Pásate al MODO AHORRO

Afortunadamente el calendario cada vez tiene más citas relacionadas con el medio ambiente. Apenas 2 días después de finalizar la COP 26 de Glasgow, el próximo 20 de noviembre comienza la Semana Europea de Prevención de los Residuos, una cita anual organizada por la UE para concienciar de la necesidad de reducir, de una manera importante, los residuos que generamos y aumentar los ratios de reutilización y reciclaje. Una adecuada gestión de nuestros residuos es otro de los aspectos claves a controlar para reducir las emisiones de gases efecto invernadero. Menos residuos, significa menos emisiones y menos energía consumida para generar nuevos productos.

Durante muchos años, hemos mantenido un enfoque equivocado, identificando residuos con basura y llenando nuestros vertederos de elementos que podían haber tenido todavía muchas vidas. Esta política, seguida en buena parte del siglo XX, ha sido la responsable de un verdadero desastre ecológico mundial, con vertederos desbordados o islas del plástico en nuestros mares que superan el tamaño de varias comunidades autónomas. Desde hace varias décadas, las diferentes instituciones se afanan por dar un giro de 180 grados a la gestión de los residuos y, aunque la evolución es evidente, todavía nos queda un largo camino por recorrer hasta llegar al residuo 0 y poco tiempo para lograrlo. Euskadi, que fue una de las comunidades pioneras y más avanzadas en políticas de tratamiento de residuos, especialmente de reciclaje junto con Navarra, es un claro ejemplo del estancamiento general de este sector. La generación de residuos se reduce muy lentamente y el ratio de reciclaje todavía dista mucho de alcanzar los niveles exigidos por Europa. En Álava, por ejemplo, el 86% de los residuos que se depositan en el contenedor gris (fracción resto) podrían reciclarse.

 

Esta política, seguida en buena parte del siglo XX, ha sido la responsable de un verdadero desastre ecológico mundial, con vertederos desbordados o islas del plástico en nuestros mares

 

Gobierno vasco acaba de presentar el nuevo plan de prevención y gestión de residuos de la CAPV que se desarrollará hasta 2030 con un objetivo principal: que sólo el 15% de los residuos generados acabe en el vertedero. Conseguir esta cifra no será tarea fácil y lograrla pasa por un cambio de mentalidad para “transformar los residuos en recursos”. Las empresas son conscientes de este problema, y cada vez hay más que lo ven y lo gestionan como una oportunidad para desarrollar nuevas vías de negocio. Ya hemos hablado en esta sección de varios ejemplos de firmas vascas del sector de la moda como Ternua o Ekomodo que obtienen sus materias primas de productos reciclados como el plástico, las redes de pesca o, incluso, las nueces desechadas de las sidrerías. Hace apenas unos días se presentaba también una original iniciativa impulsada desde Neiker, la diseñadora alavesa María Clé y varios ganaderos y agencias de desarrollo rural vascas para confeccionar prendas con la lana de las ovejas latxas, que hasta ahora no se aprovechaba. La moda no es el único sector que se ha puesto las pilas para sacar rendimiento a sus residuos. El sector del acero recicla los polvos de acería con proyectos de innovación europeos como Reslag, en el que participa CIC energiGUNE. El de la construcción comienza también a introducir el plástico reciclado para elementos relacionados con la movilidad urbana, incluso hay casos como el de la start up vizcaína Nantek, que transforma los plásticos desechados en combustibles sostenibles. Made in Euskadi es también el primer biocombustible para aviones elaborado con residuos. Petronor ha sido el encargado de producirlo y probarlo con éxito en un vuelo Bilbao-Madrid. Una interesante iniciativa para reducir la huella ecológica de la aviación, uno de los modos de transporte más contaminantes. 

 

Gobierno vasco acaba de presentar el nuevo plan de prevención y gestión de residuos de la CAPV que se desarrollará hasta 2030 con un objetivo principal: que sólo el 15% de los residuos generados acabe en el vertedero

 

La mayoría de estos ejemplos tienen que ver con la R de reciclaje, quizás la más extendida tanto entre la ciudadanía como en el mundo empresarial, pero, como dicen los expertos, primero hay que reducir y reutilizar.  En este sentido, son varias las compañías vascas que ya han obtenido el Certificado de Residuo 0, garantizando el proceso circular de todos sus productos. Es el caso del Grupo Uvesco o los centros de El Corte Inglés en Euskadi. También son cada vez más habituales los comercios e iniciativas que eliminan todo tipo de embalajes, volviendo a la compra a granel, y las tiendas de ropa u objetos usados. 

 

Convertir los residuos en recursos es tarea de todos y todas, cada uno a nuestro nivel. Los residuos son parte del problema, pero también parte de la solución

 

Necesitamos cambiar nuestra forma de ver los residuos y para hacerlo es necesario modificar nuestros hábitos. Eso es lo que pretende una campaña que acaba de poner en marcha la Diputación Foral de Álava, de la mano de Egibide y la Asociación Har Eman. “Mucho más de lo que ves” es el claim de esta iniciativa que pretende descubrir a la ciudadanía que tras cualquier residuo puede haber una oportunidad: para generar otro producto, riqueza, empleo, pero, sobre todo, para mantener el equilibrio natural del territorio. Lo peculiar de esta campaña es que los protagonistas, que además han participado en la construcción de los mensajes, son personas con diversidad intelectual, que nos demuestran su apabullante sentido común y su autenticidad a la hora de implicarnos en este cambio necesario.

Convertir los residuos en recursos es tarea de todos y todas, cada uno a nuestro nivel. Los residuos son parte del problema, pero también parte de la solución. Su adecuado tratamiento y aprovechamiento ha generado un importante sector económico que cada día crece más, sigámoslo alimentándolo, pero sin olvidar que el mejor residuo es el que no se produce. 

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