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Siete obras de poesía vasca imprescindibles

Estos son algunos de los libros más celebrados que se han escrito en euskera en el último siglo

Monumento a Orixe, una de las grandes figuras de la poesía vasca / Uranzu EN CREATIVE COMMONS
Monumento a Orixe, una de las grandes figuras de la poesía vasca / Uranzu EN CREATIVE COMMONS

El euskera ha pasado por numerosas fases desde que a comienzos del siglo XX se convirtiera en un instrumento vertebrador de la sociedad vasca. Desde entonces la producción literaria siempre ha estado presente, a pesar de que en algunos momentos haya sido denostada debido al régimen político que estaba en el poder.

Y si hay un género que se ha desarrollado por encima de los demás, debido a la calidad de las obras literarias, ese ha sido la poesía. A fin de cuentas, la poesía es la máxima expresión artística que se puede alcanzar con el lenguaje. Así que, durante el último siglo, los autores han conseguido elevar la trascendencia del euskera a niveles que nunca antes había experimentado.

Origen del euskera

Cabe señalar que es un idioma o lengua que no tiene aparentes similitudes con ninguna otra que se encuentre cercana. No en vano, se considera pre-indoeuropea, con lo que se remonta a los albores de la historia. Tanto es así que poco se sabe de su origen y existen teorías tan dispares como que proviene de la lengua que hablaban los íberos o que llegó desde el norte de África con los pueblos saharianos.

Más allá de su origen, el euskera ha vivido un resurgimiento y se ha consolidado como lengua materna de muchos vascos. Y en este proceso ha tenido mucha importancia la literatura en general y la poesía en particular. Así que un buen modo de comprender su evolución es hacer un breve repaso a las mejores obras de poesía vasca que se han escrito hasta la fecha.

Monumento a Xabier Lizardi En Zarauz / Zarateman EN CREATIVE COMMONS
Monumento a Xabier Lizardi En Zarauz / Zarateman EN CREATIVE COMMONS

“Biotz-begietan” de Xabier Lizardi

José María Aguirre firmaba sus obras como Xabier Lizardi y destacó a principios del siglo XX por su poesía intimista en la que buceaba entre las fuentes mitológicas y naturales del País Vasco. Nacido en el año 1896, este poeta y escritor apenas tuvo tiempo de desarrollar plenamente su arte, ya que falleció en 1933; pero en el tiempo en que escribió dejó para la posteridad obras excelentes.

Entre ellas destaca Biotz-begietan, donde expuso su estilo más personal, evitando todo tipo de adornos y buscando la elegancia. Tal y como expone Lourdes Otaegi en una obra para el Auñamendi Eusko Entziklopedia-Fondo Bernardo Estornés Lasa, “buscaba la capacidad de la lengua para expresarse o una expresividad mucho más elaborada; dio prioridad a las estrofas de estructura reducida y cuidó el ritmo del verso, la musicalidad y la variedad por encima de todo”.

“Bide Barrijak” de Lauaxeta

Estepan Urkiaga fue otra figura clave en la poesía vasca que se realizó antes de la Guerra Civil Española. Conocido como Lauaxeta, este vizcaíno trabajó toda su vida para fomentar el uso del euskera, ya fuera mediante artículos periodísticos, poemas o traducciones de autores como Federico García Lorca. Sin embargo, su obra finalizó cuando fue fusilado por las tropas franquistas en el año 1937.

Antes, en 1931, publicó su mejor trabajo relacionado con la poesía. Se titulaba Bide Barrijak y suponía un soplo de aire fresco en la poesía vasca, ya que se alejaba de la tradición más romántica que se estaba llevando a cabo. Eso provocó no pocas controversia, aunque de lo que no cabía duda era de la calidad de sus poemas, repletos de metáforas renovadas. Poco después, en 1935, mejoró esta primera obra con Arrats beran.

Busto de Lauaxeta / Iker Alegría EN CREATIVE COMMONS
Busto de Lauaxeta / Iker Alegría EN CREATIVE COMMONS

“Euskaldunak” de Orixe 

Euskaldunak es una de las obras cumbre de la poesía vasca. Su autor fue Nicolás Ormaechea, más conocido como Orixe, que desde que entrara a estudiar en los jesuítas tuvo interés en el euskera. Tanto fue así que llegó a dirigir la sección en este idioma del diario Euzkadi. Su dominio de la lengua llevó a la asociación Euskaltzaleak a solicitarle que realizara un gran poema vasco.

Y así nació Euskaldunak, que debía ser una epopeya similar al Kalevala finlandés, Orixe se alejó de esa idea y llevó las tradiciones y la vida rural vasca a su poesía, la cual se caracterizó por la dificultad de su léxico. En 1934 acabó la obra, pero la Guerra Civil Española provocó que no fuera publicada hasta 1950. De hecho, el poeta debió exiliarse después del resultado de la guerra. Y no volvió a España hasta el año 1954. “El poema no es sino la descripción de nuestro pueblo rural en su vida de trabajo, en sus juegos y diversiones, en sus ocupaciones cotidianas y hasta en la misma muerte", expuso él mismo sobre Euskaldunak.

“Elorri” de Bitoriano Gandiaga

Bitoriano Gandiaga comenzó a publicar poemas en diversas revistas durante la década de los 50 del pasado siglo. Gandiaga era un fraile franciscano que tenía una especial sensibilidad poética, llegando a ganar varios certámenes de poesía con algunas de sus creaciones. Y eso le llevó a la publicación de un libro de poemas titulado Elorri.

El título del libro estaba lleno del simbolismo con que Gandiaga veía la vida, ya que Elorri significa espino, una planta que tiene bellas flores pero peligrosas púas. Y a pesar de tener que esperar varios años a que apareciera por la censura existente, en él nos encontramos con un misticismo y un lirismo muy destacados.

“Harri eta Herri” de Gabriel Aresti

Harri eta Herri (Piedra y pueblo) es una de las obras esenciales en la poesía euskera del siglo XX, ya que supuso una modernización con respecto a lo que se había hecho hasta entonces. Su autor fue Gabriel Aresti, autor bilbaíno que se erigió como el gran poeta en vasco durante los años del franquismo.

Suya es la serie Harria, donde se enmarca Harri eta Herri. Sobre este libro, cabe señalar que lo publicó en el año 1964 y que rápidamente dio mucho de qué hablar entre los círculos literarios vascos ya que se acercaba a la poesía de un modo moderno, apostando por ambientaciones urbanas y enfoques sociales. Atrás quedaban los elementos mitológicos o románticos que trataban de ensalzar el entorno vasco. Era el momento de centrarse en la gente común de una manera más coloquial, moderna y progresista.

Bernardo Atxaga / Carlos Delgado EN CREATIVE COMMONS
Bernardo Atxaga / Carlos Delgado EN CREATIVE COMMONS

“Etiopia” de Bernardo Atxaga

Probablemente Bernardo Atxaga (su verdadero nombre es José Irazu Garmendia) es el escritor en lengua vasca más famoso de todos los tiempos. Al menos es el que más ha sido leído y traducido en euskera, lo que ya de por sí da una buena muestra de su relevancia a todos los niveles. Atxaga ha escrito todo tipo de géneros, destacando su novela (compendio de cuentos) Obabakoak.

Aunque su labor como poeta también ha sido exitosa. En este caso, la obra más relevante fue Etiopía, escrita en el año 1978, donde une lo mítico con lo dramático y que ganó el Premio de la Crítica. En ella se sumerge en la dificultad de la vida en la ciudad mediante un estilo muy elaborado que se aleja de formalismos anteriores. Sin duda, esta obra marcó un cambio de tendencia en la poesía en euskera que se realizó a  partir de entonces.

“Izuen gordelekuetan barrena” de Joseba Sarrionandia

Joseba Sarrionandia ha sido y es uno de los escritores más prolíficos en euskera, aunque buena parte de su obra la ha realizado desde el exilio después de que se escapara de la prisión de Martutene, donde cumplía condena por diversos delitos relacionados con su pertenencia a ETA -de quién se desligó tras la evasión-. 

Sarrionandia ha escrito todo tipo de géneros, incluida la poesía, donde destaca especialmente Izuen gordelekuetan barrena (Donde se refugian los miedos), un poemario que se convirtió en un símbolo para otros autores vascos de los años 80. Tanto fue así que su primer poema, Bitakora kaiera, fue tomado como manifiesto. Aparte de este, el autor ha publicado otros nueve libros de poesía. Y en 2021 volvió a su Yurreta natal, dado que habían prescrito los delitos por los que cumplía condena.

Otras obras 

Aparte de estas obras de poesía en euskera, hay otras muchas que podrían ser mencionadas ya que fueron publicadas por buenos escritores que bucearon en los recovecos más profundos del idioma. Hablamos por ejemplo de Jon Mirande y su Ilhun-argiak o su Nihil mors est; o de Juan Mari Lekuona y su trabajada poesía en Itinerario/ Ibilaldia, obra que recoge toda su producción literaria. 

Igualmente hay que mencionar Bigarren poema liburua, escrito por el poeta y cantautor Xabier Lete; Balizko erroten erresuma, obra de Koldo Izaguirre; y Orain hilak ditugu de Karmele Jaio. En definitiva, un amplio grupo de obras poéticas que merece la pena revisar y, de ese modo, comprobar cómo ha evolucionado el euskera a lo largo del último siglo.

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