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Una joven pianista vasca lanza un 'crowdfunding' para llegar a la Manhattan School de Nueva York

Sofia Sánchez Maestro tiene 21 años y asegura que aunque "no le gusta tener que pedir dinero, no le queda otra opción porque ser joven músico es muy complicado"

La joven pianista vasca Sofía Sánchez Maestro. / CV
La joven pianista vasca Sofía Sánchez Maestro. / CV

Los jóvenes están siendo uno de los colectivos más vulnerables a las duras consecuencias que esta pandemia está dejando. Al margen del evidente daño sanitario, la covid ha traído otra dura crisis económica, social y laboral y la juventud vuelve a ser la que peor parada sale. Como ya pasó en 2008. La generación más preparada de la historia, que ha estado constantemente señalada durante estos meses y que tiene que convivir con un problema de fondo tan grave como la precariedad laboral, que termina afectando a sus rentas, acceso a vivienda y estabilidad profesional. 

Interpretación Rachmaninoff: etude Op. 39 nº5 / Sofía Sánchez Maestro

No le queda otra solución que reinventarse o usar su imaginación y las herramientas de las que disponen para poder salir adelante y buscas nuevas oportunidades. Como lo ha hecho la joven pianista de 21 años Sofía Sánchez Maestro. Esta donostiarra, aunque nacida en Cantabria, ha lanzado un 'crowdfunding' para poder cumplir su sueño: hacer una prueba de admisión en la Manhattan School Of Music en Nueva York. Ella ha sido seleccionada para hacer la prueba presencial en esta escuela a principios de marzo y requiere ayuda económica para poder asistir.

Una ayuda que asciende a 2.500 euros y de los que ya ha logrado recaudar 1.500. "Mi familia intenta ayudarme económicamente, pero como no es suficiente. Siento y compruebo cada día el apoyo que estoy recibiendo de toda la gente, me emociona mucho ver que todo mi esfuerzo se está viendo recompensado", dice.

Sofía Sánchez recuerda como fue el día en el que tomo la decisión de qué quería ser de mayor: "Papá, mamá, quiero ser pianista y dar conciertos para emocionar a la gente e intentar hacer del mundo un lugar más bonito". Uno de sus primeros recuerdos es salir llorando de felicidad de un concierto. Tenía cuatro años y a los cinco ya había empezado a recibir educación musical", cuenta. Y todo comenzó con el violín aunque pronto optó por el piano.

Terminó su formación en el conservatorio profesional y entró en el centro superior de música Musikene donde se ha formado con algunos de los más reconocidos pianistas y músicos de España. A sus 21 años ya ha dado muchos conciertos en diferentes ciudades del país, su debut con orquesta fue a los 14 años y a los 15 viajó a Tokio a tocar música de Granados. Además, con tan solo 18 años ganó el 'Premio Extraordinario de Música de Cantabria' y el próximo verano dará un concierto con el Trio Noray en el Festival Internacional de Sorrento, en Italia.

"No me gusta pedir dinero pero no me queda otra opción, ser joven músico no es nada fácil"

El panorama actual para los jóvenes no es nada sencillo y Sofía Sánchez lo ha comprobado en sus carnes. "Hoy en día la situación para los jóvenes músicos no es nada fácil, tenemos que esforzarnos mucho para poder entrar en el difícil círculo de los conciertos. No cabe duda que para eso hace falta talento y esfuerzo, pero también proyección profesional, dinero y suerte", asegura la joven pianista. Explica como tanto ella como sus compañeros artistas son jóvenes muy implicados con sus estudios y están muchas horas al día su instrumento principal, más las clases en el conservatorio y los ensayos con grupos de música de cámara, orquestas...

"Aunque le eches ganas y constancia, no es suficiente. Necesitas profesores de calidad y renombre, los cuales cobran las clases caras y muchas veces tienes que desplazarte. También tenemos instrumentos muy caros que requieren un mantenimiento específico y detallado. Y cuando intentas acceder a un máster hay gastos por todas partes", detalla Sofia Sánchez Maestro.

Además añade otra cuestión más y es que "tristemente" la mayoría de conciertos que les agendan no son remunerados, "tocas por amor al arte o para intentar abrirte un hueco en este mundillo". Y a esto hay que sumar otro factor más: "El Estado no reconoce nuestros estudios como universitarios en cuanto al acceso a ayudas y si le añades el creciente desinterés de fundaciones privadas para ofrecer becas y la falta de información general sobre el sector al que pertenecemos... estamos perdidos".

Es por todo esto que la joven pianista ha tenido que probar con la vía del micromecenazgo para poder cumplir su sueño de llegar a la Manhattan School de Nueva York aunque reconoce que no le gusta tener que pedir dinero a amigos, familiares ni a desconocidos, pero "no le queda otra opción". Hay cientos de estudiantes de música tan buenos como yo que se ven en la misma situación y se quedan sin oportunidades para seguir avanzando en su carrera debido a la situación que vivimos. Es injusto y duro, pero es la realidad. Yo seguiré abriéndome camino hasta cumplir mi sueño de ser pianista y dar conciertos", asegura.

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