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El caso Larrion no castiga a Bildu en rédito electoral

Rocío Vitero conseguiría un concejal más que en 2019 a pesar de portar en sus siglas el caso más sonado de la legislatura

Unai Fernández de Betoño y Rocío Vitero encabezarán las listas de Bildu en Vitoria / EH Bildu
Unai Fernández de Betoño y Rocío Vitero encabezarán las listas de Bildu en Vitoria / EH Bildu

Cuando Miren Larrion fue arrestada por la Ertzaintza a la salida de la entidad bancaria en la que había abierto una cuenta usando el DNI de una compañera de partido, EH Bildu dio toque de corneta y trató de dejar que el tiempo corriera evitando dar grandes declaraciones que alimentaran todavía más un caso que dejó fría a la coalición abertzale. "Fue un marrón", deslizan fuentes del partido. Sin embargo, lo que parecía que iba a ser el comienzo de un invierno electoral de años para EH Bildu ya es agua pasada.

La sorpresa que supuso que Bildu diese la portavocía a Félix González, que llegó a interpretarse en algunos sectores como una enmienda a Rocío Vitero, ha sido exactamente lo contrario. Quien llegó a las listas electorales de Bildu como número 2 en una clara apuesta de Larrion es quien ahora liderará la plancha electoral de la coalición abertzale. Una vitoriana de 42 años que aún estudia euskera para saber hablar con fluidez el idioma y que ahora aspira a ser alcaldesa con unas posibilidades todavía mejores que las que cosechó Larrion en 2019. El panel electoral de EM-Electomanía para 'Crónica Vasca' deja a la política abertzale empatada a concejales con Gorka Urtaran y con el 'sorpasso' al PNV dentro de los márgenes de error de la demoscopia en prácticamente todos los barómetros que han salido hasta ahora de cara a los próximos comicios de 2023.

En la lista le va a acompañar Unai Fernández de Betoño. El parlamentario vasco acompañará a Vitero en lo que parece una clara apuesta de la coalición abertzale por perfiles técnicos que permitan a la coalición ampliar su base electoral y captar votos fuera del electorado tradicional de la formación, muy lejano todavía a ser capaz de articular una mayoría suficiente para alcanzar la alcaldía de la capital de Euskadi.

Vitoria, aun así, es la ciudad que la izquierda abertzale tiene marcada en rojo para 2023. Es el lugar donde el asalto a la alcadía es más factible. La holgura del PNV en Bilbao es más que suficiente y en San Sebastián Goia ha conseguido evitar el contagio del avance de Bildu en el resto de Gipuzkoa, con la memoria de los cuatro años de Juan Karlos Izagirre como alcalde todavía pesando en la ciudadanía donostiarra. Aquí es donde la coalición espera poner toda la carne en el asador junto a Navarra, donde las opciones de entrar en el gobierno de Chivite serán mayores si el retroceso de Podemos se mantiene. El caso Larrion es historia y la posibilidad de repetir el 'sorpasso' al PNV de 2015 es posible sin que el PP esta vez se sitúe por delante.

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