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La caída del 30% de los alumnos que iniciarán el próximo curso ahoga a los colegios vascos

En tan sólo cinco años, el número de alumnos que inicia la matriculación la próxima semana ha caído en más de 17.000

Una andereño leyendo un cuento en un aula de infantil/EP
Una andereño leyendo un cuento en un aula de infantil/EP

El número de alumnos que iniciará la matriculación la próxima semana en Euskadi para el curso 2022/2023 ha caído en más de 17.000 escolares en los últimos cinco años. Según datos que el Departamento de Educación ha facilitado a 'Crónica Vasca', 59.327 menores de entre 3 a 5 años iniciaron el curso escolar 2017/2018. El próximo lunes serán muchos menos los que inicien la elección de un colegio para iniciar su etapa educativa. En concreto, un 28,9% menos de niños y niñas en edad de inicio de su escolarización. Y es que, según fuentes del Eustat,  los niños de esas edades nacidos entre 2017 y 2019, ascienden a 42.214 en el País Vasco. Si hace unos años eran algunos padres y madres los que recurrían a la picaresca con el padrón para poder matricular a sus hijos en unos centros concretos, ahora son los colegios los que se pelean por captar a los alumnos y hacer frente a las consecuencias que acarrea la pérdida de pupitres.

El reto demográfico es una de las grandes cuestiones que gravita sobre el mundo educativo y es que la bajada de la natalidad que padece Euskadi anualmente durante la última década, unido a las aún peores predicciones demográficas que apuntan los expertos para los próximos años, dirige a los centros educativos a un inexorable cierre de aulas y a la necesidad de replantear la planificación de las plantillas docentes. El descenso de la natalidad hace que haya más plazas disponibles que niños en las aulas y los colegios, tanto públicos como concertados, se lanzan a competir por conseguir los nuevos alumnos durante el periodo de matriculación, que arranca este lunes 17 y se extiende hasta el 28 de enero, y garantizar así unos, su número de aulas y profesorado y, otros, su propia subsistencia.

Este curso arrancó con 5.259 alumnos menos en las etapas educativas que van desde Educación Infantil hasta Bachillerato y Formación Profesional. Esta cifra representa un descenso del 1,41% respecto al curso pasado y viene marcada por el descenso de la tasa de natalidad que repercute directamente en las etapas inferiores. Así, la caída en Educación Infantil fue del 5,08% en relación al pasado curso en la etapa de 0 a 2 años, mientras que el descenso se acrecienta al 6,21% entre los 3 y 5 años. En Primaria, el número de alumnos desciende un 1,79% este año, mientras que en la Educación Secundaria las cifras no presentan una variación significativa.

En 2020, último año contabilizado por el Eustat, los nacimientos cayeron a su mínimo histórico, el 6,7%, desde que el Instituto Vasco de Estadística cuenta este registro desde 1975. El descenso de la natalidad en la última década es relevante, ya que si en 2010 hubo 21.159 nacimientos en Euskadi, en 2020, el número se sitúa en 14.739, 6.420 nacimientos menos. 

La consecuencia de este descenso poblacional para el sistema educativo es la reducción de sus clases, con especial relevancia en las primeras etapas escolares, pero en los próximos años tendrá su efecto sobre los cursos superiores generando un efecto de bola de nieve que arrastrará pupitres y conllevará al cierre de aulas y a una reducción del sistema escolar. 

La matriculación cae un 13% en Infantil

Un estudio del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI) refleja que la matriculación ha caído un 13% en Educación Infantil en cinco años desde el curso 2015/2016 hasta el curso 2020/2021 que ha pasado de contar 79.754 escolares a 68.875 en las dos redes educativas. Este descenso se agrava con la situación pandémica que genera miedo y desconfianza en algunas familias, sobre todo en cursos donde la escolarización no es obligatoria, como el caso de infantil. El informe no es nada halagüeño de cara al futuro, ya que estima que de aquí a 2028, las matrículas caerán más de 11,6 puntos y evidencia que las proyecciones a largo plazo serán "más pesimistas" todavía que las ya de por si negativas de la actualidad.

La tendencia descendente en las gráficas demográficas prevé índices dispares de alumnos en las diversas etapas educativas a medida que repercuta en el tiempo las oscilaciones a la baja en los niveles de natalidad. Así y, según las previsiones del Eustat, la matriculación en Educación Primaria caerá un 15,1% antes del 2030 con una tendencia a la baja en todos los territorios, excepto en Álava, que contará con una cierta estabilidad en los primeros años. 

El análisis establece en cambio una predisposición ascendente de 4,5 puntos en la ESO hasta 2025 para descender posteriormente hasta lograr una cierta estabilidad en los últimos años con una bajada de 5,8 puntos. Por su parte, en Bachillerato crecerá la matrícula en 10 puntos hasta 2029, momento en el que comenzará su decrecimiento paulatino.

Niños vascos de origen extranjero

La red educativa no sólo tiene que amoldarse a la baja natalidad sino también a una nueva realidad creciente derivada de la demografía. Actualmente casi tres de cada diez nuevos bebés nacen del vientre de una madre de origen extranjero. La distribución de los nacimientos en función del origen de las madres muestra un aumento progresivo de los niños y niñas que nacen en Euskadi con madre de origen extranjero que han pasado de representar el 15,9% en 2010 al 28,5% en 2020. Por ello, el ISEI-IVEI, plantea abordar una nueva "gestión y planificación de los centros escolares para adaptarse a esta nueva situación" y poder tener al sistema educativo mejor preparado para acometer la nueva realidad demográfica y educativa. 

Miles de estudiantes menos, aulas vacías

En este contexto, los colegios públicos y concertados centrarán sus esfuerzos en el periodo de matriculación de los próximos días por lograr que el mayor número de los 42.214 niños y niñas con edad de iniciar su escolarización ingrese en sus centros. El objetivo, intentar paliar las nefastas consecuencias que la bajada de la natalidad supone para ellos. La escuela pública tiene que reducir el número de aulas por la falta de alumnos y adecuar al profesorado a este nuevo contexto, mientras que la escuela concertada ve peligrar la concertación por cada clase ante la dificultad de llegar al mínimo que exige Educación de 17 alumnos por aula. Según los datos del Departamento, son 700 los centros educativos existentes en Euskadi, de los cuales 452 son públicos, el 65% del total, que se reparten casi a partes iguales los estudiantes de la comunidad, ya que el 51,2% de las familias se decanta por la red pública para la educación de sus hijos, mientras que el 48,8% lo hace por la privada-concertada

 

 

 

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