedad rara al que no se le prestara la suficiente atención, o a alguien que se quejara de la falta de transporte público, o que denunciara a su corporación por alguna tropelía de esas que pasan (en Euskadi también) en los pueblos.

 

Si el contenido es de parte, pues es de parte, con lo que tendrás a una parte de esa parte que irá a ver la tele como va a twitter, para ratificar sus puntos de vista

 

La fórmula del programa era la libertad para escoger los temas con nula injerencia de la dirección. La única condición era el tratamiento exclusivamente periodístico de dichos temas. No digo que acertáramos siempre, pero sí la mayoría de las veces.

Volviendo a 'El Conquis' y a las programaciones, un consejo profesional: si la ciudadanía percibe verdad, viene a verte. Poco a poco, pero va llegando. Al contrario, si el contenido es de parte, pues es de parte, con lo que tendrás a una parte de esa parte que irá a ver la tele como va a twitter, para ratificar sus puntos de vista. Lo que piensen los demás, e incluso la realidad propiamente dicha, le trae al pairo.

Así que cuando concibes una tele “hecha para nacionalistas y solo para nacionalistas” (frase mítica relacionada con EiTB), o cuando respondes que al que no le guste ETB que vea Telecinco, la ciudadanía te hace caso y se va a ver Telecinco.

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