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El PNV cambia de criterio y apoya la ley que torpedea la exploración de gas en Euskadi

El PNV se posiciona en el Congreso a favor de la ley de cambio climático, un marco legal que deja sin sentido la exploración del yacimiento vitoriano pues no podrá ser explotado

Pozo de gas 'Armentia-1' en Subijana (Vitoria). Irekia
Pozo de gas 'Armentia-1' en Subijana (Vitoria). Irekia

El PNV ha cambiado este jueves 'in extremis' su posición en el Congreso de los Diputados y apenas tres horas después de haber anunciado que se abstendría, ha votado a favor de la primera ley de cambio climático. Este nuevo marco legislativo aprobado en el Congreso, que ahora deberá ser ratificado en el Senado, prohíbe expresamente nuevas concesiones para la explotación de hidrocarburos en España. Entre ellos, el gas. La nueva ley, apoyada en el último suspiro por los jeltzales, supone, en la práctica, un revés para las intenciones gasísticas del Gobierno vasco, en especial para el departamento que dirige la consejera Arantxa Tapia, pues hasta ahora ha venido defendiendo la exploración del subsuelo de Subijana (Vitoria) en busca de gas natural, una pretensión muy criticada, por otro lado, por colectivos sociales y buena parte de la oposición en el Parlamento vasco.

Aunque la nueva ley aprobada en el Congreso no tiene caracter retroactivo, y por tanto la búsqueda del gas en Álava podría llevarse a cabo si finalmente lo permiten los tribunales -la concesión de licencia fue denegada por el Ayuntamiento de Vitoria y el contencioso ha acabado en los juzgados-, esta exploración parece no tener sentido en la actualidad, pues aunque la búsqueda constate la existencia de gas en el subsuelo alavés, éste no podrá ser extraído. El cambio de rumbo del PNV en la votación de este jueves, posicionándose finalmente a favor de la ley junto al PSOE y el resto de partidos que facilitaron la investidura de Pedro Sánchez -Unidas Podemos, ERC y EH Bildu, a los que se ha sumado en esta ocasión Ciudadanos-, fue una sorpresa política de última hora.

Primero, porque su diputada Idoia Sagastizabal había anunciado que su partido se abstendría apenas tres horas antes durante la celebración de la comisión que finalmente dio luz verde a la ley. Segundo, porque el marco legislativo de esta ley de cambio climático y transición energética descarta el gas como una fuente de energía válida, ni siquiera en una etapa de transición hacia las energías renovables, algo que siempre ha defendido la consejera Tapia durante sus intervenciones en el Parlamento vasco. Y tercero, porque las tres enmiendas que el PNV ha logrado incorporar a la ley de cambio climático tienen escaso o nulo calado industrial, y ninguna de las tres hace referencia alguna a los hidrocarburos.

El Gobierno vasco ha mantenido, hasta la fecha, su intención de explorar el subsuelo vitoriano en busca de gas natural, en vistas de que pueda ser extraído en el futuro siempre mediante técnicas convencionales (nunca a través del 'fracking', prohibido en Euskadi desde 2015). El departamento de la consejera Tapia ha defendido en numerosas ocasiones que este hidrocarburo, sobre todo si es autóctono, es una fuente de energía óptima para esta etapa de transición que se abre hasta 2050, año en el que la totalidad de la electricidad en España deberá ser generada con fuentes renovables, como la energía solar o la eólica. Pero en cuanto la nueva ley entre en vigor, el hipotético yacimiento de gas alavés no podrá ser ya explotado. Su exploración parece, por tanto, carecer de sentido pues supondría "un derroche de dinero público" sin posibilidad de retorno, tal y como recuerdan a este diario fuentes de Unidas Podemos y EH Bildu. La nueva posición del PNV en el Congreso podría tener repercusiones en las decisiones que tome, a partir de ahora, el Gobierno vasco en relación con este yacimiento alavés, máxime cuando el Partido Socialista, su socio en el Ejecutivo autonómico, ha sido el precursor de esta primera ley de cambio climático junto a la formación morada.

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