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José Antonio Aranda: "Incluso la tormenta más dura tiene su parte positiva"

El responsable de la Agencia Vasca de la Meteorología, Euskalmet, habla de los fenómenos meteorológicos y de sus consecuencias en sectores como la agricultura

José Antonio Aranda, director de Euskalmet.
José Antonio Aranda, director de Euskalmet.

La agricultura y ganadería, la acuicultura, la pesca o silvicultura, son sectores que dependen del estado del agua, la tierra y, por lo tanto, del clima, cuya variabilidad puede causar daños incalculables. El pasado viernes, la Rioja Alavesa era una de las damnificadas por las tormentas que arrasaban con un centenar de hectáreas de viñedo. Si bien la falta de estadísticas desvincula tal evento de un aumento de fenómenos meteorológicos producidos por el cambio del clima. Así lo corrobora José Antonio Aranda, ingeniero agrónomo y responsable de Euskalmet, la Agencia Vasca de Meteorología, quien afirma que si algo especial tienen las tormentas es su inestabilidad, lo que "no siempre es negativo"  

Las alteraciones meteorológicas producto del calentamiento global son algo más que un rumor, lo cual no significa que todas sus manifestaciones se estén haciendo más frecuentes o más fuertes, y si lo hacen, dependen en gran medida de cuándo y dónde está ocurriendo, en el caso de Euskadi, sin datos suficientes como para determinar qué fenómenos adversos han aumentado o se han fortalecido en los últimos años. 

Tras su paso por empresas de diversos sectores y más de 30 años como responsable técnico de la meteorología del Gobierno vasco, y con motivo del Día Internacional de Medioambiente, Aranda explica a 'Crónica vasca' el contexto de estos fenómenos, sus pros y sus contras y la importancia de la responsabilidad individual para evitar acciones que desencadenen el calentamiento atmosférico, y, con ello, manifestaciones más intensas y consecuentemente problemáticas a nivel global. 

¿Han aumentado, o lo están haciendo, lo fenómenos meteorológicos adversos?

Es difícil de determinar. Lo que sí está ocurriendo es que se está midiendo mucho mejor todo, en la medida en la que hay más información, da la sensación de que hay más fenómenos meteorológicos adversos, cuando realmente ocurren una vez cada mucho tiempo. Cuando estamos hablando de algo realmente catastrófico, se da tan pocas veces que es difícil que salga una estadística correcta. 

Otra cosa son las lluvias que superan los 50 litros por metro cuadrado, de lo que sí podríamos hacer estadísticas, pero no llega a ser una catástrofe. Una inundación como la del 83 eso sí que lo fue, pero pueden pasar siglos para que se repita.  La lógica nos dice que cuando la atmósfera está más caliente tiene más capacidad para que los vientos sean más intensos, haya más precipitación y más situaciones problemáticas. Según la media global así ocurre, el problema es que en unos sitios puede que haya más y otros menos. 

En la medida en la que hay más información, da la sensación de que hay más fenómenos meteorológicos adversos, cuando realmente ocurren una vez cada mucho tiempo

 

El pasado viernes, uno de estos fenómenos dañaba un centenar de hectáreas de viñedo en Rioja Alavesa, sin sacar conclusiones precipitadas...¿eventos de este tipo responden exclusivamente a la temporada de tormentas?

No podemos determinar si en Euskadi tenemos más situaciones adversas que antes, pero por supuesto que es posible. Sin haber estado allí, probablemente haya unas cuantas hectáreas con daños severos. A nivel de comarca, es posible que tengan más problemas con ataques de hongos, es un organismo que con humedad tiene más posibilidades de crecer. Pero también gracias esa disponibilidad de humedad, después de haber llovido abundantemente, les dará una cosecha bastante amplia. Desde mi punto de vista, no puede decirse que haya sido positiva o negativa. 

Al agricultor que le ha tocado la granizada mas fuerte o la lluvia le ha llevado parte de la tierra, maldita la gracia que le hará lo que estoy diciendo, pero hablo en términos globales.

La lógica nos dice que al estarse calentando la atmósfera, y eso sí es algo claro, los fenómenos, teóricamente al menos, deberían ser más intensos. Siempre pongo el mismo ejemplo, si pones una cazuela con agua en el fuego, el agua fría no se mueve. A medida que se calienta el agua, empieza a moverse porque hay más energía, más vapor en la atmósfera, hay más circuito de funcionamiento. Lo lógico es que haya más energía y fenómenos más intensos.

Te hablo de lo genérico, en todos los sitios no va a pasar lo mismo. En cada sitio va a funcionar de manera diferentes y es lo que no se sabe a ciencia cierta. Es como lo que está pasando ahora con la temperatura. En el ártico se ha calentado tres grados de media, en cambio la tierra se ha calentado un grado de media, en algunos sitios puede que incluso se haya enfriado. Hay estudios sobre el tema que están basado en modelos, es muy dificil darles un valor absoluto a esos estudios. Son hipótesis de futuro. 

Toda acción de la naturaleza tiene sus pros y sus contras, una inundación causa un montón de daños pero mantiene el cauce de un río con una cierta anchura para evitar que en un futuro se desborde.

 

Antes de la tormenta, podía divisarse otro fenómeno como es el Foehn sobre la sierra, ¿la orografía tiene que ver con las consecuencias de las lluvias?

La tormenta y el Foehn entre sí no tienen nada que ver, el Foehn es un fenómeno en que una masa de aire con humedad pasa por una cadena montañosa y la humedad por precipitación se mantiene en la montaña, cuando la masa de aire pasa al otro lado, como está seca, la calienta más. En un lado de la cadena y a la misma altitud puedes tener 12 grados y en el otro lado 20. 

Lo que ha sucedido en la Rioja Alavesa ha sido una situación de inestabilidad, por efectos dinámicos y cómo se situaban las borrascas, los anticiclones. Todos los años hay tormentas, el problema de estas, es que se pueden dar intensidades muy altas de precipitación, granizo o viento. Si tienen una especial característica es que son muy irregulares. Pasa por muchos motivos pero pueden coger muchísima intensidad, tanto las precipitaciones como el tamaño del granizo. En esas ocasionas puede provocar daños. 

Hablaba de que no sólo hay lado negativo...

Normalmente tienen algo bueno, que no son precipitaciones generalizadas, sino que los daños los provocan en zonas puntuales. Prácticamente todos los años hay tormentas y prácticamente todos se estropea alguna cosecha. No recuerdo bien el dicho pero viene a decir 'las tormentas a uno le hunde y los demás les beneficia'. 

Toda acción de la naturaleza tiene sus pros y sus contras, una inundación causa un montón de daños pero también tiene sus funciones positivas, mantiene el cauce con una cierta anchura de modo que en futuras inundaciones no se haya estrechado el río y pueda absorber agua y evitar que se desborde. Incluso lo más duro tiene sus partes buenas. Una tormenta por supuesto que tiene parte negativas, sobre todo al agricultor que le afecta, a los que le el granizo les ha producido muchos daños. Hay otros para los que esa lluvia va a ser muy beneficiosa para la producción. Todo tiene su parte positiva y su parte negativa. 

Una de las cosas que más comentan los agricultores es que tienen que regar más que en el pasado,  esto ya supone una pérdida para ellos

 

Aún basándonos en hipótesis... ¿los agricultores deben prepararse para el cambio?

Los agricultores se están adaptando, al hacer más calor, aunque lloviera más, que no se sabe todavía, lo que sí hay es más evaporación. Una de las cosas que más comentan los agricultores es que tienen que regar más que en el pasado. Esto ya supone una pérdida para ellos y entran variedades que pueden ser más resistentes a la sequía o variedades de ciclo más corto. Antiguamente se cosechaba casi en agosto el cereal, ahora prácticamente en julio o incluso antes. El tiempo cambia y los agricultores también. 

No puede asociarse una tormenta al cambio climático, otra cosa es que hace diez años hubiera diez tormentas al año y ahora tuviéramos veinte, sí podría ser cambio climático, pero aún no es demostrable. 

Otro fenómeno como es la sequía se produce muy pocas veces en nuestro territorio. La última problemática por falta de agua se producía a final de 89, 90. Tampoco podemos determinar si han aumentado, lo que sí lo está haciendo la cantidad de riego que tienen que utilizar los agricultores. Está claro que se está calentando la atmósfera y es mucho más que probable que detrás esté la utilización que estamos haciendo de los residuos fósiles. 

Es interesante que cada uno de nosotros -porque todos consumimos- hagamos una pequeña reflexión sobre si algunas veces de las que consumimos sobran, y tenemos que consumir un poco menos. 

Los acuerdos a nivel internacional son los que marcan una tendencia, pero no valdría de nada si a nivel individual no actuamos en consecuencia

 

Habla de responsabilidad individual, ¿cómo valora los avances de acuerdo internacionales?

Los acuerdos a nivel internacional son los que marcan una tendencia clarísima y unas líneas generales de actuación. Pero no valdría de nada ningún acuerdo a nivel mundial si a nivel individual no actuamos en consecuencia. No vale echar las culpa a los gobiernos, a la banca, a las instituciones. Cada uno de nosotros somos responsables y cada uno debemos de actuar en consecuencia. En el momento en el que nosotros como individuos empecemos a actuar en una determinada dirección, el conjunto social empieza a ir en esa dirección. 

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