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Sagardui: "Fue un error, una descoordinación de la que nos sentimos responsables"

La consejera de Salud anuncia una revisión de la transmisión de las directrices para asegurar un proceso de vacunación "homogéneo"

La consejera de Salud del Gobierno vasco, Gotzone Sagardui, durante una reciente comparecencia en el Parlamento. EFE
La consejera de Salud del Gobierno vasco, Gotzone Sagardui, durante una reciente comparecencia en el Parlamento. EFE

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha reconocido en el Parlamento vasco el error que su departamento ha cometido en la coordinación del que "nos sentimos responsables". Un error que ha detallado cronológicamente gracias a la investigación realizada en Osakidetza y que hoy ha presentado en la Cámara vasca. Sagardui, tras asumir estos problemas de coordinación para trasladar de modo unitario el proceso de vacunación a todas las OSI del departamento vasco de Salud, ha anunciado también que se van a revisar y "reforzar los circuitos de información" para hacer que el sistema de vacunación sea claro y se ejecute de un modo "homogéneo". Esta falta de concreción es la que ha permitido que se hayan desarrollado diversas irregularidades en el proceso vacunación, principalmente en los hospitales de Basurto y el de Santa Marina. 

En Santa Marina se vacunaron hasta 16 personas a las que no les correspondía

La investigación ha revelado que el proceso de vacunación del Hospital de Santa Marina fue, en todo, fuera de lo previsto, que permitió que hasta 16 personas a las que no correspondía se vacunaran: el director gerente, José Luis Sabas, cuatro representantes de los sindicatos, cuatro representantes de asistencia religiosa, cuatro trabajadores de la cafetería, dos personas de la subcontrata encargada de las máquinas de vending y otros dos trabajadores de otra empresa proveedora de servicios de mensajería. Este centro funciona como una OSI independiente y, como tal, organizó su propio sistema de vacunación solicitando las dosis y adaptando una vacunación a toda la plantilla, a pesar de que la consejera de Salud ha explicado que era necesario respetar el criterio, además de vacunar sólo al personal en contacto con pacientes infectados, del de no vacunar nunca de golpe a más del 33% de un servicio, para garantizar que un efecto secundario en bloque no anulara a toda la plantilla. Un elemento que, por cierto, no estaba estipulado en el documento repartido por Osakidetza y que explica las prioridades. 

En el Hospital de Basurto se aprovecharon viales de sobra y no se registraron los vacunados 

En el caso del hospital de Basurto, la consejera ha explicado que el problema fueron los dos viales que sobraron del proceso de vacunación, en total, diez dosis. De las que seis, se admistraron a pacientes y profesionales indicaddos, pero quedaron cuatro, una de ellas fue la que se administró el director gerente, Eduardo Maíz, sin anotarlo en el registro debido. 

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