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"Durante el confinamiento unas parejas han visto que no se aguantan y otras se han reconquistado"

Silvia Llop es conocida como “la psicóloga del amor” y su consulta está llena de parejas en busca de solución a sus conflictos y de personas que sienten que su amor ha terminado pero no saben cómo poner el punto y final

Silvia Llop
Silvia Llop

Durante la pandemia han sido muchas las parejas que se han tambaleado. Algunas incluso se han roto pero otras se han fortalecido. Hay a quienes aún les pasa factura el confinamiento y andan buscando la forma bien de poner fin a una relación o bien apuntalarla para continuar.

Silvia Llop es conocida como “la psicóloga del amor”. Su consulta está llena de parejas en busca de solución a sus conflictos y de personas que sienten que su amor ha terminado pero no saben cómo poner el punto y final definitivo.

¿Hablamos de pareja? ¿Hablamos de amor? ¿Hablamos de “follamigos”?

Tenemos unas ataduras y unos encadenamientos mentales a nuestras parejas que necesitamos a alguien que nos de un empujoncito y nos diga que eso no tiene por qué ser así. ¿Por qué nos cuesta tanto salir de las relaciones?

Yo de lo que trato ese de abrir posibilidades a la gente. Muchas veces pensamos que si me va mal es porque me ha tocado y lo dejo pasar sin darme cuenta de que soy yo quien puede cambiar la situación. No tenemos porqué perpetuarnos en una mala relación.

Y lo malo es que incluso normalizamos esa situación dañina para las dos partes.

Esto le pasa a mucha gente porque tendemos a pensar que somos las únicas a las que no les va bien es su relación. Vemos en redes sociales mucho amor y buena relación pero esto no siempre es real. Vivimos nuestro problema en silencio y pensando que así es el amor. No, no tiene porqué ser así. No hay que quedarse encallado ni aceptar cosas que no te hacen feliz y encima te bajan la autoestima.

¿De qué nos hemos dado cuenta durante la pandemia y el confinamiento?

Hay dos vertientes. Por una parte están las parejas que se han dado cuenta de que no se aguantan. No estamos acostumbrados a convivir de verdad y cuando nos hemos visto más tiempo del habitual y hemos compartido espacio durante 24 horas nos hemos dado cuenta de que no conocemos a la otra personas y que además, no nos gusta. Por otra parte están quienes han pasado solas el confinamiento y se han encontrado de repente con todos sus ex. He visto a muchas personas que por aburrimiento y por sentirse solas han vuelto a contactar con sus anteriores parejas, en algunas ocasiones con éxito y en otras volviendo a reproducir modelos que ya habían superado.

“Libérate de los tontos del higo y encuentra a una persona que te trate como te mereces” nos dices. No es fácil eso.

Si sientes que estás totalmente enganchada a la otra persona o no te sientes los suficientemente fuerte para liberarte va a ser difícil que seas feliz en una relación. Nadie que no te trate bien en el amplio sentido de la palabraa merece que te quedes a la espera de que la cosa cambie. Tu cuerpo incluso te va a enviar señales de que necesitas un cambio.

Ha aumentado considerablemente el uso de las aplicaciones para ligar a través de internet. Se ha puesto difícil ligar en los bares, los centros de trabajo porque teletrabajamos o los gimnasios. ¿Cómo ves esos nuevos espacios de ligoteo?

Yo soy muy fan de esas aplicaciones, lo era antes incluso de la pandemia. Es una buena forma de conocer a otras personas de una manera más directa. En un bar es más difícil romper las barreras, sobre todo por el día. En las aplicaciones se supone que la otra persona está en la misma situación que tú, buscando, y por eso es todo más rápido y sencillo. Sin embargo eso tiene que trasladarse a la vida real y es ahí donde empieza todo el mejunje…. Pasa que hay personas que desaparecen al de poco de empezar una relación, otras que mienten, las hay que son muy vulnerables y cuya autoestima no está preparada para que le juzguen continuamente, etc. Yo le llamo “la jungla” a las aplicaciones pero bien utilizadas y con atención a lo que dices y te dicen pueden ser muy útiles.

Has publicado “Mándalo a la mierda”, un trabajo en el que planteas la necesidad de acabar cuanto antes con una relación que nos pesa.

Es muy importante que sepamos poner punto y final a las cosas. Tenemos la costumbre de esperar y esperar a ver si la situación cambia sin reconocer lo que queremos en una relación y cuándo está acabada. Hay relaciones que se ven ya finiquitadas pero se van arrastrando hasta que acaban de mala manera. Es mucho peor esto.

Se trata de que nos quitemos la venda ¿no?

Nuestros mecanismos internos suelen ir por libre pero si nos hacemos las preguntas adecuadas nos daremos cuenta de lo que queremos y necesitamos. Tenemos muchos bloqueos que nos hacen relacionarnos siempre con el mismo tipo de personas. Las tenemos identificadas y sabemos que son dañinas para nosotros pero no nos atrevemos a preguntarnos qué podemos hacer para no toparnos más con ese patrón.

Hablando de patrones. Especialmente entre las mujeres se dice que algunas tienen imán para atraer a aquellos hombres que menos les convienen y que peor les tratan. ¿Por qué pasa esto?

Atraemos siempre a un mismo patrón por inseguridad. Si siempre encontramos personas que no nos valoran, que nos tratan mal o que no nos dan lo que queremos tenemos que preguntarnos que estoy haciendo mal para que esto me pase, que es lo que está pasando en ti para que no te valores lo suficiente. No todos los hombres son malos, lo que tienes que hacer es trabajar tus valores y tus miedos. Hay que salir de los atascos.

¿Qué pasa cuando alargamos artificialmente las relaciones?

Pues entre otras cosas que la autoestima, que es la gasolina del alma, cae. Si se te agota, te paras y no tienes combustible para salir de ese embrollo. Si hay una persona que nos la está robando constantemente lo que tenemos que hacer es huir cuanto antes de ese infierno.

¿ Y cómo salgo de esa mala relación?

Pregúntate primero si tu relación te da satisfacción o te está lastrando. Si la respuesta es la segunda opción habrá que acelerar el proceso, tomar una decisión y superar la ruptura cuanto antes. Si hay alguien que no quiere estar contigo hay que dejarlo marchar. En siete días podemos volver a funcionar en relaciones futuras si nos hemos analizado y nos hemos reciclado. Eso sí, hay que descargar la mochila de todos los males que hemos cargado.

Es muy importante lo de descargar la mochila para empezar de cero otra relación.

Si seguimos acumulando todas las porquerías que nos han dejado las malas relaciones nos desvalorizamos y nos convertimos en seres muy poco atractivos para otras personas. Primero te tienes que comprometer contigo misma, quererte y valorarte para que te quieran los demás.

¿Qué papel juega el sexo en las relaciones?

El sexo está estupendo y tiene que estar en todas las relaciones. Eso sí, tiene que ir acompañado de otras muchas cosas porque si no se convierte en algo de usar y tirar. Durante la pandemia han aumentado también las relaciones a distancias con sexo incluido.

Tenemos que convertirnos en protagonistas de nuestra vida y decir siempre lo que queremos o no en una relación.

Claro! Nunca hay que basar las relaciones en lo que la otra parte quiere o necesita. Esta es la pieza clave, no construir una pareja en base a lo que te piden. Si no puedes ser tú y sientes que la relación no te está haciendo bien hay que zanjarla. Lo sueltas y ya llegará otro u otra que te dará lo que quieres.

¿Qué pasa con eso tan normalizado ahora como son los “follamigos”?

Pues pasa que los follamigos están ocupando el espacio que debería ocupar tu pareja. Si tienes uno, dos o los que sean te están impidiendo tener una pareja real. Muchas personas dicen que tienen amigos solo para el sexo hasta que encuentren una pareja para compartir la vida pero es que encontrarla en esas condiciones es imposible. Como ejemplo te digo que si tú quieres entrar en un sitio y está ocupado por otras personas, no vas a entrar. Pues eso es precisamente lo que pasa con los follamigos, que te impiden dar con la persona adecuada para ti porque estás ocupado con otras.

En las relaciones que se crean especialmente en las redes sociales se da mucho el “goshting”, es decir, personas que desaparecen sin decir adiós. ¿Cómo afrontamos eso?

Nos autoengañamos con aquellas personas que durante un tiempo nos han colocado en el centro de sus vidas pero que sin más ni más desaparecen. Lo justificamos diciendo que tendrá trabajo, estará ocupado, no le gusta el móvil… Si te deja de llamar es que ya no quiere estar contigo. Hay que ponerse en valor y no estancarnos con personas que desaparecen sin más ni más.

Déjanos un mensaje final para que hagamos de nuestra relación un caso de éxito.

Lo más importante es que tomemos el mando a distancia de nuestra vida, que no lo dejemos en manos de otra persona. Si somos nosotras o nosotros quienes dirigimos nuestras emociones y controlamos nuestra vida la cosa irá bien. Y pensemos también en la compatibilidad con la otra persona. Preguntémonos cosas como si me gusta cómo nos comunicamos, si puedo expresarme libremente, si puedo ser yo en todo momento. Pongamos en la balanza las respuestas que nos damos y si sale a tu favor la relación puede salir bien.

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