Pásate al MODO AHORRO

Esta pequeña crónica demuestra, sin lugar a dudas, que el PNV es el partido perfecto por excelencia. La opción que todos ustedes deberían apoyar si quieren estar en el lado brillante de la vida y no ser unos pelanas de tres al cuarto.

Acto primero: ¿Cómo es posible que una declaración de los líderes de Bildu lamentando el daño causado (más o menos) termine en el debe del PSOE y de Pedro Sánchez? Pregúntele a Andoni Ortuzar.

Qui prodest? En base a este latinajo, y a estas alturas, creo que todos tenemos claro que la filtración del famoso vídeo de Otegi sincerándose con su militancia (aunque quizá lo sincero fuera lo de Aiete y lo de la tarde un cuento chino para contentar a sus fieles ¿Por qué no?) solo puede venir de un sitio. 

 

Han tenido que pasar quince días para que el delegado del Gobierno, Denis Itxaso y el nuevo number one, Eneko Andueza, le digan a Ortuzar que menos lobos. Que ellos no se fueron a Lizarra con ETA matando. Y que el PNV sí.

 

Y que en esta maniobra, perfectamente ejecutada, los intereses del PNV, los del PP y los del principal grupo de comunicación privado vasco han coincidido a la hora de frenar de raíz cualquier ensoñación acerca de un futuro tripartito ¿de izquierdas? en Euskadi. Y si para ello hay que meter unas collejas a tu socio de gobierno pues se meten. Total, ya están acostumbrados. 

En definitiva, la versión creada, presuntamente, por la 'intelligentsia jeltzale' es que los socialistas sabían que Otegi y el otro (lo siento amigo, aquí eres comparsa) iban a decir la cosa esa y que, por lo tanto, son cómplices – los socialistas- de algo muy malo que está entre soltar presos, humillar a las víctimas y aprobar los presupuestos con los votos de Bildu. Y en el horizonte, gobernar Euskadi (y el mundo) junto a ellos. Aquí ponga usted la imagen de Eguiguren acariciando un gato en su regazo.

Mientras tanto los socialistas vascos con el pie cambiado. Entretenidos con el Congreso federal, primero y con las primarias locales después. Han tenido que pasar quince días para que el delegado del Gobierno, Denis Itxaso y el nuevo number one, Eneko Andueza, le digan a Ortuzar que menos lobos. Que ellos no se fueron a Lizarra con ETA matando. Y que el PNV sí. 

Acto segundo: Pero ya es tarde señores Itxaso y Andueza. Muy tarde. La partida esta semana ya estaba en el Congreso. En los Presupuestos. Lo de Otegi prácticamente solo servía para envolver pescado. Les han vuelto a pillar en orsai. Nueva jugada maestra de los tácticos del PNV. 

¿Y si no cómo puede ser que, sin que hagan faltan falta sus votos para sacar adelante los Presupuestos, el PNV vuelva a alzarse como el gran conseguidor  de chollos para las vascas y los vascos? 

Estamos –otra vez- ante una de las letales consecuencias –para los socialistas- del relato elaborado por el PNV sobre la declaración de Aiete. Y el mensaje que le transmiten a un Pedro Sánchez muy ocupado con desmontar la crisis interna del Gobierno y explicar que no suelta a los presos de ETA a cambio de apoyo parlamentario es, “Mira, tú no necesitas nuestros votos matemáticamente, pero si apruebas unos presupuestos solo con los escaños de Ezquerra Republicana y Bildu, vas a ser el más malo y el más radical del mundo libre conocido. Sin embargo, si yo –un partido de orden, respetado por la derecha y los poderes económicos-, te doy mi apoyo, serás un poquito menos malo. De momento voy a amenazarte con una enmienda a la totalidad y ya si eso hablamos”. 

Horas más tarde las campanas de las iglesias vascas doblaban anunciando la victoria. Los media vascos compraban la única versión en el mercado y las tertulias alababan la destreza negociadora de Aitor, el del tractor ¡Como si tuviera mérito! A ver Esteban, que lo haces bien, pero es que son unos fletes.

 

Es incompensable que el PNV se vuelva de Madrid con la medalla del Ingreso Mínimo Vital. Una competencia que gestiona en Euskadi la vicelehendakari y aún secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia. A ver Escrivá, ministro, si yo fuera usted para tener que dársela a Aitor Esteban, se la firmo a mi compañera de partido y que se apunte ella el tanto

 

Tanto el PSOE como el PP, cuando han encabezado gobiernos siempre, pero siempre siempre, han vendido a sus organizaciones vascas a cambio de los votos de PNV. Madrid se ha comido con patatas todos los órdagos y muses negros que les ha lanzado el PNV. Por unas razones o por otras, pero todos.

Es incompensable que el PNV se vuelva de Madrid con la medalla de la gestión integral del Ingreso Mínimo Vital. Una competencia que gestiona en Euskadi la vicelehendakari y aún secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia. A ver Escrivá, ministro, si yo fuera usted (que afortunadamente no lo soy) para tener que dársela a Aitor Esteban, se la firmo a mi compañera de partido y que se apunte ella el tanto. Torpeza a nivel Galactus.

Acto tercero: Ese win-win del que habla el título del artículo se extiende a todo lo que rodea al PNV  ¿Gestión del la pandemia? Urkullu aprueba con nota y Sánchez suspende. Qué en el tema de la factura eléctrica me alineo con Iberdrola. La factura de la opinión pública no se resiente. Que digo que una huelga ganada por los trabajadores ha ocasionado un riesgo reputacional a Euskadi. Una sensata opinión que nadie refuta.

Lo vasco se vuelve a llevar. Es 'trending' o algo así. Por ejemplo, las cadenas de televisión españolas, públicas y privadas, están llenas de vascas y vascos que allí se ganan la vida.  La semana pasada una de ellas, Telemadrid, despidió a una de las nuestras, Adela González, gran profesional y persona. Indignación en Euskadi.

 

Lo dicho, el PNV es win-win. Arrimarse o languidecer. O como diría un 'borg', toda resistencia es fútil

 

La ola de solidaridad en redes ha sido suficiente. Iba a decir notable pero no es para tanto. Suficiente para apreciar esa superioridad, ese desparpajo, ese supremacismo larvado que nos posee de vez en cuando. Vean. Además de sus amigas y amigos y de su representante, se han solidarizado con Adela una jefe de prensa del PNV en la diputación, antes redactora del ente, una presidenta del BBB –anteriormente dueña de una productora que trabaja todo para ETB-, una tertuliana de ETB alineada con las tesis de Sabin Etxea o un anchorman de EiTB, rama radio. Cito unos pocos.

Y es todo muy loable. Y Adela se lo merece. Si no fuera por el cinismo implícito. Si no fuera porque, en 2013, cuando el PNV retomó el poder en la televisión y en la radio pública vasca, hizo lo mismo que Ayuso en Telemadrid, sin que ninguno de los personajes citados, ni nadie en realidad, moviera una ceja, siquiera en la intimidad del lavabo. Ya saben, esa escena de la recomendable película “Todos estamos invitados” en la que el acobardado amigo se acerca al amenazado en los aseos de la sociedad para mostrarle –en la intimidad- su solidaridad. 

Y posiblemente sean los mismos que, por poner un ejemplo que es una suposición, se quejan hipócrita y amargamente cuando EiTB ficha a algún profesional de reconocido prestigio y trayectoria que tiene la desgracia –o la suerte- de no ser vasco. Si eres vasco puedes trabajar donde quieras pero si no eres vasco no puedes trabajar en Euskadi. Ese es el mantra que subyace.

Es, de nuevo, la conocidísima fábula del baserritarra y su concepción del comunismo: “Con mis vacas y las que me tocan en el reparto…” Lo dicho, el PNV es win-win. Arrimarse o languidecer. O como diría un 'borg', toda resistencia es fútil.

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