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Vista de la antigua mina Concha II. / Museo de la Minería del País Vasco

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La desaparición y la permanencia de la antigua Gallarta

Andrea Mendiola

Empleo, Inclusión Social, Igualdad Diputación de Bizkaia. / DFB

Un paisaje deslumbrante

Corrían los estertores del siglo XIX cuando se organizó la mayor explotación de hierro del mundo en los montes de Triano. Algo que obligó a trasladar el pueblo entero a otro lugar para poder explotar la montaña. Miles de personas tuvieron que irse a la nueva Gallarta para que la montaña fuera trabajada por mineros que trabajaban en condiciones casi infrahumanas.

Esa mina, clave para estudiar y explicar la historia de la minería de hierro en Euskadi, es conocida hoy como Concha II y allí se ubica precisamente el Museo de Minería del País Vasco. Quienes lo visitan pronto quedan asombrados no sólo por su interior, sino también por la visión de lo que queda en el paisaje de dicha explotación. Lo que se ve es una enorme cavidad en forma de cono invertido que sorprende y deslumba a partes iguales. 

En cifras, Concha II tiene 700 metros de largo por 350 metros de ancho y 187 metros de profundidad, de los cuales 37 están en cota bajo el nivel del mar y 20 inundados. Al observarlo desde el Museo, con la bahía de Getxo al otro lado, cualquier visitante siente que lo que tiene delante es un lugar especial. Un paisaje de alto valor cultural que, además, es simbólico por los mineros que allí trabajaron y por ser la tierra donde nació y se hizo un nombre Dolores Ibarruri, la Pasionaria.

En el artículo "Historia de una mina, historia de un pueblo", publicado en 2009 en una revista de geología, Oihane Herrera, subdirectora del Museo de la Minería del País Vasco, y Virginia Ormaetxea, geóloga, narran las vicisitudes históricas de todo lo que allí ocurrió. 

Auge y caída de un barrio

En su origen, el barrio minero de La Gallarta "fue una barriada rural del concejo de Santa Juliana de Abanto", explicaban las autoras en dicho artículo. Pero "por su situación geográfica, estar en el centro de la zona minera y estar mejor comunicada con el resto del valle", se convirtió en "el centro de referencia de la comarca, aumentando considerablemente su población durante los años de mayor actividad extractiva". 

Sin embargo, la minería influyó sobremanera tanto en el crecimiento exponencial como en la caída en desgracia del barrio. "Entre 1959 y 1985 la extracción a cielo abierto del mineral que se hallaba en el subsuelo de este barrio provocó el desalojo progresivo de los habitantes y el derribo de las viviendas, procediendo así a la expropiación forzosa". La primera calle derribada en aquel momento sería la calle Peñucas, situada en la zona alta de Gallarta, justo donde nació 'Pasionaria'. 

Derribo a derribo, muchas familias eran realojadas pero otras no tenían tanta suerte. "Algunas de las familias incluso tuvieron que emigrar a otros barrios y municipios del entorno próximo", exponen las expertas. A esos problemas había que sumar otros, los derivados de los métodos que empleaba la Compañía Franco-Belga de Minas de Somorrostro, primera encargada de la explotación de esta mina. Grietas y desprendimientos que complicaban mucho la vida a los vecinos

Pese a los problemas generados a los habitantes, lo cierto es que la mina dejó de ser rentable poco a poco. "El 15 de noviembre de 1983, Agruminsa, la última compañía en funcionamiento, abandonaba la extracción de carbonato a cielo abierto y cesaba la actividad subterránea de la mina definitivamente en 1993".

Mina de Gallarta.
FOTO: Mina de Gallarta.

Símbolo de la lucha obrera

Como ya se contaba en otro de los reportajes que conforman esta serie, hace 131 años Bizkaia fue el escenario de la primera experiencia de una huelga general obrera en España que conmocionó a la opinión pública de la época. En mayo de 1890 se inauguró lo que Unamuno calificaría como “el periodo de las huelgas, de las grandes huelgas”, ya que desde ese año y hasta 1910, la provincia conoció cinco parones generales de amplia dimensión. Esto convirtió a Bizkaia en uno de los polos de movilización obrera más importantes de todo el país, y en uno de los núcleos más fieles al socialismo del PSOE y relacionado con la Unión General de Trabajadores.  

Dentro de esta lucha obrera, hubo un sector que tuvo mucho peso y esa fue la minería. Y si hubo un escenario que fue clave para estas protestas ese fue La Arboleda, el poblado minero de Gallarta. La minería ha sido importante para esta zona desde la época romana, y para finales del siglo XIX, el 10% de la producción mundial de minerales se extraída de estas minas vizcaínas. Hubo una enorme cantidad de personas trabajando en estos lugares de todas partes de España y hubo incluso pueblos enteros de Andalucía que se trasladaron hasta Gallarta para trabajar en las minas.  

Ese trabajo durísimo de los mineros, con jornadas larguísimas y sueldos bajísimos, convirtió al lugar en símbolo de la lucha obrera. Algo que además alimentó el hecho de que allí viviera un matrimonio muy conocido. 

Un grupo de mineros de La Arboleda.
FOTO: Un grupo de mineros de La Arboleda.

La Pasionaria, natural de Gallarta

Como se ha dicho, La Pasionaria era de Gallarta, donde nació en 1895. Era hija precisamente de un minero con ideología carlista y procedencia vasca y de una madre de procedencia castellana. Así, desde su nacimiento conoció las penurias de la mina. Ella misma se casó con Julián Ruiz, un líder sindical de la mina con el que estuvo unida diez años.

Es de sobra conocido como en los años 20 y 30 del siglo pasado Dolores Ibárruri se convirtió en una de las líderes del movimiento obrero, cómo tuvo que exiliarse a la URSS tras la Guerra Civil y cómo volvió a España, como miembro del PCE, tras la muerte del dictador Franco y la llegada de la democracia. 

Dolores Ibarruri, la Pasionaria, en un mitin de los años 30 / EFE.
FOTO: Dolores Ibarruri, la Pasionaria, en un mitin de los años 30 / EFE.

El valor cultural de Gallarta

Las citadas Herrera y Ormaetxea concluían en su detallado estudio que esta mina "es un elemento primordial para entender el proceso de industrialización del País Vasco, un elemento clave para transmitir a las generaciones futuras la historia de la minería del País Vasco".

"Concha II -agregan- se ha convertido en un símbolo social con significado colectivo". Y arguyen que "este elemento forma parte de nuestra historia más reciente, de la vida de las personas del entorno, así como marcó la vida social y asociativa del núcleo principal del municipio de Abanto y Ciérvana". "Todos estos siglos de historia ligados a la minería y experiencias como la del barrio de Gallarta han hecho que surja en los habitantes un importante sentimiento de identidad minera".

La mina y el barrio de Gallarta desaparecieron, pero ese incalculable valor cultural permanece.