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Urkullu cree que la decisión de la UEFA de descartar Bilbao puede tener motivaciones "políticas"

Por su parte, el portavoz del Ejecutivo, Bingen Zupiria, acusa a la confederación deportiva de "chantajear a Bilbao, Bizkaia y Euskadi"

El lehendakari Iñigo Urkullu en su llegada al Parlamento / EP
El lehendakari Iñigo Urkullu en su llegada al Parlamento / EP

El lehendakari Urkullu , ha expresado su "decepción" por el rechazo de la UEFA a que Bilbao sea una de las sedes de la Eurocopa tal y como estaba previsto. Una decisión que considera que puede estar motivada por razones "políticas" y por la que las instituciones vascas podrían exigir indemnizaciones. Por parte, el portavoz del Ejecutivo vasco, Bingen Zupiria, ha elevado un poco más el tono y ha acusado a la UEFA de "chantaje".

El lehendakari se ha referido de esta forma a la decisión de la UEFA de rechazar que Bilbao albergue partidos de la Eurocopa que se disputara entre junio y julio, una medida que este organismo ha justificado por las restricciones a la asistencia de público a eventos deportivos que, por motivos sanitarios, se encuentran vigentes en Euskadi. Zupiria ha acusado a la UEFA y a la Federeción Española de Fútbol de haber querido "chantajear" a Bilbao, a Bizkaia y a Euskadi.

Urkullu ha expresado su "decepción" por esta decisión, dado que las instituciones vascas habían hecho una "apuesta" para que Bilbao fuera sede de la fase final de la competición europea, para lo cual incluso se había firmado ya un contrato. El lehendakari ha recordado a la UEFA y a la Federación Española de Fútbol que existe un contrato que "compromete a organizaciones e instituciones". Urkullu ha asegurado que no entiende "qué razones han podido llevar a la UEFA, con apoyo de la Federación Española" a adoptar ahora está decisión.

Además, ante la posibilidad de que Sevilla pueda sustituir a Bilbao como sede de la Eurocopa, ha afirmado que desconoce "qué garantías de cumplimiento" de las medidas sanitarias frente a la pandemia pueden ofrecer, para finales de mayo o junio, "otros lugares" del Estado español respecto a Bilbao.

"Está ocurriendo algo muy extraño"

El lehendakari ha recordado que en el ámbito internacional, pueden observarse "suficientes ejemplos" de aplazamientos o de celebraciones de competiciones deportivas "sin público". "Puedo entender que la UEFA persiga unos objetivos económicos; pero eso no pasa por poner en riesgo la salud de los aficionados", ha subrayado.

A juicio del lehendakari, lo que está ocurriendo con este tema es "muy extraño". De hecho, ha denunciado que está es una decisión "anunciada" y que, a su juicio, puede tener "un cariz político".

Respecto a la posibilidad de que Sevilla sustituya a Bilbao como sede, ha recordado que la semana pasada, la Federación Española de Fútbol y la Junta de Andalucía ya plantearon esa alternativa. En este sentido, ha afirmado que desconoce cuáles son las condiciones sanitarias a las que, "a día de hoy", se puede "comprometer" la Junta y el Gobierno central "en relación a lo que puede ser la presencia de público en condiciones sanitarias que no son las que se puedan dar en Bilbao".

2,5 millones de euros comprometidos

El Ayuntamiento de la capital vizcaína tenía adjudicados ya contratos por valor de 2,5 millones de euros dentro de los preparativos para la celebración de la competición, y de ese montante, la mitad, 1,3 millones, están ya pagados a las respectivas empresas. Se trata de contratos relacionados fundamentalmente con  la seguridad del entorno y que llevan fraguándose desde 2018, año en el que se acordó que la Eurocopa de 2020 se celebraría en Bilbao, con presencia de la Selección Española.

Pero más allá del gasto comprometido, la pérdida fundamental está en el impacto económico que la celebración de esta competición deportiva en Bilbao tendría sobre el entorno. Especialmente sobre los hosteleros y hoteles muy castigados por la crisis económica derivada de la pandemia. En total se estima que el impacto podría ascender a  30 millones de euros -teniendo en cuenta que el límite de espectadores se reduciría a un 25%-. Si se hubiera podido llenar San Mamés el impacto podría haberse elevado a 90.000 euros extrapolando lo conseguido en otras competiciones con menor impacto como los mundiales de rugby. 

La mayor pérdida, no obstante, tiene que ver con la marca y la imagen, ya que un partido de estas características se ve por televisión por miles de telespectadores que ubicarían Bilbao en el mapa.

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