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El enoturismo en Rioja Alavesa aún tendra que esperar para recuperarse de este "año dramático"

Las bodegas y negocios de la Ruta del vino de Rioja Alavesa afronta con ilusión esta época de vendimia aunque convencidos de que no se acercaran "ni de lejos" a cifras precovid

Enoturismo en Rioja Alavesa. / Bodegas Valdelana
Enoturismo en Rioja Alavesa. / Bodegas Valdelana

Antes de la llegada de la pandemia, el enoturismo se había consagrado como uno de los mayores atrayentes para el público nacional y también internacional. El volumen de negocio producido solamente por las visitas a bodegas y museos que forman parte de las Rutas del Vino de España en 2019 generó un impacto económico de más de 85 millones de euros , lo que supuso un crecimiento del 5,68% respecto al año 2018. Rioja Alavesa recibía en aquel año más 204.000 visitantes, una cifra que superaba la de los años precedentes. Una tendencia al alza que se veía truncada con el coronavirus y sus restricciones.

Al cierre de 2020, los establecimientos de esta comarca hablaban de perdidas en los negocios del 59% de la facturación: 53% en el comercio y la hostelería y 72% en las empresas turísticas. Ahora, con el avance de la vacunación y el final de la emergencia sanitaria en Euskadi, el sector afronta esta época de vendimia con mucha ilusión.

María Jímenez es la gerente de la Ruta del Vino Rioja Alavesa y explica que en 2020 hubo algunos cierres definitivos de empresas turísticas pero las previsiones apuntan a una recuperación: "Este año, todo se reabrió casi al completo para Semana Santa e incluso hemos tenido apertura de nuevos establecimientos. Esto anima al sector y a la comarca en su conjunto. Hay ganas de trabajar, de recuperarse, de seguir adelante y hacer que Rioja Alavesa siga siendo una de las potencias turísticas nacionales".

El grupo para las visitas a bodegas ya no tiene límites y la perspectiva es que, al igual que otros años “normales”, a lo largo de octubre y hasta el puente de diciembre, visiten esta ruta más turistas y puedan recuperar algo de este año y medio tan "dramático". Sin embargo, María Jimenez insiste en que hay que ser realistas y que "sin lugar a dudas, en 2021 no nos acercaremos ni de lejos a los datos precovid.

"Finales de julio y agosto han sido muy buenos pero ya en septiembre ha habido de nuevo un bajón importante. Esperamos remontar de nuevo con la vendimia aunque evidentemente no va a paliar la crisis generada. No queremos ser pesimistas pero el invierno es largo y la Semana Santa en 2022 es a mediados de abril por lo que nuestros establecimientos deben planificar bien su estrategia de resistencia hasta que se retome la actividad turística de nuevo", añade María Jiménez.

Aún es pronto para hacer predicciones sobre la afección que dejará este mes de octubre, pero lo que sí pueden adelantar es que así como al comienzo del año todos los visitantes eran nacionales, en verano y otoño se han visto más extranjeros. Mientras tanto, los distintos agentes que son protagonistas dentro de este enoturimos se preparan para hacer frente a este año de maneras "dispares: "Cada uno debe buscar la suya teniendo en cuenta su unidad de negocio y a quién se dirige. Para alguien que hace Kayak en el Ebro, la temporada está a punto de terminar por las condiciones climáticas… Los wine bars han estado a rebosar en verano pero igual no se pueden habilitar en el exterior ahora que llega la lluvia y la nieve…", explica la gerente.

El turismo del vino atrae cada año en España unos tres millones de viajeros, siendo la de más gancho el Marco de Jerez, con unos 570.000, por 390.000 de Ribera de Duero y 313.000 de Rioja Alta. La Rioja Alavesa está conformada por 15 municipios que aún conservan gran parte del aspecto de las villas medievales. Con 12.000 habitantes, este territorio cuenta con 13.500 hectáreas de viñedos y cerca de 400 bodegas que elaboran anualmente alrededor de 100 millones de botellas de vino.

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