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'Ego Non', la plataforma civil que quiere terminar con el silencio frente a ETA y Sortu

Se trata de una asociación de ciudadanos vascos y navarros para la confrontación cívica que reivindica la implicación de los ciudadanos ante los actos de apoyo a los presos de ETA

Cuatro miembros de 'Ego Non' en Arrasate sujetando una pancarta contra el apoyo a los presos de ETA.
Cuatro miembros de 'Ego Non' en Arrasate sujetando una pancarta contra el apoyo a los presos de ETA.

Hace justo una semana, Arrasate celebraba una polémica manifestación en favor de una nueva política penitenciaria que impida "cadenas perpetuas encubiertas" como la que denuncia que se la aplica a Herni Parot. Una manifestación que iba a ir acompañada de una marcha en homenaje al ex terrorista y que Sare se vio obligada a suprimir por la presión social, mediática y política. Una serie de pancartas estuvieron colocadas durante todo el día con distintos puntos del municipio con mensajes en favor de "la vuelta a casa" de algunos presos de ETA. Pero no estuvieron solas. Junto a ellas, con el transcurso del día, aparecía otro nuevo mensaje "Porque fueron asesinos, son presos", un mensaje portado por cuatro miembros de una nueva iniciativa social: 'Ego Non'.

Se trata de una asociación de ciudadanos vascos y navarros para la confrontación cívica. Así lo define Óscar Monsalvo, el impulsor de esta plataforma que nació hace unos meses pero que ha tenido ahora su acción más visible hasta la fecha. Desde Ego Non, consideran que hay que reivindicar la memoria sobre el terrorismo, pero también confrontar la "constante ocupación" del espacio público por parte de la izquierda abertzale con "mensajes e imágenes inaceptables". "Lo que nos mueve por tanto no es una labor de memoria ni de desagravio, sino la necesidad de ofrecer una alternativa a las dos posturas mayoritarias ante la celebración de la barbarie: la complicidad de la izquierda abertzale y la indiferencia o las condenas vacías de gran parte de la sociedad", explica Monsalvo.

Panel con las víctimas de Henri Parot en el homenaje celebrado en el Memorial de las Víctimas del Terrorismo. / EP
Panel con las víctimas de Henri Parot en el homenaje celebrado en el Memorial de las Víctimas del Terrorismo. / EP

"No sirve con pensarlo, hay que decirlo"

El lema de la asociación es ‘Etiam Si Omnes, Ego Non’ (Aunque todos -o muchos- lo hagan, yo no). Ellos creen que hay mucha gente que está en contra, y que ,además de pensarlo, hay que decirlo, "porque si no se le está dando legitimidad a algo que, en principio, a casi todos nos parece socialmente inaceptable". "Decir que un “preso” como Henri Parot es un asesino puede parecer una obviedad, pero es una obviedad que se anula cuando en EITB se refieren a los presos de ETA como simples presos, o incluso como presos políticos. Así que las cuestiones por las que luchamos son también cuestiones lingüísticas: vincular el discurso público a la realidad y a los hechos, y no a relatos que pretenden edulcorar nuestra historia reciente", añade el impulsor de esta plataforma.

Por ahora, esta asociación está compuesta por unos pocos ciudadanos vascos y navarros que, en su mayoría, no se conocían entre si, y tampoco tienen experiencia en asuntos políticos o sociales. Aseguran que detrás de ellos no hay ningun partido político ni ninguna asociación de victimas, pero están abiertos a cualquier persona que comparta sus fines y principios.

Monsalvo detalla que el momento que desemboca la idea de crear Ego Non fue el resultado electoral de las últimas autonómicas con 21 escaños para EH Bildu. "Muchos de nosotros llevábamos varios años viendo qué es lo que hacía la izquierda abertzale, en las calles de tantos pueblos y ciudades del País Vasco y Navarra, y los casi 250.000 vascos que les dieron su voto también lo han visto. Es decir, más de una cuarta parte de los votos en el País Vasco fueron a una formación que no es que no “condene la violencia”, sino que promueve actos de homenaje a quienes durante años fueron expulsando de la sociedad vasca, mediante el asesinato o la amenaza, a muchísimos ciudadanos. Es eso lo que nos lleva a pensar que hay que hacer algo, y lo único que podemos hacer, lo mínimo, es mostrar y evidenciar un rechazo moral", considera Monsalvo.

Un ongi etorri en Euskadi.
Un ongi etorri en Euskadi.

Un intento institucional de "olvidar todo aquello"

Este columnista y profesor de filosofia asume que se ha perdido la proactividad contra acciones como los 'ongi etorris', pero en cierta manera lo ve como algo normal y "bueno", en el sentido de que ha desaparecido el terrorismo. Considera que hoy quedan los efectos sociales y políticos de todos esos años de atentados, secuestros y amenazas, y queda también el intento de olvidar todo aquello. Por tanto, creen que el problema al que se enfrentan no es el mismo, pero sigue siendo necesario posicionarse frente a quienes entienden que todo aquello es hoy "motivo de orgullo". Esto no hace, sin embargo, que opinen que la gente sí está mirando para otro lado porque "es incómodo ver que todo esto no se ha quedado en el pasado".

Sobre los 'ongi etorris' lamenta que se hayan normalizado: "No son actos por los derechos humanos, estamos hablando de actos de bienvenida y homenaje a asesinos. ¿Y qué hay ante eso?, ¿qué es lo que ofrecemos como sociedad? Alguna condena genérica, y ya. Pero es que esos actos no son espontáneos, los organiza la segunda fuerza del Parlamento. La sociedad no es que esté mirando hacia otro lado, sino que una parte considerable se suma a los aplausos cuando hay que ir a votar".

El incansable trabajo realizado por Gesto por la Paz en los años más duros del terrorismo o el Espírito de Ermua que despertó con el secuestro, y posterior asesinato, de Miguel Angel Blanco, no es precedente de esta nuevo movimiento social, pero sí trabajan para que todo aquello no se termine diluyendo o deformando. "Era otra época con unas circunstancias muy distintas, terribles. Lo que hicieron algunas personas durante aquellos años fue algo heroico, era resistencia sabiendo que te podían asesinar. Aquello merece todo el respeto y sabemos que lo nuestro, nuestro contexto, es otra cosa. Aquello fue resistencia frente al asesinato, y posicionarse implicaba la posibilidad de que un día alguien te pusiera una bomba o te pegase dos tiros. Hoy lo que se denuncia no es el asesinato, sino el intento institucional de olvidar todo aquello, de borrar los nombres", apunta Monsalvo.

Una de las manifestaciones de Gesto por la Paz
Una de las manifestaciones de Gesto por la Paz

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