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Posible desertificación en el sur de Álava debido al cambio climático

Son muchos los vascos que se preguntan qué es la desertificación tras conocer los riesgos del cambio climático en Euskadi. Esta amenaza se cierne ya sobre el sur de Álava como consecuencia del incremento de las temperaturas.

Desertificación en el sur de Álava / PEXELS
Desertificación en el sur de Álava / PEXELS

El enclave que se verá más afectado será, concretamente, Rioja Alavesa. Así se recoge en la Estrategia de Protección de Suelo 2030, el documento presentado el pasado mes de junio por el Gobierno Vasco. Bajo la coordinación del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, en su elaboración han participado diferentes entidades públicas y privadas.

¿Por qué es la desertificación un peligro para Euskadi?

La respuesta a esta cuestión se encuentra en el riesgo de grandes sequías que parece más acuciante en el sur del territorio alavés. De hecho, se ha identificado una superficie de 10 952 hectáreas en las que el riesgo es muy alto. La localización cuenta con diversos viñedos y cultivos de cereales que se verían afectados de forma directa.

Al mismo tiempo, en el informe se apunta a un posible aumento de las precipitaciones extremas, lo que daría lugar a deslizamientos de laderas en las montañas del norte. A esto contribuiría, asimismo, la acción del hombre. La deforestación, la construcción de carreteras y la urbanización de las pendientes tienen consecuencias sobre la estabilidad del terreno.

El documento recuerda que el suelo es un recurso natural no renovable, y añade que su ritmo de regeneración es mucho menor que cualquier tasa de extracción o explotación que se lleve a cabo en él.

Tras conocer por qué es la desertificación un riesgo, es el momento de abordar su solución. La estrategia elaborada por el ejecutivo vasco apunta a una gestión sostenible del suelo. Es la manera de que sus funciones se conserven a más largo plazo.

El horizonte de 2050

En la presentación pública del informe, la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, explicó cuál es su principal objetivo. Este pasa por conseguir que todos los suelos de Euskadi sean gestionados de modo sostenible en el año 2050.

Tapia añadió que es la vía para garantizar la salud de la población, así como las funciones del suelo de cara a las próximas generaciones.

Un plan de acción provisto de 69 actuaciones

Para materializar el objetivo expuesto por la consejera vasca, se ha creado un plan de acción que contempla un total de 69 actuaciones, las cuales se enmarcan en siete ámbitos distintos. Todas ellas disponen ya de un presupuesto para su correspondiente financiación. A este fin se han destinado 137,5 millones de euros.

Gracias a esta inversión, se podrán restaurar los suelos degradados, además de evitar que los aún vírgenes sean ocupados. Será un modo de luchar para que no se produzca la desertificación en Álava por la influencia del cambio climático.

Más de 12 000 parcelas contaminadas de forma potencialmente

Al margen de abordar qué es la desertificación y su consecuencia en Rioja Alavesa, la estrategia ha realizado un diagnóstico de los suelos vascos. La conclusión es que existen un total de 12 444 parcelas que se hallan potencialmente contaminadas. Representan cerca de 10 000 hectáreas.

Esta situación requiere de soluciones innovadoras que habrán de llevarse a la práctica para evitar problemas en el futuro. Será el modo idóneo de garantizar tanto la calidad como la seguridad del suelo. Sin duda, esta es la vía para lograr una neutralidad climática.

Más allá de por qué es la desertificación la mayor amenaza del calentamiento global en el País Vasco, se ha ideado un plan muy ambicioso. Es la clave para proteger el suelo y, con ello, el futuro de Euskadi.

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